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jueves, 23 de junio de 2011

Sueño de muchos, pesadilla de pocos

Muchos sabíamos el desenlace pero esperábamos la confirmación. Algunos para celebrar; otros, para farfullar incoherencias y masticar su odio. Lo dijo como al pasar, como si se cayera de maduro. Pero lo hizo con la altura a la que nos tiene acostumbrados. Sin estridencias. Es más, el Gran Diario Argentino hizo lo imposible para negarlo en su tapa con el agregado “pero no lo dijo explicitamente” o algo por el estilo. Siempre hay un detalle, un resquicio para expresar una disconformidad casi injustificada. Los que valoramos su trabajo –el de ella-, no esperábamos menos. Sin embargo, había un pequeño espacio para la duda.
Cómo no recordar el miércoles 27 de octubre, cuando estábamos preparados para recibir al censista y también las operaciones de los medios opositores. El censo del miedo, era para los oscuros. Seguramente un delincuente disfrazado de censista había aprovechado la confianza de una jubilada en Villa Mondonga para robar unos pesos y eso se convertiría en funcional para seguir vociferando por la falta de seguridad. Daría letra a más de una tapa. Pero no. La noticia vino por otro lado. Murió Kirchner y eso cambió la historia otra vez. Hasta que el lunes a la tarde no escuchamos la conmovedora voz de la presidenta, muchos estuvimos angustiados, desolados, huérfanos. Si ella estaba dispuesta a seguir adelante, nosotros también. Y seguimos.
Ahora esperábamos la confirmación de su candidatura. Y la confirmó. En medio de importantísimos anuncios que profundizan la democratización de la palabra y la construcción de un nuevo universo simbólico, lo dijo. Y muchos suspiramos aliviados. Emocionante, como el clímax de una película épica. Emotivo, como el final de un drama romántico. Simple, como el canto matutino de un canario.
La principal crítica de los criticones fue el uso de la cadena nacional. (También hubieran cuestionado un acto público y multitudinario). ¡Cómo tratan de desmemorizarnos los oscuros! Hasta los ministros de economía –cuando tenían más trascendencia que los presidentes- han utilizado la cadena nacional para dictar las sentencias de muerte de nuestra economía nacional. Y los voceros del establishment no cuestionaban las formas, sino celebraban el fondo, los beneficios que obtendrían los sectores especulativos de la economía. Eso sí, eran pocos los que celebraban.
El martes muchos nos alegramos con el anuncio de la presidenta y por eso los pocos se amargaron. La felicidad de los muchos es inversamente proporcional a la amargura de los pocos, aunque esto último no tenga fundamento. Es bueno empezar a entenderlo de esa forma, así comprendemos por qué dicen lo que dicen.
Tal vez la presidenta jugó mucho con el tiempo. Pero el efecto es la desesperación de la oposición, sus deseos de que no continúe con lo comenzado ocho años atrás, que nos deje en banda. Por eso se desbandaron. Apostaron a que Cristina se retiraría. La vieron fácil. Y lo más cruel, especularon con el dolor de su doble viudez: su compañero de vida y de militancia. Cristina tuvo una pérdida afectiva y política. Los muchos también. Y con eso jugaron.  Clavaron los puñales más ponzoñosos en la herida y perdieron de vista el horizonte político, además del humano. Y así están ahora, atomizados, desorientados, desconsolados. Escupen al cielo por la injusticia del destino.
Además del uso de la cadena nacional y del anuncio de la candidatura, cayó mal una ironía, toda una definición. Quienes hacían alarde de estar preparándose para la presidencia optaron por replegarse a la elección municipal, “como si la Ciudad de Buenos Aires fuera un campo de refugiados para candidatos”. Y se enojaron, trataron de fingir una dignidad inexistente. Pero la jefatura de gobierno de CABA es un premio consuelo ante la impotencia que sienten por no acceder a la presidencia, por no poder convertir en realidad los sueños del amo, en un caso y del cómplice, en otro.
Para esos –amos, siervos o cómplices- no importa que muchos pretigiosos economistas internacionales aconsejen a Grecia una salida “a la Argentina” para terminar con su crisis. Para eso son sordos. Desoyen esos consejos porque dañan sus tímpanos. No así las palabras de la diputada del desprecio, la de las profecías mortíferas, la que ahora duerme más tranquila después de la muerte de Néstor, la que dice querer a Cristina pero la acusa por el “proselitismo del luto”. Ella también es una sierva… y de lo más servil. Ya no es funcional, ya no convoca pero su profundo odio hasta resulta pintoresco, si no fuera tan hiriente. En realidad, siente una hondísima envidia por la presidenta, tanto que hasta envidia su viudez. Envidia su talento, su capacidad, el afecto que despierta en las multitudes, su gobernabilidad, su abundancia de propuestas. No hay cosa de Cristina que no envidie esa tal diputada. Hasta uno se la puede imaginar clavando alfileres en un muñequito con la figura de la presidenta. Lo único que no envidia es la presencia mediática, porque ella –la envidiosa- tiene más prensa que nadie, tiene un micrófono incorporado para multiplicar sus vociferaciones cargadas de rencor, de celos y, por supuesto, de envidia. Su política del odio trasluce la locura de la no-política, algo que ya probamos. Pero no es la única. El catálogo incluye una amplia gamas de difusores de los peores venenos y de las mejores frustraciones. No importa. Pronto se refugiarán en las cloacas, porque ya ni en Buenos Aires podrán.
El martes a la tarde muchos sentimos alivio. Ahora sabemos que vamos a desbordar las urnas, que superaremos pronósticos y encuestas, pero no por pasión ciega, necia, sino porque sabemos que vamos por buen rumbo y que quien conduce desde el puente sabe hacerlo muy bien, aunque parte de la tripulación amenace con un motín, meta la mano en la bodega o proponga torcer la ruta.

1 comentario:

  1. ¿Recuerdan el plan Auatral?:"El 14 de junio de 1985 el peso Argentino dejaba de existir para dar paso al “Austral”. Para esta fecha la Deuda Externa Argentina trepaba a una cifra cercana a los US$ 40.600 millones, varios cuerpos por delante de los US$ 6.648, registrados en 1976 pero muy por detrás de los US$ 50.600 Millones de 1991 en el inicio del plan de convertibilidad."

    http://gacetabicentenario.com.ar/?p=519

    ¿REcuerdan la Convertibilidad?:"
    -Desindustrialización de la economía argentina y el aumento de la simplificación productiva
    - Primarización de las exportaciones y el auge importador de bienes industriales
    - Aumento de la concentración económica
    - Aumento de la deuda externa y la fuga de capitales
    - Persistencia del déficit fiscal y el aumento de la deuda pública
    - Aumento de la extranjerización de la economía argentina
    - Incremento de la exclusión social

    http://geenap.blogspot.com/2009/02/causas-y-consecuencias-del-fin-de-la.html

    Profe: El comentario es un poco oficialista pero del otro lado tenemos lo antes citado. Seamos, por una vez, menos IDIOTAS al votar.

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