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martes, 12 de febrero de 2013

Las frivolidades de los monstruos

   Los pobladores de la CABA ya no saben cómo sobrevivir al depredador que han votado. Una infausta experiencia que no desean ni para sus mejores enemigos. Encima, indiferentes a solucionar los baches de gestión en la recolección de residuos, las inundaciones, las idas y vueltas con el subte o la deforestación de la 9 de julio, las tropas amarillas intentan hacer pie en uno de sus espacios favoritos: los medios de comunicación. Y no en cualquier medio ni en cualquier programa, sino en Showmatch, el agotador y reiterativo ciclo que se emite por el canal abierto usurpado por el Monopolio. Pero, mientras algunos exponentes mantienen una visión de las cosas cercana a la cínica superficialidad noventosa, otros hechos más trágicos y trascendentes ocurren en el Mundo Real. Sus aliados tácitos en las organizaciones judías aprovechan una tragedia para hacer anti-cristinismo y preparan una marcha para oponerse al tratado con Irán. Y el genocida Alfredo Astiz presentó casi una campaña electoral a favor del PRO en las declaraciones vomitadas en el nuevo juicio que se le está realizando por delitos de Lesa Humanidad. Y otras cosas, como un homicidio que sabe a mafia o las especulaciones de los exportadores sojeros. Muchos puntos a los que hay que prestar atención en serio, en lugar de hacer morisquetas ante una cámara para obtener votos de incautos y desinformados individuos.
Una convocatoria a actores y estudiantes de teatro a los que “les guste realizar imitaciones” para un nuevo ciclo de la “Casa del Gran Cuñado” resultó tentador para el Jefe de Gabinete porteño, Horacio Rodríguez Larreta, que aspira a ocupar una banca en el Senado. “A raíz de tu convocatoria, Marcelo, muchos me piden que me postule para el Bailando, ¿empiezo clases de baile?”, escribió con simpatía el tan poco simpático funcionario. “Por favor Horacio anda preparándote. Sos el primer anotado”, respondió el animador mediático. A pesar de que algunos analistas políticos coinciden al afirmar que ese tipo de apariciones no logra sumar muchos votos, la estupidez de alica alicate aparece como un prometedor bálsamo para los desorientados de la política. Y también puede ser que muchos espectadores sientan, al ver semejante engendro, que están consumiendo humor político de primer nivel.
Pero esto es lo obvio que se puede considerar del episodio. Lo otro tiene un alcance un poco más federal. El programa en cuestión tiene llegada a todo el territorio nacional, pero es probable que la mayoría de los candidatos elegidos para la parodia provengan de la CABA o de provincia de Buenos Aires, como ha ocurrido en anteriores emisiones. Tal vez incluyan a Hermes Binner, porque no es muy difícil caricaturizar a alguien que, en esencia, es una caricatura de sí mismo. Como siempre, la mirada capitalina se impone como representación de la totalidad del país. No es el único programa que hace eso ni tampoco es el único cuestionamiento que puede hacerse. Pero todavía falta mucho tiempo para que se desate el bullicio de ese extemporáneo programejo.
Lo que no obtuvo una repulsa contundente fueron las declaraciones del ya condenado Alfredo Astiz. Como un “experto” del respeto a las instituciones, denunció que los jueces, desde la Corte Suprema para abajo, “ejercen la obediencia debida al Poder Ejecutivo”, apelando a un juego de palabras de dudoso gusto. Aunque este siniestro personaje ya está condenado, está siendo enjuiciado –en lo que él llama “linchamiento”- junto a 67 acusados más por los llamados vuelos de la muerte para determinar la responsabilidad en 789 crímenes de Lesa Humanidad. Como apóstol de la Justicia, el asesino consideró que hoy se vive un “terrorismo judicial” pergeñado por Néstor Kirchner, que –según él, por supuesto- ejerció “un golpe de Estado contra la Corte, reemplazándola por una de facto”.
Resignado a su destino carcelario a perpetuidad, desnuda la oscuridad de su pensamiento al calificar a los organismos de DDHH como “grupos de persecución, venganza y rapiña”, sin tener en cuenta que muchos de sus integrantes –víctimas de ese accionar atroz- estaban presentes en la sala. En medio de esa escalofriante proclama, Astiz acusó de “corrupto” al juez federal Norberto Oyarbide porque “benefició sin disimulo al kirchnerismo” y procesó al “opositor” Mauricio Macri. Tal vez como muestra de gratitud ante este enorme espaldarazo, los exponentes de la no-política guardaron un prudente silencio, entre otras cosas. De no estar entre rejas, seguramente lo convocarían para integrar las listas para las legislativas.
A pesar de los aullidos de estas fieras y la admiración que despierta en muchos de los que ostentan mutis, la condena a las monstruosidades del pasado no es un simulacro, sino una indiscutible realidad. Crímenes cometidos para preservar y acrecentar intereses. Crímenes que se siguen cometiendo en algunas regiones del país. El caso de Juan Santillán –miembro de la comunidad indígena Vilela en Santiago del Estero- no terminó en muerte, pero se aproximó bastante. Un empresario y sus guardianes armados hacen lo imposible para incorporar a su patrimonio tierras de pueblos originarios, ante la indiferencia y hasta la complicidad de las fuerzas de seguridad. Santillán fue golpeado y trasladado a un solitario campo donde simularon fusilarlo con una escopeta. Después, el angurriento mafioso le dijo: “andate, pero no vuelvas más. Si no, voy a matar a tus once hijos, uno a uno, como ratas”.
El Movimiento de Campesinos de Santiago del Estero, Mocase, emitió un comunicado en el que afirma que “Esta comunidad viene resistiendo y haciendo defensa pacífica del territorio ancestral que innumerables empresarios han pretendido usurpar desde el 2005. La violencia empresarial y policial aumentó con tal de amedrentar y desarticular el territorio”. Según un plano del Instituto Nacional de Asuntos Indígenas, la comunidad Vilela de Tres Leones ocupa unas 24684 hectáreas con zonas de pastoreo, caza y recolección. “Estas personas ya ocuparon un lugar hace más de un año, a punta de pistola, y montaron una casilla –explicó Cariló Olaiz, miembro del Mocase- La jueza Falco ordenó el desalojo y dictó una medida de no innovar que venció en noviembre pasado. Y un mes después volvieron”. El mismo desprecio por la vida del otro con la ambición como única brújula.
Nada les importa tanto como acrecentar su fortuna, a costa de lo que sea. Matar, evadir, especular. El mundo mirado desde su billetera a través del ombligo. Durante las primeras cinco semanas de este año se puede apreciar un derrumbe de las liquidaciones de divisas de los Industriales de oleaginosas y exportadoras de cereales. Hasta ahora, sólo se liquidaron 1349 millones de dólares, 600 millones menos que el mismo período del año pasado. Como la ganancia sobre volumen es mayor, acopian a la espera de una cotización más favorable. Además de esta actitud especulativa, también hay sospechas de subfacturación, por lo que la AFIP tendrá que arremangarse para inspeccionar las carpetas de esta buena gente. Además, al liquidar menos divisas, disminuye la recaudación del Estado y esto puede ser una nueva estrategia para agitar el ambiente y doblegar al Gobierno Nacional. El investigador en comercio de granos de la UBA, José Pierri, asegura que "en estos meses distintas decisiones de la AFIP desnudaron comportamientos ilegales o incumplimientos de los principales operadores en ese mercado”.
No conformes con evadir y especular, cuando ocurre algún fenómeno climático tímidamente adverso, despliegan cíclicos lamentos para suplicar ayudas económicas de un Estado al que siempre intentan mezquinar sus cuantiosas ganancias. Estas respetables personas no pueden vivir sin controles porque se descontrolan y en el descontrol, perdemos todos. Por eso, se hace necesario crear un organismo único para concretar las exportaciones, como era la Junta Nacional de Granos. Una actividad comercial tan importante como los frutos de nuestra tierra no puede estar en manos de angurrientos especuladores. Reconstruir lo que otros destruyeron va a fortalecer este camino de transformación que estamos transitando. En beneficio de todos, claro está y no de unos pocos.

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