lunes, 17 de junio de 2013

El nuevo capítulo de una batalla fundacional



Una realidad que destruye argumentos
Esta semana que comienza estará signada por las decisiones de la Corte Suprema de Justicia. En manos de sus Ministros arde la validación de dos leyes cruciales: la de Servicios de Comunicación Audiovisual y la que propone la elección democrática de los miembros del Consejo de la Magistratura. Ninguna de la dos contradice la letra de la Constitución, aunque son resistidas por el núcleo duro del establishment. La LSCA ha sido pisoteada durante casi cuatro años y merece terminar triunfante su tortuoso derrotero. Aunque la segunda no tiene tamaña experiencia, su contenido transformador porta un potencial similar. Las dos constituyen piezas clave en esta puja por el poder y por eso tienen tanta importancia. El sello favorable de los Supremos significará un triunfo del Poder Político sobre los personeros de la destrucción.
“La Corte no está por encima de los otros poderes –explicó el senador kirchnerista Miguel Ángel Pichetto- y debe actuar con responsabilidad, estableciendo las atribuciones propias que son del Parlamento”. No sólo con responsabilidad, sino también con prudencia. Sobre los miembros de la Corte penden algunas sospechas y ésta puede ser la oportunidad de comenzar a eliminarlas. En el marco de la jornada “La sociedad le habla a la Justicia”, organizada por el Ministerio de Justicia y DDHH de la Nación en Neuquén, Pichetto destacó que “no sirven los jueces que no tienen una visión del Estado y se equivocan gravemente cuando toman decisiones judiciales, afectando el interés de las grandes mayorías y del Estado Nacional”.
El objetivo de este encuentro que se realizó en la Universidad Nacional del Comahue de la capital neuquina fue el debate sobre los alcances de la reforma judicial y tuvo como asistentes a funcionarios y legisladores nacionales y provinciales, académicos, abogados, referentes de organizaciones sociales, trabajadores judiciales y estudiantes universitarios. El senador nacional Marcelo Fuentes explicó que “toda vez que se expanden derechos o se limitan privilegios, aquellos sectores que tienen afectados sus intereses generan una batalla cultural”. Para el legislador, estos sectores "pretenden una democracia tutelada, una democracia siempre y cuando los sectores populares no pongan en riesgo sus intereses”. Un simulacro de democracia, como ha sido nuestra historia desde 1983 hasta la asunción de Néstor Kirchner. Para el gobernador de Río Negro, Alberto Weretilneck, ésta es “la última gran batalla contra un núcleo cerrado, elitista, que piensa en sus intereses y no en los de la gente”. Pero además, el rionegrino destacó que el Poder Judicial “es el único poder del Estado que no acompañó la transformación democrática de la Argentina”.
En manos de los Ministros de la Corte está la finalización de un proceso de deslegitimación permanente hacia un gobierno elegido por amplia mayoría. Los Supremos tienen la posibilidad de equilibrar la balanza durante tanto tiempo inclinada hacia los poderes fácticos. Los Jueces del Supremo Tribunal darán por tierra con todos los intentos destituyentes de los carroñeros y pondrán en un podio virtuoso las decisiones que toma el Pueblo a través de sus representantes. O no. Con una resolución adversa, pueden deteriorar el futuro del país con el que la mayoría sueña. Dar la razón a los nostálgicos del peor pasado los ubicaría en una vereda cada vez más yerma, más oscura, más vacía.  
Una vereda ocupada por individuos que, sin razones y sin límites, rechazan en serio un país para todos. Como los enredados de la Mesa de Enlace, que después de gruñir y amenazar sólo lograron tres días de cese de comercialización. “El negocio de la Mesa de Enlace es generar malestar en la sociedad”, sintetizó el ministro de Agricultura, Ganadería y Pesca, Norberto Yauhar, respecto a la protesta de los estancieros. Y, sin necesidad de ser muy suspicaz, los argumentos que expelen no son más que excusas sin sustento. Lo único que buscan es reeditar una copia deslucida, reducida, casi paródica del clima destituyente de 2008, cuando recibió el insólito y multitudinario apoyo de individuos desinformados que se identificaron con la manipuladora consigna “todos somos el campo”. Esos dirigentes, que hoy están a distancias siderales de cualquier base social, intentan dibujar una situación límite de despojo que está muy lejos de resultar creíble. Al borde del ridículo, lloran como bebés para denunciar pérdidas inexistentes. Sin más eco que las tapas de algunos diarios, exhiben números diminutos y mentirosos para conmover a los que ya no creen en ellos.
Como siempre, se muestran casi en la ruina y fabulan sobre cosechas exiguas. Sin embargo, Yauhar aseguró que este año aportará una producción total de 102 millones de toneladas y un récord en la producción de maíz. Con respecto al stock ganadero, el ministro reconoció que “en 2008 hubo una pérdida importante del stock ganadero, de 7 millones de cabezas”, pero “ahora estamos en 52 millones de cabezas, más un millón que están en la Patagonia. Casi recuperamos el stock perdido”. Además, el precio del kilo vivo es superior al de 2008 y gracias a la redistribución del ingreso se consumen casi 63 kilos por persona al año. En lugar de contribuir a la recuperación del país con sus ganancias extraordinarias, exigen la eliminación de las retenciones. Sus protestas infundadas y caprichosas tienen más que ver con ambiciones incontrolables y proyectos político-partidarios individuales. Por eso siempre están en pie de guerra, aunque ya nadie les presta demasiada atención.
Lo que importa es alterar el ambiente. Y, en lo posible, acrecentar la desconfianza, ya sea con el asesinato de una adolescente o con un accidente ferroviario. No importa que los autores del crimen de Ángeles se sitúen en el círculo íntimo ni que el choque de trenes parezca más una acción intencionada que una falla mecánica. Como no encuentran motivos reales para elaborar críticas fundadas a la Administración K, la galera mediática puede brindar abundantes excusas para alimentar prejuicios.
Mientras tanto, otro escenario se vislumbra detrás del velo ficcional de la agenda informativa. Y eso los desespera. La Patria Grande en su conjunto se reconstruye de la mano de los nuevos vientos que soplan en algunos de sus países. Por primera vez en su historia, desde 2011, los integrantes de la clase media de Latinoamérica superan numéricamente a las que se encuentran por debajo del umbral de la pobreza, de acuerdo a un informe difundido por el Banco Mundial. Esta situación es producto no sólo de un mayor desarrollo, sino de una mejor distribución del ingreso. Según el organismo multinacional, los países que liderarán el crecimiento durante este año serán Argentina, con 3,1 por ciento y Brasil con 2,9 por ciento. Pero, de acuerdo a datos recientes de economistas no K, la economía criolla ha crecido casi un 5 por ciento durante el primer semestre, a pesar de que en los estudios televisivos se la pasan dibujando un futuro desalentador y negativo. ¡Cuántos problemas tendrán los exponentes de la oposición para sobrellevar la campaña electoral en curso! Pobres, sobre que no tienen demasiadas ideas para presentar a la sociedad, ahora tampoco tendrán excusas.

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