Páginas vistas en total

miércoles, 21 de agosto de 2013

Harto ya de estar harto



El simulacro que supimos conseguir
Todavía no ganaron y ya están asumiendo. Aún no asumieron y, excitados por el clima de conspiración, ya se están desuniendo. De acuerdo a la orden dictada por el Gran Titiritero, están generando El Caos. No todos, sino algunos. O mejor dicho, unos se encargan de agitar por aquí, otros por allá y el resto, por acullá. Es la magia de la televisión destituyente que organiza la realidad para hacerla inmanejable. El periodista Jorge Lanata, convertido en denunciador compulsivo de ficciones dudosas, aporta lo suyo para confundir a los confundidos y alimentar a los prejuiciosos. Entre el show dominical y la febril tertulia del lunes por la noche, reconstruye sus mentiras a partir de correcciones falaces. Y no importan las contradicciones en que incurre: total, el público no las advierte o las ignora. Si hasta Margarita Stolbizer se exhibe como la manipulada perfecta y realiza declaraciones ardientes para manchar de sospechas a La Primera Mandataria. Sin pruebas y con mucha incoherencia, El Grupo la ha declarado culpable y debe cumplir la sentencia. Por ahora, es un ostracismo verbal. Mientras tanto, están operando para convertirlo en efectivo. 
Desde el 11 de agosto, el triunfalismo los embriaga casi al límite del coma. Alucinados por el aroma del golpismo, se arriesgan a todo para recuperar posiciones. Ansiosos por cambiar de película, oprimen todos los botones del control remoto, enloqueciendo cualquier aparato. Como bestias famélicas, muestran los colmillos pestilentes, prestos a dar una dentellada letal. Con la seguridad de que sus fábulas serán íntegramente creídas, pueblan las pantallas de absurdos mimetizados como investigaciones profundas y análisis sesudos. Lo de siempre, pero con más saña. Lo que han hecho desde que comenzaron a ser poder: condicionar a los gobiernos democráticos o derrocarlos. La misma duda existencial que nos atraviesa desde los orígenes de nuestro país: gobierna el Pueblo a través de sus representantes o las corporaciones con sus cómplices, laderos, sicarios y siervos.
Aunque parezca exagerado, el resultado de las PASO se convirtió en la bandera de largada para una carrera de los Autos Locos, el cartoon que deleitaba a muchos en una infancia lejana. El que oficiaba de villano, Pierre Nodoyuna, de tan malo, tramposo y ladino, resultaba simpático. Ni hablar de Patán, el perro que celebraba con burlonas risas los fracasos de su amo. Después protagonizaron sus propias series, con resultados adversos. Eso sí: por más que idearan las más sofisticadas trampas, siempre resultaban perjudicados. La moraleja fortalecía la idea de que la competencia debía estar basada en la honestidad y quien incumpliera con esa regla básica estaba condenado a perder de la peor manera. Algunos no aprendieron esa lección tan elemental de los dibujos animados y se lanzan a la carrera democrática buscando atajos y disponiendo celadas. Eso sí: nuestros villanos vernáculos carecen de simpatía y no tendrán la oportunidad de protagonizar otra serie. Si fracasan ahora, será para siempre. Por eso recrudecen sus embates. Por eso se exponen a representar las más inconsistentes parodias. Por eso se muestran con su más espantosa desnudez.
La opereta de Seychelles comenzó el domingo y aunque era inconsistente desde el arranque, el reciclado diario ya la hace insostenible. En la reconstrucción de estos días hasta confunden las fechas y, según el diario Clarín, estuvo en esa zona en marzo, no en enero. No importa, el lector aportará lo suyo para creer el cuento. No hay verdad que valga mientras logre incrementar la desconfianza como la principal excusa para desmoronar este proyecto. Si la corrupción funciona como misil para horadar la legitimidad, bienvenida sea. Y si no se encuentra, habrá que inventarla. Entonces, de ahí en más, todo es un invento. La sobreactuación de los investigadores y analistas agrega drama al ridículo. Si el Gobierno Nacional no responde a las acusaciones, resultará culpable de ellas. Y las respuestas serán interpretadas como feroces ataques que vulneran la libertad de expresión. De tan reiterada, esta treta resulta pueril y los que se prenden de ella merecen ser subestimados.
Lo mismo ocurre con el diagnóstico del doctor Castro. El síndrome de Hubris no está reconocido por la OMS y parece ser un trastorno inventado por psiquiatras de derecha para desautorizar a mandatarios de izquierda. Si uno revisa los síntomas, parecen las características propias de cualquier presidente que quiera modificar el estado de las cosas. La única cura es la destitución o la renuncia, cuando la obediencia no da resultados. Michel Foucault ya lo había anunciado en su lección inaugural de principios de los setenta. Uno de los mecanismos que utiliza el Poder para expulsar o impedir el acceso al discurso dominante es el de la locura. Desde la asunción de Cristina, su salud mental se encuentra en constante examen mediático. Los primeros días de enero de 2008, los medios comenzaron a hablar de sus dificultades para madrugar, del trastorno bipolar, de sus exaltados discursos, de su mirada extraviada y vaya a saber uno cuántas estupideces más. Todo para neutralizar su palabra, que es lo que busca la acusación de locura. El loco no merece ser escuchado y menos aún ocupar el Poder Ejecutivo.
Los mensajes mediáticos de mayor llegada se han transformado en una cadena de mitos a la medida de los que quieren retomar el control del país. Periodistas, políticos, jueces y demás integrantes del siniestro ballet se sacuden al ritmo de la angurria minoritaria. Cada uno desde su quehacer apuntala el discurso destituyente y amplifica las descalificaciones. El resultado de las elecciones primarias los envalentonó y la fecha dispuesta para la resolución de la constitucionalidad de la LSCA los compele a sacar los ases de todas las mangas posibles. Así estamos y así estaremos, a merced de los sacudones de esta bestia que se resiste a la democracia.
Traidores y distraídos habilitaron este despliegue con el despreocupado voto del 11 de agosto. Menos mal que por ahora todo es un ensayo. El escenario puede ser diferente en octubre. Debe serlo, porque de lo contrario, lo que ahora es una muestra se convertirá en la más cruda realidad. Y ya sabemos: nos cuesta mucho escalar pero es fácil resbalar a los abismos conocidos.

5 comentarios:

  1. Tan cierto es tu diagnostico social,que mi nivel de confrontación va en aumento...cada dia un poco mas....
    A tal punto he llegado, que he publicado en twitter: "Sueño con adelgazar a 1 hasta 21 gramos. Aleatoreamente sueño adelgazar al mismo.¿Castro me diagnosticaría terrorismo mediático o coherencia?"....
    O sea estoy siendo victima social de un fenómeno sobre el cual ya reflexione...cuando no estaba tan ofuscada o tan harta. http://opiniondeandrea.blogspot.com.ar/2013/05/cuando-el-golpe-se-sutituye-por-mobbing.html
    No porque no tenga claro el camino:De ninguna manera!!
    Me genera impotencia el abuso cada vez mas compulsivo, en perjuicio de gente indefensa...que como hoy se dijo en Santa Cruz, aun no transito el camino para informarse :Hoy ...en la confusión se sienten Patan ..y en un mañana equivocado , aparecerán como Mendieta

    ResponderEliminar
  2. Excelente la vision de Gustavo Rosa, y comprensible totalmente el deseo de Andrea de llegar a 21 gramos, tengo 60 años, lo vi todo menos a EVA lamentablemente, no votaba desde el 73, a Campora, de ahi con Isabel me alejé de Perón, pero si voté a Cristina, no crei ni en Néstor, pero desde el 2008 de a poco fui viendo una realidad para mi impensada, y lloré con la muerte del flaco y me entusiamé con Cristina, sin fanatismo, soy bastante culta en verdad, pero totalmente alejada de la izquierda perniciosa de Argentina, el gorilismo que tanto le dolía a mi padre hoy me enerva a mi, hay momentos que no puedo creer que esto sea real y que un chanta los domingos a la noche envenene y fomente el odio libremente y mintiendo descaradamente segun el por no tener en cuenta el cambio de horario y estuvo ahi? si pero como estuvo ? pasado de merca parece, si ni sabe cuantas horas pasaron en su propio viaje, esto ya pasa de falta de chequeo de la información, porque ahi estuvo no? porque se va varios dias ? claro no puede tener continuidad laboral no soporta la abstinencia, alejado se droga tranqui! y encima llena de odio a las viejas como yo, pero envidiosas, no es mi caso, mostrandoles una isla que en la puta vida van a ver y se mueren de bronca. No hay peor para un ladronzuelo de poca monta como la clase media a la que yo también pertenezco y evadimos tranquilos que nos digan que nos roban, ahhh no!!! yo si pero a mi no!

    Bueno un saludo y felicito el blog lo encontre buscando en facebook bloguero K, ya me lo guardo

    Mirta de Palermo

    ResponderEliminar
  3. Lo peor que nos puede pasar es la visión unicísta, muy cercana al totalitarísmo.
    Gustavo Rosa escribe muy bien. ¿Creerá todo lo que dice? Disculpen, pero la justificación de los fracasos en la conspiración corporativa y destituyente también llegó al límite.
    En el justicialismo importaba la gente (en el verdadero, en el del primer Perón). Todo lo demás eran y son componendas. Es poco creíble criticarle a otros lo mismo que uno hace, ¿o el gobierno no utiliza el aparato mediático que supo conseguir, gracias a que Nestor siguió paso a paso los dictados de Goebbels via Apold? Y lo usa de una manera absolutamente cruel y eficiente.
    Muchacos y muchachas de nuestra tierra, no se dejen ganar por el fanatismo ciego que nos lleva nuevamente a los sangrientos ´70.
    Lo mejor que puede pasarnos es comenzar a tener pensamiento crítico, para evitar que los "iluminados" nos adocrtinen, para no caer en un estalinismo aggiornado a la criolla.

    ResponderEliminar
  4. Pido permiso en el espacio de Gustavo, para darle mi opinión al Sr que atribuye a Nestor Kirchner, un camino enmarcado en ideales como los de Goebbels y Apold.
    Porque tengo pensamiento racional, puedo evolucionar, ser crítica y dirimir entre ...ese nazismo que Ud. menciona y que hizo desaparecer a mis bisabuelos en Europa , y el sionismo financiero que podría hacer desaparecer a mis nietos.
    ¿Cómo? Mire: No tenemos oro y/o diamantes como en África, como para que se considere que necesitamos las "fuerzas de paz". Poco quedó de petróleo (inmediato) y lo recuperamos con muchos ofendidos de por medio: Seríamos un “proyecto de pacificación sin retorno”. Así es que seguramente será, haciéndoles pagar (a mis nietos…como le dije) , otro megacanje en el 2020:Para eso se necesitan tres cosas:
    Medios que lo promuevan, modelos políticos que lo ejecuten e idealistas como Ud, que “nos inducen a respirar hondo, hasta que los pulmones se nos llenen de consenso” (como diría @pibe Trosko). Caso contrario somos fanáticos.
    Ya que nombra los sangrientos´70 , el fanatismo sería ciego , de no haberlos vivido. Con 57 años, tuve suficiente vista, no me lo contó nadie. Me hace pensar que Ud. está sintetizando el pasado en una década demasiado corta para una historia..algo más larga: Uriburu, Hitler, Franco, Apold Perón, Balbín, Aramburu, Onganía, Videla...servidos por los Rupert Murdoch o los Héctor Magnetto para la hipnosis colectiva, y con el resultado de una economía mundial que se derrumba.
    El fanatismo ciego que Ud me "sentencia" no es tal. A mi no me adoctrinan los iluminados: Me siento representada por las ideas y los hechos de quienes han gobernado mi país en esta ultima década.

    ResponderEliminar
  5. AClaro que todo lo que escribo-bien o mal- es lo que pienso. Nadie me dicta, como dice el anónimo que no puso su nombre. La comparación con el nazismo es un truco muy gastado y hay que ser tonto o malintencionado para creerlo. Lo de los setenta no se puede analizar sin los 18 años de proscripción al peronismo desde el 55. Quizá nuestra historia se remonta a, por lo menos, 1930, cuando la oligarquía derrocó al primer gobierno popular. Comparar la cadena de medios carroñera con los pocos medios oficialistas es de mugrientos. O de brutos manipulados.Coincido en muchas cosas con Andrea y con Mirta, que cuando opinan ponen sus nombres

    ResponderEliminar