lunes, 3 de marzo de 2014

Un relato con pétalos de rosa


La apertura del año parlamentario siempre despierta expectativas, salvo en los que se quedan dormidos durante los discursos. Algunos lo harán adrede y otros se aburren porque no entienden nada. Un recorrido por los rostros de los diputados y senadores que presenciaron las generosas dos horas de CFK en la Cámara de Diputados de la Nación puede resultar revelador de sentimientos profundos e intenciones malsanas. Desprecio, envidia, descrédito, incomprensión, recelo. Máscaras que parecían ensayadas, como la de Gabriela Michetti, semejante a la de un maniquí pintarrajeado. La mayoría de los exponentes de la oposición portaba un rostro cargado de imposibilidad, pues sólo algunos de ellos están en condiciones de soñar con un lugar así en el futuro. Sueños, nada más. Para el resto, la pesadilla de no construir una oposición sólida con perspectivas de gobernabilidad. Muchos, conforman un patético revoltijo de individuos quejosos, inconsistentes y contradictorios, sólo capaces de conquistar los votos necesarios para permanecer atornillados a las bancas por el resto de su vida, sin dejar más huella que la de sus glúteos en los asientos.
El viernes, el Jefe de Gobierno porteño, Mauricio Macri, adelantó la apertura ante los legisladores, quizá para no opacar el acto presidencial o, seguramente, para fugarse en secreto –como acostumbra- a Villa La Angostura y aprovechar el fin de semana largo con su familia. Esta vez superó los quince minutos y leyó un poco mejor que el año pasado, pero no más que eso. Sus allegados del PRO aseguraron que el Alcalde Amarillo se estaba presentando ante la sociedad como el futuro mandatario nacional, pero no se notó: el líquido que circula por sus venas apenas supera los tonos rosados. Un bagre embalsamado sería más expresivo. O un salmón rosado, que es un poco más fino.
En esos aburridos minutos que ofreció a la ciudadanía prometió una Buenos Aires verde, pero no en relación con el dólar, sino con la ecología. Ya se sabe, nadie es profeta en su tierra, pero consiguió el fragmento más divertido de su discurso. No fue ésa la intención, vale aclarar. También, si plantea bicisendas y metrobuses como propuesta al mundo para frenar el cambio climático no puede inspirar más que risas. Pero no, lo aplaudieron. Deben cobrar mucho esos aplaudidores porque de otra forma…
Con el cinismo acostumbrado, explicó que el sistema de inscripción on line en los colegios sirvió “para sacar a la luz” problemas ya existentes y mostró “dónde estamos parados y hacia dónde tenemos que ir”. No era necesario generar este caos para descubrir que la desinversión tiene consecuencias funestas. Y, como un chiste de mal gusto, aseguró que la educación es “prioridad absoluta” en su gestión. Otro chiste: las promesas de nuevos contenedores para la recolección de residuos. De haber sido un discurso improvisado, puede pensarse en un desliz, pero en uno escrito, revisado y ensayado, suena a burla intencionada. Como si se hubiese convertido en una fuente de inspiración para los usuarios de las redes sociales que, sin demoras, compararon este anuncio con las aulas prefabricadas que distribuye en las escuelas para solucionar el tema de las vacantes.
 El futuro de verdad
Desde que comenzó la semana, algunos diputados anunciaron con bombos y platillos el faltazo a la apertura de sesiones ordinarias del Congreso Nacional. Lo de Carrió no fue más que una puesta en escena, porque es la más faltadora. En cambio, Pino Solanas sorprendió al decir que “no están dadas las condiciones para un acto institucional”. Claro, su premisa eran las piedras que estaban preparando los chicos malos de La Cámpora para arrojar a los opositores. Más que irrespetuoso, ridículo. Para él fueron los pétalos de rosa que comenzaron a caer desde las tribunas pobladas de militantes cuando CFK terminó su discurso. Y bueno, el ex cineasta y actual comparsa de Lilita se perdió tan tierna manifestación.
En el inicio de su penúltimo año como presidenta, Cristina evocó el momento fundacional, el 25 de mayo de 2003, cuando Néstor Kirchner prometió no dejar sus convicciones en la puerta de la Casa Rosada. Con sus “nuevos paradigmas de gestión”, el santacruceño iniciaba esta década indudablemente ganada. Aunque muchos tuerzan el gesto, nunca en nuestra historia hemos tenido un período de crecimiento constante con inclusión. Para fundamentar esta afirmación, La Presidenta leyó un informe del Banco Mundial en el que elogia la “reducción de la pobreza y  el rol del gasto público y social”. Y aclaró que lo que ellos consideran ‘gasto’, para Ella es una inversión que permitió revertir los números de la desigualdad y reducir la desocupación.
En el panorama que trazó sobre la situación actual de nuestro país, incluyó una comparación con los países del casi extinto Primer Mundo y advirtió sobre los peligros de trasladar la crisis que están padeciendo a América del Sur. Quien comanda la Eurozona hacia el abismo es Alemania, el país con la distribución de riqueza más desigual de la región. En esos crueles promedios con que suelen adornar los balances, cada alemán tiene 83 mil euros de patrimonio pero, mientras el 1 por ciento más rico cuenta con una fortuna media de 817 mil euros, el 20 por ciento de los habitantes no posee ningún capital.
A medida que CFK enumeraba los logros de este período, las cámaras, con un poco de malicia, enfocaban los gestos y distracciones de los opositores. Como siempre, la Jefa de Estado interactúa con el público, hasta con el más adverso. El senador Gerardo Morales se convirtió en uno de sus blancos y hasta en un momento, lo hizo sonrojar. Muchos deberían tomar esa sana costumbre de avergonzarse por el rol que juegan en la escena política, el de quejosos insatisfechos o voceros del establishment en detrimento de los intereses de la mayoría. Todavía no se han dado cuenta de que son representantes del pueblo y no del Poder Fáctico, que los utiliza de punta de lanza para erradicar al kirchnerismo, esa epidemia que los saca de quicio.
Después salieron a decir que La Presidenta no había hablado de la inflación. Por supuesto que se refirió a ese tema, pero no en el sentido en que ellos querían. Tal vez esperaban que anuncie una reducción del gasto público y la consecuente eliminación de las retenciones que padecen los estancieros de La Rural. Quizá querían escuchar que el Banco Central volvía a las zarpas de los especuladores financieros, para rapiñar las reservas como sólo ellos saben hacerlo. Por el contrario, no sólo reivindicó el papel del Estado en la lucha contra la desigualdad, sino que valoró la reforma de la carta orgánica del Central como herramienta fundamental en esa lucha. Pobres, los opositores: todavía se niegan a entender que los dogmas ortodoxos son los que han generado la crisis del Norte.
Y van a seguir vociferando que Cristina no habló de la inflación, aunque en su discurso denunció a los empresarios que tienen ganancias impresionantes y convocó a los legisladores para “sancionar instrumentos que defiendan de una buena vez a los usuarios y consumidores frente al abuso de los sectores concentrados, oligopólicos y monopólicos”. Por supuesto que habló de la inflación, pero no como una epidemia, sino como una estrategia de saqueo por parte de los formadores de precios, especuladores y angurrientos incurables.
Y también habló de la inflación cuando destacó el reconocimiento de la FAO al programa Precios Cuidados, que se ha transformado en una bandera para la protección de nuestros bolsillos y sirve como ancla para evitar los sobreprecios. En dos horas y cuarto CFK habló de muchas cosas, de la cantidad de jubilados, del incremento de los ingresos, del consumo, de la energía, del turismo, de la cantidad de escuelas y universidades, del desendeudamiento, pero los opositores seguirán diciendo que no habló de la inflación. Ganas de quedar en ridículo, nada más.

4 comentarios:

  1. Impecable Gustavo, nada que agregar. Gracias!

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  2. no solo impecable sino que como siempre igualamos en pensamientos , la diferencia es que usted es un muy buen escritor!!!

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  3. Gracias. Pero no me feliciten tanto. De por sí, soy bastante agrandadito.

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  4. Claro y Contundente Gustavo,como Siempre !!! Y que la Opo "no se haga los rulos" (como suele decir la Jefa), porque este RELATO al que tanto le pegan... CONTINUARÁ !!!

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