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sábado, 9 de mayo de 2015

Patricios con fecha de vencimiento



Una tarea pendiente
Como es predecible, las corporaciones se defienden entre sí. Por eso, ahora todos se amontonan para escudar a la Corte, con la esperanza de que en el futuro, sea Ella la que los proteja. El caso ya es conocido: la premura de Lorenzetti para confirmarse como su propio sucesor en la presidencia del Máximo Tribunal necesitó que la constante ausencia de Fayt se trueque en atenta presencia. Tal vez sea meritorio y hasta un orgullo familiar que el casi centenario juez se mantenga lúcido. De ahí a considerarlo como miembro esencial de la Corte Suprema de Justicia hay un paso enorme. Aunque su trayectoria es notable y pueda reconocer el nombre de sus mascotas, tal vez sea el momento de convertirse en un buen recuerdo y dejar de ser un escollo para el futuro.
Y pensar así no es una crueldad ni el maltrato de un anciano: hay que saber retirarse a tiempo, sobre todo cuando han pasado más de veinte años de la fecha de vencimiento. La vitalidad del Supremo Fayt podrá ser extraordinaria en un nonagenario, pero insuficiente para su responsabilidad. Y la crueldad no está en estas líneas sino en los que lo atornillan en el cargo y lo exponen a la humillación. Encima, se ampara en la no retroactividad de la reforma constitucional, que no prevé una situación tan insólita como ésta. Un episodio que sugiere la necesidad de transformar esa institución que sigue siendo más funcional a las angurrias minoritarias que a las necesidades de la mayoría.
Y no sólo este caso. Lodenisman pasará a la historia, pero no como un episodio policial sino como la mayor estafa política de que se tenga memoria. Aunque algunos intentan sostener al fiscal como mártir, ante cada dato nuevo su recuerdo se hunde más en el fango. Las pericias sobre su computadora personal revelan inversiones en Uruguay, Argentina y, según parece, hasta en Estados Unidos. Quizá estamos en presencia de alguien austero y ahorrativo pues su ingreso declarado superaba los cien mil pesos. Pero no lo era: sus gastos mensuales pasaban los 300 mil, cifra que no concuerda con su declaración jurada. Una herencia de corrupción para sus deudos, que, ajenos a todo esto, reclaman vacaciones adeudadas que, según entienden, nunca se tomó. Para no saturar de cinismo este apunte, basta mencionar que no sólo viajó a México con la modelo Florencia Coccuci en noviembre pasado: también lo hizo en marzo, de acuerdo a los resúmenes de su tarjeta, con hotel, Spa y otros consumos de lujo.
Ni héroe ni mártir, sino un personaje oscuro y corrupto que fue nombrado para resolver un caso crucial y doloroso de nuestra historia, pero traicionó la confianza que depositamos en él. Quienes sigan defendiendo su memoria con todos estos datos a la vista, no podrán considerarse más que cómplices. Y que no vengan con las tonterías de la independencia del Poder Judicial: si queremos un país justo y equitativo, debemos pensar en un sistema con mayores controles sobre jueces y fiscales. Que los tribunales sean garantía de derechos y no resguardo de privilegios.
Así no nos sirven: lentos, corruptos y eternos; impunes y cómplices de los poderosos; dadores de impunidad y conservadores de la peor especie. El país que se viene no necesita jueces que creen pertenecer a una rancia nobleza. El tiempo de los patricios parece estar acabando porque ya descubrimos dónde se alojan y empezamos a comprender lo dañinos que son. Nos llevó treinta años consolidar la vida democrática pero nos quedan unos pasos más para alcanzar su plenitud. A esta altura del camino, no sería oportuno que nos dejemos engatusar por aquellos que quieren retomar el sendero tenebroso que nos llevó a la ruina y produjo la mayor desigualdad que hemos padecido.

2 comentarios:

  1. Estimado Compañero muy bien descrita su nota , con claridad y desnudando una verdad que no trasciende por el blindaje mediático, totalmente de acuerdo el próximo periodo necesita de un Poder Judicial al servicio de los cuarenta millones de argentinos y no solo para los privilegiados del poder,

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    1. Muchas gracias. Hay que poner energía para que estas transformaciones se profundicen. Gracias por visitar el blog. Abrazote

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