lunes, 22 de junio de 2015

Una historia con sapos y culebras



La decisión de La Presidenta de cerrar la interna del FPV con la inclusión de Carlos Zannini junto a Daniel Scioli todavía genera discusión entre los militantes. Algunos –que deben ser infiltrados- invitan al voto en blanco, aunque eso signifique poner en peligro la continuidad del proyecto. Ni voto en blanco ni a Clemente. Votar en contra siempre es perjudicial para la democracia. Según dicen, tragar un sapo es más saludable que masticar vidrio. Más aún cuando el vidrio es de color amarillo y no muy transparente que digamos. Siempre podremos exigir a Scioli que no tuerza el rumbo iniciado en 2003, algo que no podríamos hacer con Macri, pues el camino que propone nos conduciría al peor pasado. Claro, hay otros candidatos para la presidencia, más para tranquilizar conciencias y expresar desacuerdo crítico que para gobernar el país. Mientras la mayoría se despide de Cristina en cada acto, una minoría cruza todos los dedos posibles para que la soñada alternancia se convierta en realidad.
Una vez más, el oficialismo se desentiende de las PASO con la sintética fórmula conocida la semana pasada. Los críticos afirman –no sin razón- que el FPV no utiliza el mecanismo electoral instaurado durante el gobierno de Cristina. En verdad, casi todos van con lista única, salvo los simulacros encabezados por Macri y Massa. No se ha entendido el sistema de las internas abiertas o no se quieren sumergir en fracturas que podrían ser fatales. Algo que podría servir para presentar los matices de una propuesta política se convierte, al instante, en una feroz batalla de opositores. Por eso, algunos optan por una lista de consenso mientras otros apenas tienen nombres para llenar los casilleros con desconocidos extras salidos de un casting secreto.
El panorama electoral ya está casi cerrado y los resultados son predecibles. Por eso, Cristina repartió su gabinete por las listas para garantizar la continuidad en el Congreso e impedir que Scioli se deje llevar por la tentación de torcer el rumbo. Si Zannini tendrá influencia en las decisiones de Scioli, sólo el tiempo lo dirá. Las malas lenguas reciclan viejas frases y recitan “Scioli al gobierno, Cristina al poder”, con la intención de restar votos al kirchnerismo, sin advertir que eso brindaría mayor confianza a los votantes. La mejor promesa del ex motonauta sería elegir a CFK como Jefa de Gabinete de su futuro gobierno para tranquilizar a todos los que la van a extrañar. O como Asesora Legal y Técnica, el cargo que Zannini dejará vacante. Más allá de esto, Daniel Scioli asegura en cada micrófono que será un fiel continuador de este proyecto, aunque nada dice sobre la manera en que lo profundizará.
Una despedida en Rosario
Rosario dispuso una templada tarde para conmemorar el día de la Bandera. Alguna nube velaba por unos segundos el sol, que no quería estar ausente en la última presentación de Cristina en la Cuna de la Bandera. Los asistentes mataban el tedio de la espera paseando por el predio del ministerio de Defensa o degustando las variadas ofertas gastronómicas de los puestos ambulantes. El vagón 0 km de Ferrocarriles Argentinos, que podría haber aportado a la campaña de Randazzo, fue la novedad más visitada. El esbelto y solemne Monumento hasta parecía sonreír ante los visitantes que hacían cola para contemplar su interior.
Después del mediodía, sólo los baños químicos podían mover a los miles de concurrentes que esperaban ante el escenario principal la palabra de La Presidenta. Cuando los helicópteros irrumpieron desde el sur, los gritos y saludos explotaron con una inocencia conmovedora. Los dispersos, resignados a observar el discurso desde la lejanía, se aproximaron desde todos los sectores del Parque Nacional o treparon al borde de la fuente que rodea la proa del Monumento. La conocida voz de la locutora oficial despertó una mayor expectativa. Pero la impaciencia del público se desató recién cuando comenzaron los discursos embalsamados de las autoridades locales, la intendenta Mónica Fein y el Gobernador Antonio Bonfatti. Silbidos y gritos fueron el fondo que acompañó a sus voces y no muchos pudieron escuchar el escaso tono político que intentaron imprimir a su palabra. Menos mal que después, CFK se preocupó por destacarlo.
Siempre llama la atención el silencio que invade a la multitud cuando ella comienza a hablar. Hasta los chicos, que minutos antes alborotaban el entorno, quedan estáticos y mudos ante esa voz tan conocida. De ahí a que comprendan el significado de la frase “no se es libre gratis, no se es independiente gratis” hay una distancia enorme. Pero la didáctica presidencial llega a sus padres y eso es suficiente: “los que quieran contarles que las cosas, la patria, la nación, el progreso, el bienestar común se construyen únicamente sonriendo, no es así”. O las advertencias siempre necesarias: “hay bases mediáticas en el continente dispuestas a bombardear todos los días los proyectos populares”.
A tono con los desafíos para el futuro, Cristina avisó “a quienes aspiran a conducir los destinos del país que la historia no se escribe en la crónica de un noticiero ni en la página de un diario” sino “en el seno del pueblo, en cada barrio, en cada lugar de la patria donde haya un pobre, un necesitado”. Y como siempre –contra todo lo que dicen los opositores- convocó a los partidos populares a obrar con grandeza y superar los “prejuicios frente a los grandes temas de la patria, sin abandonar la identidad y la legitimidad del derecho a disputar”. Tan profundo fue el clima del momento que la explosión de aplausos alarmó a la fauna autóctona. Tanto, que hasta Fein y Bonfatti se dejaron llevar por el entusiasmo y aplaudieron con frenesí.
El sabor de la despedida nos llega a todos. Una nostalgia futura que todavía no podemos dimensionar. Un vacío que nadie podrá llenar, sin dudas. Si Scioli tiene la elección ganada no será por él, sino por la huella que ha dejado Cristina. Una huella no sólo emotiva, sino intelectual. Una huella muy profunda que será difícil abandonar. Tan honda, que ya la estamos extrañando.

4 comentarios:

  1. Despues de los K ya nada sera igual , Scioli fue bombardeado en 678 y salio mas o menos airoso creo q las indefiniciones corresponden mas a la ignorancia que a la picardia ... me quedo con su frase No soy CFK ni Nestor no tengo su altura politica pero no duden de mi inquebrantable lealtad al proyecto ....... esperemos q sea asi
    jpierantoni

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  2. CUANDO ALGO CUESTA ARMAR EN NUESTRO ENTENDER... ES PORQUE FALTA ALGUN HECHO QUE ESCAPO DEL COMUN DENOMINADOR. EL TIEMPO SERÁ TESTIGO.

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  3. Mide bien.Confieso :Gustavo que me cuesta digerir a Scioli. Pero votaré a Scioli-Zanini.

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  4. También confieso: me cuesta digerir al ex motonauta. Pero confío en la decisión de Cristina. Igual, hay que seguirlo de cerca.

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