jueves, 9 de mayo de 2019

La desnudez del virrey


La carta de Macri no fue un best seller ni nadie aplaudió después de su lectura. Un papelito con destino de cesto. Una de las tantas puestas en escena de este farsante, como el anuncio de la electrificación del Ferrocarril Roca que ya estaba casi listo antes de su asunción. O la pantomima de que ayudaron a mucha gente que convivía “con la mierda”, antes de que el INDEC asegure que desde que comenzó el Cambio no se avanzó casi nada en el tema de cloacas. ¿Quién va a firmar un acuerdo con esta gente tan falaz, tan destructiva, tan maliciosa? Un acuerdo impuesto por los que están saqueando una vez más el país. Diez puntos para que el drenaje continúe. Mientras suplican por un salvavidas, allanan sindicatos y esgrimen las Taser. Y ostentan su cinismo en las pantallas que ya se están cansando de ser tan apologistas.
Una de las figuras más decadentes del Cambio es la diputada Elisa Carrió. Aunque está cada vez más enredada en la causa D’Alessio –por elaborar y efectuar denuncias infundadas-, no deja de sorprender por su verba altisonante. Para mal, por supuesto. En sus intentos por apuntalar la campaña oficialista fuera de la burbuja porteña, cada vez la embarra más. Tan obsesionada está por señalar narcos en las filas ajenas que no advierte que las propias están plagadas. Ante tanto tropiezo oratorio, lo único que atina a decir es que está “harta de este país”, aunque hace quichicientos años que vive holgadamente a su costa.
Muchos conciudadanos también están hartos, pero no del país, sino de los que hacen lo imposible por hundirlo. Hartos de las promesas incumplidas, de la hipocresía de los chetos, de los corruptos que se hacen los virtuosos, de la soberbia de los ignorantes, de los estafadores con traje y de los que aún no entienden nada. Hartos de no llegar a fin de mes, de suprimir lo esencial para satisfacer la avaricia de los empachados, de gastar ingenio en gambetear la miseria y de no tener ganas de ilusionarse.
Hartos de la prepotencia de la ministra de Seguridad, Patricia Bullrich, que más parece patotera que funcionaria. La que, después de una cena con abundante vino, vomitó la espantosa frase “el que quiera estar armado, que esté armado: éste es un país libre”. La que ahora presenta como solución a la invisibilizada inseguridad las pistolas Taser y las califica como no letales, contra todo lo que dicen los expertos y hasta los propios fabricantes. Y los casos, que son miles, de lesiones irreversibles o muertes por electrocución. ¿Cómo no estar hartos de los que alientan tanta violencia en defensa de una paz que no pueden garantizar?
Hartos de estar en un túnel en el que nos embutieron sin advertencias. Hartos de seguir un camino tortuoso ponderado como el único posible para desembocar en el pantano. Hartos de escuchar inaceptables excusas, metáforas delirantes y explicaciones incomprensibles. Hartos de esperar un hartazgo que ya debería haber llegado.
Una política epistolar  
El Gran Equipo convoca a un acuerdo que a todas luces suena extraño: a pocos meses de las elecciones, sin conflictos incontrolables a pesar del daño realizado y para seguir haciendo lo mismo que nos condujo hasta acá. Los famosos diez puntos no son “generalidades con las que nadie puede disentir”, como explicaron algunos en un intento de despegarse pero no tanto. No es lo mismo defender “un banco central independiente” que impulsar la paz en el mundo. Proponer reformas laborales y jubilatorias para someter la dignidad a la depredación de los especuladores no es algo en lo que todos deban estar de acuerdo, sino todo lo contrario: debería ser delito sostener una idea así.
El ministro del Interior, Rogelio Frigerio fue el encargado de defender los diez puntos de la peor manera que encontró: "nos tenemos que poner de acuerdo en qué cosas no van a formar parte de la discusión electoral, con qué cosas no se joroba". ¿Quién es él para decir qué cosas deben formar parte de la discusión electoral? ¿Con qué autoridad moral puede hablar de las cosas con las que “no se joroba” después de haber jorobado con hambre, desempleo, inflación, represión y endeudamiento? Después exigen autocrítica a los demás y ellos se vanaglorian de haber destruido tanto en tan poco tiempo.
La convocatoria a un acuerdo de estas características puede ser vista como una muestra de fortaleza, aunque también de debilidad, sobre todo porque incluye, a regañadientes, a CFK, tan vilipendiada en estos años. En pocos meses, pasaron del “no vuelve más” a condicionar su futuro –y posible- gobierno. También puede interpretarse como una muestra más de lo ladinos que son. Si la ex presidenta rechaza los diez puntos, será tildada de soberbia, egoísta, no dialoguista o de que no se interesa por el futuro de los argentinos. Patrañas que serán amplificadas en los medios comprados para estigmatizarla de cara a las elecciones como la más corrupta, la más autoritaria, la más contradictoria. Por ahora, es la que más ejemplares de “Sinceramente” ha vendido, un éxito editorial que ya hace historia, más aún porque su autora es primeriza.  
Además de esto, en muchos sentidos son torpes, para no decir en todos. Como el diputado tucumano Facundo Garretón, que no dudó un segundo en felicitar a la bióloga Marina Simian por haber ganado 500 mil pesos en un programa televisivo y destinar el premio a financiar la investigación contra el cáncer, amenazada por los ajustes en el CONICET. ¿Acaso no interpretan el episodio como una evidencia del daño que producen las políticas aplicadas por Macri? ¿O lo verán como un éxito de la meritocracia y del “sí, se puede”? Un agregado es que su conductor, Santiago del Moro, no pudo frenar las críticas por los recortes a la ciencia ejecutados por el gobierno al que tanto aportó con su programejo infumable. Lo que menos hay que hacer es felicitar a la científica-concursante, sino pedir perdón.
No sólo Cristina, sino toda la oposición deben rechazar de plano estos diez puntos y presentar otros que propongan un camino distinto. Una hoja de ruta que nos lleve a una Argentina desarrollada, sin explotados ni pobres, sin especuladores ni succionadores, con soberanía y dignidad. Los amarillos proponen todo lo contrario. De una vez por todas, hay que entender que son posiciones inconciliables; que la precarización y el empobrecimiento de la mayoría para enriquecer a una minoría conforman un recorrido atroz con resultados nefastos, como hemos experimentado muchas veces; que la “Libertad” de una minoría es la opresión para los demás; que el modelo del derrame es un fracaso, sobre todo cuando el Estado es artífice de que apenas sea un mísero goteo; que el Mercado no debe ser libre, sino rigurosamente regulado para estar al servicio de todos. Eso es un acuerdo para mejorar las cosas; lo demás es más de lo peor.

3 comentarios:

  1. muchas gracias estimado Gustavo-compartido-abrazos

    ResponderEliminar
  2. La verdad, Gustavo, lo suyo es muy agresivo para sus lectores, mire que someternos a esa imagen del excelentísimo monigote, desnudo!!, e'mucho.
    No trate de convencerme con metáforas, licencias poéticas ni rebusques así, uno es literal, de cuore debilucho y sensible a las imágenes de ese calibre, cuídenos, que no le hicimos nada, caramba!.
    Siguiendo el clima putrefacto de estos días no podía faltar la insigne fiscal de la patria y sucursales, doña colesterol, para ser sinceros, yo tengo mi teoría y es que como no tiene un pelo de tonta, por instinto, actúa en su nuevo (y eterno) look de declarante de barbaridades y hacerse la loca.... ahora sí, porque siempre parece menos mala la chifladura autodestructiva que la complicidad en esta porquería/Titanic que se hunde y la chica debe creer que entre la desmemoria y la forma esférica hay más chances de reciclarse mañana...
    Nadie, salvo extraterrestres, puede tomar en serio ese engendro de "10 puntos", que ni siquiera es de la pluma (justo en la picazón post-librito de ya sabemos quién) del campeón mundial invicto del incumplimiento de lo prometido.... tal "acuerdo" no vale el papel en el que está escrito y sólo servirá para ganar tiempo y dar lugar a tediosas, interminables e irrelevantes "polémicas" mediáticas ....claro, también para que el elenco de alcahuetes estables pueda mostrarse... pobres, si no quién les va a dar bola?.
    Pero bueno, en este bendito país, no es raro sentirse en una farsa siniestra, mire nomás, científica que busca "subsidio" en un concurso de la tele... y la felicita por "emprendedora" un salame mal educado, meritorio rugbier y diputado amarillo... divino, divino!!.
    Más en serio. no pienso en "toda"...la oposición, sería pedirles mucho después de regalar tanta seriedad, gobernabilidad y sanguchitos, oponerse hoy es fácil, casi un sobreentendido, el tema era antes, 2015, casualmente con la misma que hoy, con lluvia y todo le cambiará la facha a la rural.... la cosa pasa por el que votó esta porquería, sabiendo como sabe que es una porquería y que se lo está llevando puesto pero es más cómodo el prejuicio antiperonista que admitir la propia tontería.

    ResponderEliminar
  3. Es verdad: no me di cuenta de que mostrar al virrey desnudo podría herir susceptibilidades. Encima, con la posibilidad de que haya chicos ojeando mis apuntes. Pornografía política pura y dura. Abrazote.

    ResponderEliminar

Los estrategas del mal

Todavía retumba el eco de las palabras de Macri en el homenaje a la bandera . El escenario fue un club de barrio del sur de Rosario, con p...