viernes, 19 de junio de 2015

La vida te da sorpresas



Muchos simpatizantes del kirchnerismo se sienten desanimados por tener a Daniel Scioli como único candidato a la presidencia. Con la baja de Randazzo, la campaña perdió el sabor a épica. Hasta unos días atrás, el ministro parecía ser la expresión fiel del pensamiento de Cristina y un garante indiscutible para la continuidad y profundización de este proyecto. Sin embargo, CFK tomó una decisión sorprendente: apostó su mejor ficha al que considerábamos el menos kirchnerista de los candidatos. En cierta forma, La Presidenta inclinó la balanza y Randazzo no encontró otro camino más que declinar su pre candidatura. Desconcierto fue lo primero que despertó esta novedad. Desconfianza, recelo, dolor, también. Ahora el escenario es diferente y lo más importante es comenzar a evaluar sus ventajas de cara a las elecciones que tenemos por delante.
El ministro podría haber seguido adelante con su campaña, pero el tono que le había impreso no podía continuar con Zannini como vice. En sus propios conceptos, era cuestionar a la propia Presidenta. Desde un principio, había salido con los tacones de punta contra Daniel Scioli, pero ya no podría hacerlo con el asesor legal y técnico como su acompañante. Si lo consideraba un opositor más, sin matices, también debería hacer lo mismo con el nuevo componente. Con la mera intención de especular, también podría haber buscado un acompañante bien K, pero nadie se hubiera arriesgado a contravenir la decisión de Cristina, no por temor a su enojo, sino para no mancharla con la posible derrota.
Porque este también es un elemento a considerar: ¿por qué Cristina no mostró su preferencia por Randazzo aportándole un vice propio? Si ella se jugaba por Randazzo, corría el riesgo de perder ante Scioli y eso hubiera debilitado el espacio que conduce. Aunque el ministro venía creciendo en las encuestas y en las redes sociales muchos militantes manifestaban su apoyo, el ex motonauta había construido un entramado de consenso más allá de los límites de la provincia que gobierna.
La sorpresa todavía impacta. Un poco duele. ¿Dónde quedaron los reproches por los coqueteos de Scioli en el espacio Clarín durante el verano o la comodidad con que se mueve en los foros empresariales? ¿Deberemos ver su tibieza como pasión? ¿Tendremos que mirar para otro lado cuando prometa diálogo y consenso con los que no merecen nada de eso? ¿Echaremos un manto de olvido a la actuación de Karina Rabolini en el programa de Fantino ante el manipulador título de Clarín sobre los dichos de Randazzo?
Construyendo al candidato
“Todo infortunio esconde alguna ventaja”, dice Serrat en Bienaventurados. Y si no está escondida, habrá que inventarla. Aunque esto parezca un infortunio, en realidad, no lo es tanto. Apenas un candidato que gusta más en la cúpula que en la base. El verticalismo en estado puro, al menos para los militantes orgánicos. El resto, a la larga, se irá acostumbrando. Más aún cuando vea que del otro lado del ring –o de la urna- está Macri con los guantes dispuestos para sopapear la dignidad conquistada en estos años.
Pero eso no basta. Daniel Scioli deberá demostrar en estos meses que ha comprendido la dimensión de la responsabilidad asumida. Que esperamos en serio la profundización del proyecto iniciado en 2003. No alcanza con que diga “estoy convencido de que puedo hacer un buen trabajo”. ¿Un buen trabajo para quién, para el establishment? ¿Qué es un buen trabajo? Que haga juegos de palabras entre ‘cambio’ y la marcha atrás de un coche puede resultar esclarecedor, pero no debe conducir la campaña con tan poco. Sin embargo, sí tiene un poco más de ardor lo que expresó a continuación: “entre todos tenemos que seguir haciendo historia dentro de este rumbo”. Esta frase sí es un compromiso, casi una declaración de principios. La continuidad es la promesa de esta oración. No hay picardía ni confusión. Hay colectivo, objetivo y sendero.
La ventaja de este nuevo escenario es que tenemos muchos meses por delante para limar las asperezas del candidato, para modelarlo a la medida de las necesidades del futuro. A partir de ahora, deberá demostrar en cuánto se diferencia del adversario y erradicar su sonrisa en los centros del poder; tendrá que comprometerse a desmantelar al monopolio mediático, tal como exige la ley; que deberá convertir en realidad la expropiación del predio de la Sociedad Rural; que seguirá avanzando con la democratización de la Justicia; que achicará aún más la brecha entre ricos y pobres; que controlará a los grandes empresarios para que no abusen de su posición dominante; que no aplicará ningún ajuste hacia abajo por más crisis que quieran provocar; que no acatará las apetencias de los buitres, aunque nos amenacen con todos los fuegos del infierno.
Para enamorarnos, de ahora en más, tanto él como Zannini deberán inspirar los títulos más negativos de Clarín y de TN y las diatribas más intensas y ridículas de los editorialistas hegemónicos; dibujar un gesto más amargo en el rostro de Nelson Castro y provocar un sinfín de balbuceos de Bonelli; protagonizar las denuncias indemostrables de Jorge Lanata y recibir más analogías disparatadas de Carrió. Si no es así, sólo obtendrá un tímido triunfo y peligrará la continuidad en serio. Ninguno será como Néstor y Cristina, eso ya es sabido y nadie se les parecerá. Pero para alcanzar el país que soñamos, en octubre las urnas deberán desbordar de votos en apoyo a este proyecto. Y no cualquier voto, sino uno inundado de pasión y compromiso. Sólo así tendremos el futuro garantizado.

miércoles, 17 de junio de 2015

El jaque mate por venir



Amarillo menguante
Como si alguna vez se hubiera dedicado a eso, Miguel del Sel anunció que, de no convertirse en gobernador, se retiraría de la política. Y su jefe político, Mauricio Macri, lo está meditando. Aunque no esté todo dicho, ya se percibe fracasado. Claro, pensaba atestar de globos amarillos la dominguera noche santafesina pero sus profundos planes se vieron frustrados por los números. De a poco, su sueño presidencial se desinfla como uno de esos globos que no pudieron flotar ante las cámaras para adornar sus robóticos pasos de baile. Y los reproches van de un lado a otro entre las fuerzas amarillas, de los puros a los aliancistas; un poco desesperados, consideran estrategias, figuras, frases efectistas. Todo para disfrazar una propuesta política que nos conduciría como por un tubo al pasado que recién estamos abandonando.
Las Fuerzas Amarillas esperaban un contundente triunfo del ex MIDACHI en Santa Fe; ni siquiera consideraban que Omar Perotti acabaría mordiendo sus talones. El resultado provisorio de las elecciones sorprendió a todos y más aún a los PRO que ya creían metida la bota en su mochila de cara a las elecciones nacionales, como una muestra de que podían extenderse más allá de la General Paz. Pero parece que la fiebre amarilla sólo afecta a la CABA y alguna localidad perdida del interior. Sin dudas, un proyecto de minoría no puede conquistar a la mayoría. Si en el pasado ocurrió algo así ha sido por obra de un exitoso y macabro engaño, como el pergeñado por el Infame Riojano. No sólo uno, sino dos engaños, porque el Chupete Volador, Fernando de la Rúa, también fue un señuelo del establishment para succionar la poca dignidad que nos quedaba.
Aunque parece quedar mucho tiempo para las elecciones, no es tanto para dar una ágil voltereta en la estrategia de campaña de la fuerza no-política de Mauricio Macri. Después de años de confiar en los marketineros consejos del ecuatoriano Jaime Durán Barba, ahora se dan cuenta de que eso no tiene efecto más allá del Obelisco. Tanto hablar de anécdotas indemostrables con el Cacho y la María, el Mingo, Edgardo se olvidaron de considerar que esos personajes imaginarios, más que estar a favor de las propuestas clasistas de Mauricio –o del candidato de turno- se sienten más cómodos con el camino iniciado en 2003.
Entonces ahora, recién ahora, el Líder amarillo balbucea valoraciones hacia muchos de los logros de esta década y promete mantenerlos. Pero pocos creen que preservará lo que antes denostaba. Ya es tarde para disfrazarse. Su capacidad actoral es nula y sólo puede encarnar a un villano cínico que sólo planea la destrucción del planeta y encubre sus fines con las palabras más amables. En realidad, no es un personaje, sino lo que es: un villano.    
La garantía que faltaba
Para desesperar un poco más a esta oposición menguante, la imagen positiva de La Presidenta sigue trepando y la fuerza política que lidera se consolida en las preferencias del votante. No es para menos, si Cristina mantiene el alocado capricho de seguir gobernando como desde el primer día y encima, sin apartarse del sendero iniciado por su Compañero de Vida allá por mayo de 2003. Y para colmo, casi todo sale bien y el ‘casi’ utilizado sólo como una muestra de modestia.
Contra todos los funestos pronósticos difundidos por analistas, operadores y expertos, la cotización del dólar continúa estable en todas sus versiones, la inflación agoniza y no hay crisis a la vista; el culebrón de Nisman tendrá un final feliz, aunque no para los conspiradores, por supuesto; los buitres siguen picoteando en vano y se suman más países a la batalla para derrotarlos; el apoyo en defensa de la soberanía en Malvinas es casi mundial; prestigiosos organismos internacionales ponderan las políticas adoptadas para combatir la desigualdad y los ojos de algunos países europeos están puestos en nuestro experimento. Hasta los políticos de la oposición y algunos periodistas refunfuñadores están suavizando sus discursos agoreros. Tanto, que algunos candidatos adversos al kirchnerismo prometen continuar con estas políticas en el hipotético caso de acceder a la presidencia. Bah, sólo Macri tiene esa posibilidad, que es muy lejana porque casi nadie le cree. Aquí el ‘casi’ más que por modestia, es por compasión.
Encima, con la decisión de incluir a Carlos Zannini como vicepresidente de Daniel Scioli se esfuman muchas de las dudas que despierta el gobernador bonaerense. Sólo así Randazzo podía resignar su candidatura presidencial, con todo el dolor que eso puede significar para muchos militantes. Más allá de esto, la jugada es maestra: con Zannini en la fórmula la continuidad de este proyecto está garantizada. De esta manera, el ex motonauta paga las consecuencias de su tibieza y el actual ministro, las de su desaforada lengua. Scioli deberá condimentar su desapasionada pertenencia al kirchnerismo y Randazzo deberá aceptar el liderazgo de CFK y “darse un baño de humildad”. Pero lo más importante es que en la nueva fórmula –con su asesor legar y técnico- estará presente Cristina. No sólo estará presente, sino futura. Algunos exagerados, hasta la sueñan eterna.

lunes, 15 de junio de 2015

Un susto electoral



Un suspiro contenido en Santa Fe, porque un fantasma recorre la provincia. Pero no es el de Marx, sino todo lo contrario. Aún no es de alivio pero al menos, el monigote amarillo no arruinó la noche del domingo con sus bestiales bailoteos, aunque ganas no faltaron. Y su jefe político, Mauricio Macri, empieza a olfatear que no necesitará practicar nuevos pasos de baile para octubre. Por ahora, un triple empate para festejar. Algo histórico. Como si el pueblo de Santa Fe quisiera un triunvirato. Insólito que una tercera parte del electorado quiera ser gobernado por tan poco. Irrespetuoso que el PRO insista con imponer al cómico. Auspicioso que esa propuesta política tan hipócrita, cínica y destructiva no pueda convertirse en mayoría.
En el ambiente se respiraba un NO rotundo a Del Sel. El debate televisado el sábado anterior entre los cinco candidatos había dejado al desnudo las falencias del ex MIDACHI, además de las dotes de predicador paródico de Oscar Martínez, del Frente Renovador. En ese programa, el bufón demostró que de político no tiene ni una célula y de gestión, ni idea. Sin embargo, algunos votantes confundidos todavía consideran como virtud esa carencia, se conmueven con su ignorancia y sonríen con sus misóginos pellizcos de glúteos y su humor ramplón. Consecuencias del resabio de la no-política que pretende coronar como gobernador a alguien incapaz.
Con este provisorio empate, los santafesinos sentiremos un tenso alivio por unos días hasta que los resultados definitivos confirmen al futuro gobernador de la provincia. ¡Pobres de aquellos que renunciaron a su predilección por Perotti para votar a Lifschitz en contra de Del Sel, si calculan que con su voto podría haber ganado el peronismo! Un resultado más de esa irresponsabilidad por poner como candidato a alguien que no merece tamaño cargo.   
Pero Del Sel no es el único que está donde no amerita. Todavía sorprende que alguien como Luis Barrionuevo tenga incidencia en la opinión pública y que todo lo que diga trascienda en el tiempo. No por la sabiduría de su contenido, sino todo lo contrario. Bestial, grosero, prepotente. Sin embargo, en cada una de sus más conocidas frases, hay una confesión que lo condena. Si con “tenemos que dejar de robar al menos por dos años” se incluye en la banda de maleantes, con “en Argentina nadie hace plata trabajando” confiesa que su fortuna no es producto de su sudor. Ahora, con su última declaración no sólo revela que negociaba con el gobierno de facto, sino que declara que no lo considera como dictadura ¿No es un poco irresponsable que alguien así siga siendo representante de los trabajadores? En estos tiempos de revolver cajones, deberíamos replantearnos los requisitos para todo tipo de representación, que generalmente son incrustaciones mediáticas más que conquista de legitimidad.
Círculos desarmados
Por el camino inverso, la posible candidatura a algo de Máximo Kirchner sacudió la escena política y mediática. Todos los mitos y falsedades sobre el hijo presidencial recrudecieron en estos días por boca de los periodistas opositores, un poco asustados por la base electoral que ostenta, de acuerdo a los sondeos en provincia de Buenos Aires. Claro, si no aparece en TN, su imagen es maleable y pueden hacer lo que quieren con ella. Pero parece que su legitimidad no es rating, sino la fuerza creada hace años y demonizada hasta el ridículo por los cazadores de brujas. El año pasado, en su bautismo discursivo en Argentinos Jrs, Máximo Kirchner demostró no ser ese adolescente cuarentón adicto a la Play que apenas sabía hablar, como opinaban los que ni lo conocían. Primero, se burlaron de sus palabras y ahora se mofan de su candidatura ¿Qué pose adoptarán ante su posible triunfo?
A pocos meses de las elecciones presidenciales, ya están saboreando la derrota. Tanto los periodistas de los medios hegemónicos como los políticos de la oposición advierten que el FPV seguirá gobernando el país, sea quien sea el candidato. También reconocen que la lectura que hacían de la realidad estaba equivocada. ¿O leían correctamente una realidad construida erróneamente? Tal vez los manipuladores son, a su vez, manipulados por el círculo que los rodea. El círculo que los asfixia y pretende extender a todos ese estrangulamiento.
Enloquecer con sus operaciones para satisfacer la avidez de sus integrantes. Una figura geométrica perfecta que en realidad es una monstruosidad informe. El Círculo Rojo, lo llamó Mauricio Macri en una entrevista con Fontevechia, allá por septiembre de 2013. Así definió a los formadores de opinión, analistas e intelectuales a los que presta su oído, enojado por las preferencias hacia Sergio Massa de ese entonces. Ese Círculo se transformó después en los voceros del establishment y hoy, en boca del propio Macri, son las corporaciones en su conjunto. El Poder Fáctico, en un castellano inconfundible, que quiere retomar el control por puro capricho, pues cuando lo tuvo en sus manos nos dejó en la ruina.
Ahora insisten, pero sus candidatos cada vez miden menos. Sus voceros quedan en ridículo. Sus tretas, de tan obvias, se desmantelan a poco andar. Sus mentiras se convierten en fábulas que unos pocos prejuiciosos creen. Hasta los fabuladores están desconcertados porque se topan con un pueblo que no está tan embelesado como pensaban. La creciente imagen positiva de La Presidenta sólo les provoca desaliento; los números de la economía contradicen las pesadillas que cuentan desde sus titulares; los sabios que presentan en sus programas televisivos no son más que operadores que saben menos que cualquier vecino.
El fin de ciclo que anuncian desde hace años no es más que su propio final. Después de octubre, deberán acatar para siempre los triunfos de la democracia. Un país no se puede gobernar desde las madrigueras de los angurrientos. Un gobierno no puede estar al servicio de los caprichos de una minoría, sino para garantizar los derechos de la mayoría. Y para eso hay que seguir limando privilegios. Esto no lo hará, seguramente, Mauricio Macri, aunque ahora hable como un revolucionario. Nadie nos engaña. Nada nos confunde. Todo está muy claro.

sábado, 13 de junio de 2015

Buitres y piratas: enemigos indiscutibles



Una frase escuchada en estos días puede ser el inicio de este apunte: “el Capitalismo no está en crisis; el Capitalismo es la crisis”. O por lo menos ése que se instauró desde principios de los ochenta, más conocido como neoliberalismo; ese salvaje que se basa más en la especulación financiera que en la producción de bienes; ése que se está tornando tan insoportable que casi todos los países comienzan a ponerle un freno. Una paradoja que mientras la FAO premia a aquellos países que combatieron el hambre extremo, la Justicia Imperial continúe dándole la razón a los fondos buitre, principales hacedores de desigualdad. Paciencia, parece que el nuevo siglo trae consigo un poco de luz para comprender los estragos del pasado y evitar que se conviertan en las catástrofes del futuro.
La II Cumbre de la CELAC y la UE permitió que estos temas estuvieran presentes en la exposición de mandatarios y cancilleres. El documento que firmaron en Bruselas parece a la medida de nuestras luchas, aunque en realidad, engloba las que puede tener cualquier país sometido al capricho de un manojo de angurrientos. Una de las frases parece sintetizar todos los conflictos globales: "defender la igualdad soberana de todos los Estados, respetar su integridad territorial e independencia política y defender la resolución de litigios por medios pacíficos".
Claro que de ser una frase bonita a convertirse en un plan de acción hay un trecho muy largo. La ONU ha difundido declaraciones similares a lo largo de su historia y poco resultado han tenido. No por falta de contenido, por supuesto. Un problema de interpretación, tal vez, porque el país en donde está la sede, EEUU, es el autor de todos los conflictos globales desde hace más de 50 años. Que esta nueva declaración de principios se haya rubricado cruzando el charco puede ser el indicio de algo diferente. En medio de la crisis económica que están atravesando algunos países europeos y que amenaza salpicar al resto, el debate sobre los sanguinarios fondos especulativos no estuvo ausente en esta Cumbre.
Mientras Thomas Griesa sigue alimentando buitres, la posición tomada por la mayoría de los países para defender la restructuración de deudas soberanas está ganando más espacio. Tanto, que hasta el Imperio deberá aceptar la necesidad de llamar al orden a su octogenario juez. Y también, por experiencia histórica, aconsejar a sus anteriores colonizadores a abandonar las islas que usurparon en el siglo XIX.
Las catástrofes del futuro
Esta semana, un día después del caprichoso paro general convocado por la CGT corporativa, conmemoramos un nuevo aniversario de la Reafirmación de los Derechos Argentinos sobre las Islas Malvinas. Un tema que también estuvo presente en la II Cumbre de la CELAC y la UE, con un insólito exabrupto de David Cameron en defensa de una autodeterminación que no tiene cabida en un enclave colonial. La “Integridad territorial” que suscribe el documento se refiere a eso, a que en breve las islas deberán estar bajo nuestra jurisdicción y no en las garras de la corona británica.
En la ex ESMA, para conmemorar esa fecha La Presidenta inauguró el Faro de la Soberanía, cuya luz estará encendida de manera permanente. Una luz para no perder el camino. Como estamos en un año electoral –crucial para nuestro futuro- no hay que olvidar la postura que tomaron muchos exponentes de la oposición cuando el gobierno invasor realizó un plebiscito entre la población implantada para decidir a quién corresponde la soberanía. Por si la memoria falla, se pusieron a favor de esa atrocidad jurídica ocurrida en marzo de 2013. Claro, en campaña y con tal de estar en contra, los candidatos dicen cualquier cosa y nunca se arrepienten.
Tampoco hay que olvidar que el año pasado, cuando recrudeció el conflicto con los fondos buitre, los candidatos estuvieron a favor de ellos. Sus asesores económicos operaban para convencer a la opinión pública de que lo mejor era aceptar las órdenes de Griesa, que no era más que someter nuestros recursos a esa avidez incontenible. No les importó la errónea interpretación de la cláusula Pari Pasu ni los peligros que encerraba la cláusula Rufo. No se preocuparon por los riesgos del futuro, sino por los minutos televisivos del presente. Si CFK y Kicillof acataban el fallo del arbitral juez, estaríamos otra vez con el agua al cuello.
Mauricio Macri y muchos de sus partidarios, como Laura Alonso y Patricia Bullrich, alentaban la claudicación, lo que hubiera aniquilado la re estructuración de la deuda que tanto había costado. Y todo para satisfacer a una minoría insaciable. Encima, ahora salieron de las sombras los me too, que son los que estaban esperando que Argentina diera el para reclamar un trato similar. “Hace pocos días se cumplió lo que habíamos anunciado –explicó Cristina en ese acto- incorporaron a otros fondos buitre y ya no son 1600 millones de dólares, hoy son 20.000 millones de dólares que hay que pagar”. Una trampa en la que nos querían meter.
Un pequeño detalle más para considerar antes de elegir al candidato: ¿quién es el que defiende nuestros intereses? El dedo siempre señala para el mismo lado, porque para el otro, estamos fritos. De un lado, el del Gobierno Nacional, la posición estuvo clara en los dos temas: rechazo al plebiscito y a la presión de los buitres. Del otro, de los intereses británicos y de los especuladores. El cambio que proponen: la entrega de nuestros derechos al mejor postor. Dos temas en que la soberanía y el futuro están en juego. Y en los dos temas, los integrantes del PRO traicionaron, con su palabra, los intereses nacionales. ¿Les vamos a dar la posibilidad de que pasen a la acción?

Un viernes negro

  La fortuna nos dio una chance. El disparo no salió, pero podría haber salido . El feriado del viernes es un casi duelo. La ingrata sorpres...