jueves, 16 de mayo de 2019

Terremotos en La Rosada


Quizá algún teorema demuestre que, mientras más se aleja el peligro de reelección de Macri, más recrudecen las oscuras tretas a las que los PRO apelan para confundir al electorado. Desde el extraño episodio del Congreso en el que perdieron la vida Olivares y Yadón, la artimaña es mostrar como violenta a la oposición: el comando iraní-venezolano-mapuche-gitano entrenado en Cuba ahora se dedica a las travesuras telefónicas, como una versión remasterizada del bromista Tangalanga. Después de la presentación de “Sinceramente”, los melones empiezan a acomodarse de otra manera y el andar del carro hace tambalear las estanterías marketineras que tan bien habían acomodado.
Mientras crece la sensación de ir para atrás a pasos agigantados, los spots oficialistas terminan con la frase “juntos vamos a salir adelante”. Un absurdo: como si uno creyera que podremos “salir adelante” con las mismas herramientas que nos empujaron hacia atrás; o peor, como si uno creyera que nos quieren sacar adelante los mismos que nos empujaron para atrás. En cierta forma, reconocen que nos han creado dificultades que antes no teníamos para las que no tienen más recetas que las mismas que aplicaron para crearlas. Complicado, pero cierto. Y por más que los cómplices mediáticos hablen de errores de diagnóstico o mala praxis, muchos nos estamos dando cuenta de que hubo más malicia que otra cosa.
Que la imagen positiva de Macri iba a caer lo sabíamos casi de entrada. La sorpresa es que haya tardado tanto en provocar alarma. O significar esperanza. Durante más de tres años, la prudencia, el temor o la creencia apuntalaron la adhesión de unos cuantos que no deberían haber adherido nunca. Esos que, más por conveniencia que por convicción, se sumaron al coro de la Pesada Herencia y a la ostentación de dedos acusadores. Ahora se dan cuenta de la farsa o simulan hacerlo y se ponen del lado donde mejor calienta el sol. Ahora ven el tamaño del fenómeno que desdeñaban.
 Que la presentación del libro haya sido en La Rural y bajo la lluvia, suma más épica y refuerza el contenido. Los rostros mojados contagiaban entusiasmo. Un llamado de atención para todos los que la condenaban al pasado. Ante el caos que genera Macri, Cristina porta otro orden. Y, en cierta forma, ordenó todo, empezando por la oposición.
Escenas del derrumbe
A los sacudones que aporta una oposición que se está delineando, las filas del oficialismo contribuyen con crujidos de ruptura. Las acusaciones cruzadas por las derrotas en las provincias y las propuestas de ampliar Cambiemos con otro nombre y sin Macri son una muestra de eso. Tan anonadados están por la caída inminente que no saben esquivar los baches que ellos mismos forjaron. Cínicos como siempre, salen a celebrar por el dato de inflación que muestra una baja respecto al mes anterior pero bate records en la serie anualizada: 3,4 por ciento en abril y 56 por ciento anual. A eso se suman las caídas en la actividad que afecta a casi todos los rubros, menos, por supuesto, la parasitaria especulación financiera.
Como no pueden aceptar que el camino no es por acá, se sulfuran con una realidad que no les obedece. A la falta de logros se suma el desmoronamiento del castillo de naipes marcados que habían construido para la campaña. La causa D’Alessio-Stornelli queda en manos del juez de Dolores, Alejo Ramos Padilla; el Consejo de Evaluación de la Procuraduría pide que se inicie un sumario administrativo al fiscal sospechado de extorsión y espionaje; la Cámara Federal de General Roca modificó la carátula de la represión en Lago Mascardi y el prefecto Francisco Pintos –defendido por la Ministra Bullrich- deberá cumplir prisión preventiva por el homicidio del joven mapuche Rafael Nahuel; no encuentran la manera de frenar el proceso de investigación del vaciamiento y la condonación de deuda del Correo Argentino; y encima la Corte Suprema de Justicia quiso impidir la foto que tanto deseaban para basar la campaña. Pero no se animaron a tanto.
A pesar de los zapateos alterados de los funcionarios PRO, la decisión de los Supremos es tardía pero lógica. ¿Cómo va a comenzar el juicio oral en mayo cuando las pruebas esenciales recién estarán listas en agosto? Si los jueces funcionales no pueden manejar los tiempos de acuerdo a la agenda informativa de los medios hegemónicos y a las exuberancias del marketing, no es problema del Máximo Tribunal, sino de los oscuros operadores judiciales. CFK sentada en el banquillo del primer juicio oral en su contra era la imagen de poster que necesitaban para la competencia electoral, aunque después todo se anule por procedimientos poco justos. Además, si los informes de Vialidad Nacional sobre la obra pública en Santa Cruz no mostraron irregularidades de ningún tipo, si no encontraron bóvedas ni cuentas en paraísos fiscales y los bienes de la expresidenta están declarados, ¿de qué la acusan?
En sus desaforadas protestas exhiben su afán disciplinador: con Cristina presa quieren exterminar eso que llaman populismo para siempre. El camino no consiste sólo en transitar por una crisis artificial y catastrófica sino desalentar para siempre cualquier alternativa. El recorrido incluye, además de medidas económicas nocivas para la mayoría, la entrega del patrimonio nacional a las manos del Imperio. Una pena que la denuncia de la gobernadora de Tierra del Fuego, Rosana Bertone haya pasado desapercibida: el gobierno planea reconocer a Gran Bretaña como “estado ribereño” en las Islas Malvinas para entregar sus recursos, en lugar de tratarlos como usurpadores.  
Y los Diputados, en lugar de poner freno a este desquicio, siguen avalando sus iniciativas parlamentarias. Ante la evidencia de que el oficialismo quiere legalizar sus trampas, los representantes del pueblo aprueban la ley de Financiamiento de los Partidos Políticos. ¿Cómo se les ocurre aceptar una propuesta de los que diseñaron el sistema de aportantes truchos en los dos procesos electorales anteriores? Una ley que habilita a las empresas a aportar fondos a los partidos pero impide que los sindicatos lo hagan. Cuando se promulgue, las ofertas electorales también estarán en manos del Mercado. Los patrones podrán facilitar el crecimiento de las fuerzas políticas que más los representen, pero los trabajadores, a través de sus representaciones gremiales, no. Una manera lisa y llana de privatizar la democracia.
En lugar de denunciar que el Fondo de Garantías de Sustentabilidad de la ANSES –la plata de los jubilados- perdió más de 20 mil millones de dólares en un año, en vez de exigir a los funcionarios que expliquen por qué nos metieron en este laberinto, en lugar de desairar una propuesta política dañina para este planeta, los diputados y senadores siguen legitimando el saqueo. Después se hacen los opositores en los medios para simular interés en el futuro. Si el país fuera una empresa, estos gerentes ya estarían fuera de sus oficinas por malos administradores. Siete meses nos separan del fin de esta pesadilla y debemos encargarnos de que sea verdaderamente el fin del eterno retorno de modelos como éste.

6 comentarios:

  1. En realidad, el peligro con el subvirrey del FMI no es que sea reelecto, sino todo el daño - sí, aún más - que pueden hacer hasta que se vayan... más que en reelegir, están pansando en qué futuro les espera en parajes más amables, con los dolaritos mal habidos a salvo y sin extradición, por si acaso, viste?.
    Reconocer a la rubia albión como "estado ribereño" es casi una minucia, si ya enviaron tooooodo el oro metálico a que lo "guarden" en Londres, la jodita del San Juan y el desmantelamiento de las FF.AA. como si en Malvinas no hubiera una base hostil, probablemente nuclear y en territorio usurpado que ya ni se reclama... hay para hacer dulce sobre el "amor" del subvirrey y los british.... y para colgarlo en una plaza por tales méritos.
    Pero bueno, para divertirnos tenemos los resucitados cacerolazos de zombies chetos por la "justicia", que en castellano antiguo significa "encanar a Cristina" y que no interrumpa esta integración al mundo, claro, el menesteroso de Burundi, Irak y potencias así.... sin olvidar de parecernos a Venezuela (es divina esa sensación del "presidente encargado", no?.... sí, encargado de pudrirnos la vida).
    Ahora tenemos esas marchas de inadaptados, primero los discapacitados y ahora universitarios y científicos.... gente desagradecida, che!, se niegan a experimentar con el taxi, uber o conocer las delicias de emigrar, los rengos se entiende, están físicamente limitados pero estas gentes de guardapolvo, no, manía de pedir imposibles!.
    De todos modos, no tenemos que exagerar, ya dijo el ministro baldío que estos 6 meses últimos fueron buenos y está todo joya... no hay caso, somos unos eternos inconformes.

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    1. Viste: te ganaste una admiradora más de tus comentarios. Abrazos y muchas gracias por tu contribución.

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  2. Por suerte vi el link en una página; me resulta muy interesante y realista el análisis que usted hace de nuestra horrible situación.

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    1. Gracias, Anita y bienvenida. Los comentarios de Ram son siempre muy jugosos. Abrazos y espero que te conviertas en lectora cotidiana.

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  3. ram, es buenísimo lo de los zombis chetos; lo voy acopiar con gusto.

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