lunes, 22 de octubre de 2012

Pensando bajo la lluvia


Cada tanto parece que se hace necesario debatir conceptos que, de tan usados, parecen vaciados de contenido. Algunos son tan mal empleados que quedan revolcados en el fango de la confusión. Libertad puede ser uno de ellos. En la manifestación cacerolera del 13S, fue la palabra más pisoteada. En los nefastos noventa, el mandatario de entonces trituraba ‘patria’ con sus dientes mientras entregaba el país a las incontenibles fieras de la especulación financiera. En el día a día, exponentes de la política brindan definiciones de ‘democracia’ que parecen consignas extraídas de posters apolillados en un rincón del sótano. Que un apologista del neoliberalismo hable de democracia es un sinsentido, más aún cuando los pueblos se transforman en un coto de caza para sus apetencias. Una mañana lluviosa invita a la reflexión con peligro de extravío. Un punto de partida no garantiza uno de llegada. Pero al menos promete un interesante recorrido.
El calendario puede ayudar: 1800 jueves y 35 años. El primero, el número de rondas en la plaza y el segundo, los años de las abuelas. Madres y Abuelas, que también son madres, como centro de una historia que hubieran preferido no protagonizar. Mujeres comunes que fueron empujadas a transformar sus vidas comunes. Mujeres anónimas que se convierten en referencia. Un punto de partida que también es faro. Un camino que también es destino. Historias que conmueven. Hechos violentos que se relatan con paz. Mujeres que piensan sólo en la construcción, a pesar de que destruyeron sus vidas. Quizá por eso molesta el Nobel de la Paz para la Unión Europea. Más aún cuando su complicidad con los angurrientos del Mercado produce desolación en los pueblos que la integran. Un premio es el reconocimiento a una trayectoria y un estímulo para su continuidad. En este caso no es nada de eso. Más parece un soborno, o cuanto mucho una invitación, para el retorno de la cordura.  
Cordura inexistente en el episodio de la Fragata Libertad. Carroñeros externos y también internos confluyeron en Ghana para dar un zarpazo a la Soberanía. Como quedaron afuera de la re-estructuración de la deuda, ahora quieren cobrar a fuerza de extorsión. Ya perdieron en Suiza cuando quisieron incautar nuestras reservas depositadas en el BRI. Legalmente, ya no son acreedores porque se negaron a negociar cuando debían hacerlo. Ahora son secuestradores y piden un rescate. La Presidenta tomó la decisión de evacuar a la tripulación y a los invitados internacionales. Quedará la nave con su capitán y cinco efectivos como rehenes de la piratería. Un juez de Ghana, obediente a sus superiores –los especuladores que forman parte de ATFA- negó el abastecimiento de combustible para la fragata. El Canciller Timerman lo denunciará en la ONU porque la razón está de nuestro lado. Detrás de todo esto están los fondos buitre, que insisten en volcar sobre nuestras espaldas la crisis del Norte. Y los carroñeros internos se regodean ante tanto salvajismo y tratan de responsabilizar por estos intentos saqueadores al Gobierno Nacional. Mientras tanto, las plumas obedientes declaran su amor incondicional al Imperio en empalagosas epístolas con forma de editorial.
Y la Unión Europea, que recibió el Premio Nobel de la Paz, no ha dicho nada respecto al tema. La obsecuencia a los poderes fácticos es más importante que el respeto al Derecho. Algo así puede percibirse en el affaire del Concejo de la Magistratura y el escandaloso nombramiento de jueces subrogantes. Todo para lograr que una corporación mediática pueda gambetear los alcances de una ley. El presidente de la Corte Suprema de Justicia, Ricardo Lorenzetti, declaró ante quinientos colegas que “es un deber fundamental ser imparcial y no ceder ante ninguna de las presiones que quieran ejercer, vengan de poderes políticos o económicos. Si cedemos una vez, cedemos siempre”. De eso sabe mucho el juez Ricardo Recondo, quien ahora deberá someterse a un juicio político por desatender esos consejos que, aunque sabidos, llegan tarde. Este exponente de la mejor in-Justicia, operaba en beneficio del Multimedios –dicho con elegancia por efecto de la preciosa mañana gris y lluviosa- nombrando reemplazos en el juzgado donde queda pendiente una sentencia y, a la vez, frenando la designación de jueces naturales. El beneficio económico tal vez justifique el sacrificio ético y profesional, pero no sirve para la construcción de una Justicia en democracia.
Como tampoco sirve un Jefe de Policía que es cómplice en el delito. Hugo Tognoli, el policía en cuestión, se entregó el domingo por la noche después de estar 48 horas prófugo. Las denuncias son muchas y, de ser confirmadas, explicarían gran parte de los hechos de violencia que se presentan como ‘inseguridad’. Que un motociclista acribille al conductor de un auto a la luz del día o que dos coches se persigan a los balazos un sábado a la tarde en pleno centro de Rosario son indicios de que algo anda muy mal. Un empresario que recibe dos balazos en las piernas por proteger el contenido del maletín que portaba al salir de una florería un domingo a la mañana no es sólo un intento de robo. Algo valioso debía haber en ese maletín y algo oscuro debía pasar en esa florería. El ajuste de cuentas o choque entre bandas no alcanza como explicación, más aún si el que debe controlar está descontrolado. Santa Fe quedó en la mira y el modelo socialista, que parecía inmaculado para el estabilshment, ahora está manchado. La inseguridad no se combate con más policías, sino con mejores controles de la población civil. Y con mayor distribución del ingreso, de paso. Las fuerzas de seguridad no pueden autogobernarse y al delito hay que combatirlo, no institucionalizarlo. Binner, una de las esperanzas blancas para la alternancia, pierde algo más de su inexistente brillo.
Porque el ex gobernador ha dicho muchas veces que para garantizar el buen funcionamiento de la democracia, debe haber alternancia, lo que significa un enroque administrado de las fuerzas gobernantes. Un ratito cada uno o algo así. En eso, el Imperio Americano es muy ordenado: dos períodos de demócratas y dos de republicanos. Como si gobernar un país fuese un pacto entre caballeros y no la construcción de un proyecto. Y sin embargo, más de la mitad de la población estadounidense está fuera del sistema, la brecha entre ricos y pobres es monstruosa, la desprotección del ciudadano es inhumana, la marginalidad es enfermiza. Todo un modelo de democracia. Ni hablar de su política exterior. Para garantizar la paz desatan todas las guerras y para solucionar la pobreza en el mundo se apropian de todas sus riquezas. Pero para Binner, la alternancia es una virtud. Y por eso emprende una cruzada en contra de la re-re-elección que nadie ha planteado, aunque cada vez se hace más imperiosa. Un detalle curioso: la sociedad no cuestiona a los atornillados perpetuos cuando la decisión de su permanencia está en pocas manos pero sí lo hace cuando la elección está en manos del pueblo. Un miembro de la Corte puede ser presidente tantas veces como quieran sus colegas o un dirigente puede estar al frente de un sindicato durante décadas, siempre y cuando unos pocos así lo decidan. No hay límites para la voluntad de unos pocos. Sin embargo, el pueblo tiene límites inexplicables. Estoy de acuerdo con que el poder del pueblo debe tener cierto marco –explica la politóloga belga Chantal Mouffe- pero uno no puede decir que países donde existe la posibilidad de la reelección indefinida, como Venezuela, sean menos democráticos que países sin esa posibilidad, como los europeos”. “Si uno pregunta en Europa qué es la democracia –prosigue- responden Estado de derecho, respeto de los derechos del hombre, separación de poderes, pero nadie va a hablar de soberanía popular y de igualdad”. Una democracia no es un acuerdo entre partidos ni la obediencia a los poderes fácticos. Una democracia es una construcción donde las madres pueden ver crecer a sus hijos y las abuelas puedan jugar con sus nietos; con policías y jueces que protegen a los ciudadanos y no a las mafias; donde un presidente respeta la voluntad de las mayorías y no las angurrias de la minoría. Dice Chantal Mouffe: “el criterio para saber si un país es democrático es si a la gente se le da la posibilidad de escoger, si tienen alternativas y no simplemente alternancia entre partidos distintos que, una vez en el poder, no hacen ninguna transformación fundamental”.


sábado, 20 de octubre de 2012

A la luz de los 16 y mucho más



Cuando el autor de estos apuntes tenía dieciséis, en nuestro país nadie votaba. 1979. El año anterior, la selección de fútbol había conquistado el título mundial. Mucho tiempo después saldrían a la luz las amenazas recibidas por algunos equipos rivales para garantizar la victoria. Aunque deberíamos haber prestado más atención a la oficialmente llamada campaña anti-argentina, eso ya estaba olvidado. Un nuevo título deportivo sacudía nuestra modorra. El seleccionado juvenil había triunfado en Japón y un tal Maradona comenzaba a vestirse de héroe. Bastante nos había entusiasmado la idea de tener programación televisiva a la madrugada, antes de partir al colegio. En aquellos tiempos, la televisión abierta era la única que había y tenía por costumbre cortar sobre la medianoche y dormir hasta casi el mediodía. Y ser en blanco y negro, pero faltaban pocos meses parar cambiar eso. Por estos motivos y algunos otros más, aquella mañana no teníamos ganas de entrar al colegio. El triunfalismo nos invadía, aunque era más una excusa para no dar clases. Como pocas veces, todos estábamos en la puerta, construyendo consenso para, después del timbre de ingreso, partir hacia el centro a celebrar. Minutos antes de las 7:30, el cura director, gordo grandote pero bonachón, desde lo alto de la escalinata, con su voz atronadora nos ordenó entrar. Después de mirarnos con desconcierto, obedecimos y formamos en el patio como todas las mañanas. El izamiento de la bandera se concretó con el mismo disco de siempre, con sus marcas sonoras de pelusas y rayones que rompían el clima solemne del rutinario acto. El cura siempre nos hablaba antes de mandarnos a los salones, pero esa vez sólo nos dijo “vayan y festejen”. Sin demasiado heroísmo o trascendencia, habíamos conquistado un día libre. En cambio, los dieciseisañeros de hoy toman colegios para demandar mejoras edilicias y defender los planes de estudio. Y en breve, podrán votar.
Otros tiempos. La campaña anti-argentina no era otra cosa que las denuncias de las atrocidades que se estaban cometiendo aquí emprendidas por sobrevivientes en el extranjero. Ahora, en cambio, sí parece haber una cruzada de ese tipo, pero comandada por nostálgicos de aquellos tiempos. Y operan desde adentro y un poco desde el exterior. Algunos son poderosos y otros inofensivos. Entre estos últimos está la más vehemente. Elisa Carrió escribió en estos días un tweet sumamente curioso: “debatir tan libremente sobre todos los temas es un libertinaje. No sé si estamos en una dictadura, pero el exceso de libertad es parecido”. Otros, en cambio, afirman que el modelo K mete miedo y coarta las libertades individuales. Todo vale para fundamentar la construcción de la imagen de un país que, esta vez, no existe. No hay gobierno autoritario ni estamos aislados del mundo. Tampoco se nos ríen en la cara, como dijo hace un tiempo un periodista que ha perdido el rumbo, con un tono más agresivo. Los hechos demuestran todo lo contrario. La ampliación de derechos no es algo propio de una dictadura en ningún país del mundo y la integración de diferentes organismos regionales e internacionales da por tierra con la idea del aislamiento.
En estos casi diez años de modelo K se han jerarquizado derechos que durante mucho tiempo estuvieron pisoteados y se han incorporado otros inimaginables. Después de haber obtenido media sanción en el Senado por abrumadora mayoría, la semana que viene comenzará a tratarse en Diputados el proyecto de ley que amplía el ejercicio del voto. En las elecciones legislativas del año próximo podrán votar cerca de un millón 400 mil adolescentes. Aunque en el plenario de comisiones se debatirán varios proyectos, además del presentado por el oficialismo, y se convocará a expertos y jóvenes para que brinden su punto de vista, no tardará mucho en promulgarse la ley. Las diferencias entre las propuestas pasan por la obligatoriedad o no del voto. También, por la manera de incluir a los extranjeros radicados en el país.
Tampoco estamos aislados del mundo. De lo contrario, no integraríamos tantos organismos internacionales ni crecerían nuestras relaciones comerciales en el exterior. Ni hablarían tan bien de nosotros personajes como James Carter, Joseph Stiglitz, Jean-Luc Mélenchon, Frank La Rue y muchos más que ven que el modelo K funciona mejor de lo que se dice. Los informes de la CEPAL no dejan de destacar las mejoras relacionadas con el crecimiento económico y la re distribución del ingreso. Y no sólo eso, que es algo esperable con semejante potencial, sino la propuesta política despierta el interés mundial. Desde el 1° de enero y durante dos años, Argentina formará parte del Concejo de Seguridad de la ONU, por decisión de 182 votos sobre 193. De tan aislados que estamos, obtuvimos más voluntades que las 129 necesarias.
Y aunque algunos celebren el acoso de los fondos buitre, la razón está de nuestro lado. No conformes con embargar la Fragata Libertad en Ghana, dos de ellos quisieron hacer lo propio con las reservas en Suiza. El Consejo Federal, la máxima autoridad de ese país, rechazó un pedido de NML -el buitre llamado Singer- y EM para la usurpación de los fondos depositados en el Banco de Arreglos Internacionales. Las autoridades suizas concuerdan con la posición argentina: el 7 por ciento de los bonistas que no aceptó los términos de la reestructuración de la deuda no tiene derechos como acreedor.
Otros acosos son internos. Las multinacionales exportadoras de granos intentan asfixiar al Gobierno Nacional reduciendo la exportación de soja y de esa manera liquidar menos divisas en el Banco Central. Bunge, Cargill, Dreyfus y Noble son algunas de estas empresas que apelan al mecanismo de la extorsión para beneficiarse con la evasión impositiva. Como la AFIP tomó la decisión de cobrar una deuda de más de 600 millones de dólares por evasión de retenciones, las exportadoras se defienden como mejor saben. Pero Ricardo Echegaray cuenta con herramientas para enfrentar a estos monstruos que especulan con el producto de nuestra tierra. La reducción del tiempo de las habilitaciones en las terminales portuarias y la suspensión del Registro Fiscal de Operadores de Granos, como ocurrió con Bunge algunas semanas atrás son algunas de ellas. Estas pujas demuestran que no se puede negociar con los grandotes: hay que domesticarlos o destruirlos. Experiencias de este tipo sobran, aunque después del 7D no tendrán tanta protección mediática.
Un nuevo país recibe el voto de los pibes. Un país con ciudadanos enfrentados a individuos que se niegan a renunciar a algunos de sus cuantiosos privilegios, aunque los carroñeros presenten esto como división y no como conflictos propios de la ampliación de derechos. Un país que, a partir de la crisis policial de Santa Fe, entenderá que la inseguridad es generada por aquellos que deberían combatirla. Un nuevo país que ya empieza a reconocer los errores y buscar las soluciones. Un país que, como nunca, necesita fuerza, entusiasmo, creatividad y compromiso de todos sus habitantes. Un país que está en construcción y, por tanto, abierto a todos los debates y que decide poner a los jóvenes como los principales protagonistas. En este país votarán por primera vez mientras el autor recuerda aquella travesura escolar en tiempos de la dictadura y algunas cosas más.

miércoles, 17 de octubre de 2012

El choque de planetas… o no tanto


   No hay doctrinas filosóficas que sostengan que dos cosas opuestas pueden pasar al mismo tiempo sobre el mismo objeto. Y menos en el mismo universo. Sin embargo, parece que la moda política de esta temporada no es tener miradas contrapuestas sobre el mismo asunto, sino, directamente, presentar hechos que no ocurrieron como si hubieran ocurrido. Tal vez sea porque la primavera se vino medio otoñal, entonces los ánimos están confundidos. Moyano rompe en público con Recalde fundado en una firma que no se ubicó donde denunció que se había ubicado. La fragata varada en Ghana es el producto de una conspiración de los fondos buitre y, al mismo tiempo, una torpeza de Cancillería. La Comisión Bicameral no se había constituido hasta ahora porque el oficialismo quería, desde el AFSCA, controlar el proceso de transformación del mapa mediático o porque la oposición no quería darle entidad a la Ley. El modelo K ha producido cambios insospechados en nuestro país o nos ha conducido a un desastre irremediable del que ya estamos padeciendo sus anticipos. Cosas opuestas ocurren sobre el mismo objeto al mismo tiempo. El mismo producto nos envenena y nos cura a la vez. Lo blanco es negro. No es ‘todo o nada’, sino todo y nada al mismo tiempo. Y bueno, si tenemos una primavera que parece otoño, todo puede pasar en este querido país que vive integrado a gran parte del mundo o que orbita perdido en una galaxia muy pero muy lejana.
Lo que Moyano no quiso escuchar sirve para dejarlo descolocado. Y también en evidencia. “No podés ser tan servil al poder”, le dijo el camionero con un descontrol ensayado. Recalde trató de explicarle pero él se retiró del recinto junto con sus seguidores. El abogado que acompañó durante tanto tiempo al líder de la CGT no firmó el proyecto que tanto enojó al dirigente sindical. “Yo me puedo equivocar, pero me equivoco siempre en la misma vereda. Yo no voy a votar el proyecto de mayoría de mi bloque y presenté un proyecto de minoría”, destacó ante los medios. Pero Moyano igual se enojó como si respetara un contrato con el multimedios, como si los que ahora lo alientan pensaran votarlo, como si el traidor fuera el traicionado. “Nos tendrías que haber dicho, Recalde. No podés ser tan servil al poder. Invitarnos para decirnos que está todo cocinado. Es una falta de respeto a los trabajadores y la historia los va a juzgar”. Esa frase, “no podés ser…”, también la habría podido decir Recalde… y quizá con más acierto. El proyecto que Recalde firmó es el que había acordado con Moyano pero éste se forzó a actuar como si el proyecto firmado fuese el otro. Argumento ideal para una comedia de enredos de la década del cincuenta.
Muy lejos de una comedia de enredos y más cerca de un drama de espionaje es la situación de la fragata Libertad, retenida a pedido de los fondos buitre en Ghana. Aunque los medios insisten en responsabilizar al ministerio de Relaciones Exteriores, hay documentos que prueban que Cancillería estaba en desacuerdo con el recorrido del buque debido a los riesgos de embargo. El hecho que se haya pasado a retiro al Jefe del Estado Mayor de la Armada y a disponibilidad al Secretario General Naval así lo demuestra. Todavía queda Arturo Puricelli, cuya responsabilidad política en el affaire es indiscutible. O es cómplice de una confabulación cuyo objetivo es permitir las presiones externas al Gobierno Nacional o inoperante para descubrir esos entuertos. De haber seguido el consejo de su antecesora, Nilda Garré, el Ministro nos hubiera ahorrado este mal trago. Para la actual ministra de Seguridad, la fragata debería hacer escala en puertos de la UNASUR, para evitar los embargos. Si algo demuestra la realidad argentina es que las fuerzas de seguridad, en todos los niveles, no pueden autogobernarse, sino que tienen que estar subordinadas y controladas por el poder civil.    
Poder civil que tampoco es garantía de nada, porque todavía hay muchos que patean en contra, no del gobierno, sino del país. El juez correntino de Santo Tomé, Humberto de Biase Echeverría, sólo fue sancionado con unos meses de inhabilitación, a pesar de que su maniobra le costó millones al Estado, es decir, a todos. Este juez fue el que hace dos años batió un récord al dictar 17060 medidas cautelares en pocos minutos, lo que permitió a los gendarmes disfrutar de elevadísimos ingresos. El fiscal del jury, César Sotelo afirmó que “dos jueces de esa provincia estuvieron al servicio de una corporación mafiosa que le dictaban al Estado Nacional la forma en la que deberían cobrar las fuerzas de seguridad", en referencia, además de Echeverría, a Graciela Beatriz Duarte, destituida en abril.
Pero ocurren cosas buenas en este país, a pesar de los intentos de muchos por desanimarnos. Mientras dicen que el 7D no va a pasar nada, los mismos que lo afirman se están preparando para esa fecha. Los cómplices, que hasta hace unos días negaban la legitimidad de la ley sancionada por el Congreso, ahora se integran a los organismos que dispone la ley para su completa aplicación. Mientras en los medios dicen una cosa, en las instituciones hacen otra. Por eso, los miembros del Concejo de la Magistratura que denuncian en los estudios televisivos las desprolijidades y desmanejos en la selección de los jueces, ante las autoridades de la Corte suprema de Justicia no dicen ni mu.
Claro, con el 7D todo es relativo y contradictorio. O todo lo contrario. En estos días, por fin quedó constituida la Comisión Bicameral de Promoción y seguimiento de la Comunicación Audiovisual, con 16 Diputados y Senadores de acuerdo a la representación parlamentaria. El radical Ricardo Gil Lavedra responsabilizó al oficialismo por las demoras en la conformación de esta comisión. “La AFSCA no ha hecho nada y lo poco que hizo, lo ha hecho mal –sentenció- Durante este tiempo se favoreció a la enorme cantidad de medios afines o amigos”. En realidad, este hecho que no ocurrió se podría haber evitado con la comisión. Mara Brawer, diputada kirchnerista, le apuntó a la oposición por “no reconocer las dificultades que ha tenido la aplicación de la ley y por sólo criticar y no haber asumido sus responsabilidades”. En el mismo sentido, Agustín Rossi recordó que durante 2010 y 2011, el llamado ‘grupo A’ fue mayoría en el Congreso, pero conformaron “todas las comisiones que les interesaban pero no integraron la bicameral de medios”. Y para reforzar el sopapo, agregó que “la oposición no designó a sus representantes porque decidió impugnar la ley de medios no conformando sus institutos”.
“Argentina tiene una ley de avanzada. Es un modelo para todo el continente y para otras regiones del mundo”. Esto no lo dijo La Presidenta ni ninguno de los miembros de su equipo, sino Frank La Rue, relator especial de la ONU para la Libertad de Opinión y de Expresión. Y, contra todo lo que dicen algunos opositores a mansalva, destacó que “es una ley muy importante. Yo la pongo de modelo, la he mencionado en el Consejo de Derechos Humanos de la ONU en Ginebra. Lo es, porque para la libertad de expresión el principio de diversidad de medios y de pluralismo de ideas es fundamental”. Pero no es el único. Jean-Luc Mélenchon, candidato de la izquierda francesa, también se refirió a la ley de medios. “Se habla mucho de independencia de la prensa –explicó- pero al final es la libertad de que todos digan lo mismo. La democracia no es el consenso, que es dictatorial, sino el disenso, que es popular”.
Como siempre, las construcciones mediáticas siguen chocando con la realidad, pero el modelo sigue avanzando y se presenta en el Congreso con el formato de presupuesto. Mientras el viceministro de Economía, Axel Kicillof, da lecciones de economía ante los legisladores, alguien abandona lo que nunca ejerció. En efecto, Elisa Carrió, tal vez afectada por el estrepitoso fracaso en las últimas elecciones o tentada por las luminarias de los estudios televisivos, ha decidido abandonar la política. Durante una conferencia en la Universidad de La Plata aseguró estar “casi con un pie afuera de la política”. Y tiene vergüenza, no de su actuación sino por la “degradación tan grande de la clase política”. Y el mate del estribo: “la presidenta Cristina Kirchner va casi con desesperación a la dictadura”. La vamos a extrañar en serio. O todo lo contrario, pero al mismo tiempo.

lunes, 15 de octubre de 2012

Meter mano en la carroña


Todavía queda mucho para hacer. De eso a nadie le quedan dudas. Lo importante es hacia dónde emprendemos las correcciones. A partir de los resultados electorales de hace casi un año, nadie debería dudar cuál es el camino a seguir. Sin embargo, muchos ajenos y varios propios siguen apostando a torcer el recorrido que tan bien nos ha hecho en los últimos nueve años. El secuestro de la Fragata Libertad, los tropiezos del Consejo de la Magistratura, las cautelares que engrosan sueldos de prefectos y gendarmes, jerarcas eclesiásticos que aún son reivindicadores de la dictadura, jueces de aquellos tiempos que no ocultan sus simpatías… La lista es extensa y confusa pero alcanza para suponer que la carroña está infiltrada en lugares insospechados. Mientras tanto Jorge Lanata y sus videos sigue deleitando a los domingueros que buscan en sus programas excusas para sumergirse en la incomprensión. También en el desánimo. Y mucho en el odio. Odio que alcanzará su máxima expresión el 8 de noviembre, aunque las informaciones al respecto parecen bastante confusas. Y en el horizonte lejano de tanto enojo desconcertante, está el 7D, que no es llamado así por el desembarco de las tropas aliadas en Normandía, como muchos sesudos analistas mediáticos tratan de instalar. Si para ellos, cumplir con una ley de la democracia significa una guerra, sus razones tendrán. El resto del país no tiene intenciones belicosas, sino todo lo contrario.
Pero Lanata sigue enojado porque nadie se solidariza con él. Sus intentos por opacar el triunfo electoral de Chávez el domingo 7 en Venezuela lo llevan al extremo del ridículo. Hasta el título de su programa contradice el contenido. O viceversa. De periodismo tiene poco y el rating lo abandona, así que cada vez tiene menos “todos”. En su último show, presentó documentos secretos del Servicio de Inteligencia de Venezuela que poco tenían de oficiales. Parecían más un ejercicio básico de diagramación en un curso de Word para iniciados que documentos obtenidos por espionaje. O una broma que le hicieron. En ellos se revelaba que el chavismo espía a la oposición a través de la pinchadura de sus teléfonos y afirmó que ése es nuestro futuro. No el futuro, sino el pasado. El periodista omitió decir que el Jefe de Gobierno porteño, Mauricio Macri, está procesado por escuchas ilegales y está a la espera de un juicio oral. Un olvido, nada más. Con tantos odios que tiene en esa cabeza…
Pero más allá de esos intentos por distraer la atención, cosas de mayor gravedad y urgente corrección ocurren en el país en serio. En las últimas semanas ha saltado a la arena informativa el accionar de la familia judicial en algunos temas delicados. Y como excusa o motivo se arguye que son jueces nombrados durante la dictadura. A poco de asumir –casi treinta años atrás- Raúl Alfonsín firmó un decreto que confirmaba los nombramientos de jueces ocurridos entre marzo del ’76 y noviembre del ’83. Por debilidad o porque se pensaba la democracia como algo provisorio; por presiones corporativas o por ausencia de consenso político; por lo que sea, tal vez ese momento histórico exigía una agachada de esas características. Pero ha pasado mucho tiempo y ya nadie duda de la continuidad democrática. Si un decreto los confirmó, otro podría jubilarlos. Más aún si actúan como si estuvieran en esos días. Por otra parte, la mayoría de esos jueces debe estar en edad de merecer el retiro. Una excusa menos y un impulso más para seguir avanzando.
 Porque la semana pasada tuvimos un episodio que transcendió a la escena nacional: la suspensión de un aborto no punible por una medida cautelar exprés. Este episodio ya ha sido largamente relatado en Apuntes anteriores y fue subsanado por un nuevo fallo de la Corte Suprema de Justicia en el que solicita a los jueces que se abstengan de anteponer medidas para cancelar estas prácticas quirúrgicas. Sin embargo, un juez civil de la ciudad de Santa Fe dispuso cancelar el protocolo que regula y garantiza esa terapia en los hospitales de la provincia en casos de violación o riesgo de vida. A retroceder tres casilleros. Y todo por un planteo del Partido Demócrata Cristiano que entiende que el protocolo “atenta contra la vida humana” y es “inconstitucional”. Esta agrupación fundada en 1954 y que cuenta con 4700 afiliados basa sus argumentos en la desconfianza. Según ellos, la guía técnica “obstaculiza la investigación de las violaciones porque sólo se requiere una declaración jurada de la víctima”, que es lo que falló la Corte en marzo. En realidad, les preocupa que pueda haber mujeres que soliciten la interrupción del embarazo sin haber sido violadas. Porque después “el niño será muerto y ni siquiera se sabrá si realmente era fruto de una violación”, continúan con la idea. El juez Claudio Bermúdez notificó al Ministerio de Gobierno su decisión el viernes pasado, horas después de emitido el último fallo de la Corte. El ministro de Salud de la Provincia, Miguel Cappiello anunció que analizará “los argumentos del magistrado y evaluaremos la posibilidad de rechazar la medida. En la provincia de Santa Fe tenemos una política para garantizar el derecho a la salud de toda la población, con la misma accesibilidad y equidad en el sistema". Siempre y cuando no aparezca otro juez con intenciones de desobedecer a la Corte.
Porque desobedientes hay en todos lados. Un juez de Santo Tomé, Corrientes, deberá enfrentar un Jurado de Enjuiciamiento en el Consejo de la Magistratura provincial que podría terminar con su destitución. Humberto de Biase Echeverría, titular del Juzgado Civil, Comercial, de Menores y Familia –con un amplio abanico en su accionar- benefició con medidas cautelares cursadas en pocos minutos a 17060 miembros de la Gendarmería Nacional por reclamos de ajustes salariales. Este tipo de demandas corresponden a un juez federal y no uno provincial, más aún cuando los beneficiados tienen domicilio en diferentes provincias. Como sea, esto engrosó el sueldo de estos agentes de seguridad. Después de dar lugar a las cautelares, el magistrado se declaró incompetente y giró los expedientes para su sorteo, completando una maniobra escandalosamente espuria. Otra jueza, Graciela Beatriz Duarte, fue destituida en mayo de este año por causas similares.   
Y hay más que patean en contra. Horacio Verbitsky denunció en una nota de Página/12 que la visita de la Fragata Libertad a Ghana tiene sabor a conspiración. Un cambio de planes pergeñado para que todo termine así. En la asamblea anual del FMI y el Banco Mundial, en Tokio, el Gobierno Nacional acusó a los fondos buitre por tener un “tratamiento privilegiado” en los reclamos judiciales por la deuda externa. “La Argentina está afrontando un extraordinario y a veces ridículo desafío lidiando con los acreedores denominados fondos buitre, que buscan tratamiento privilegiado a través de los litigios que presentan baches legales, aun cuando adquirieron deuda soberana a centavos de dólar”, planteó en un escrito firmado por el ministro de Economía, Hernán Lorenzino.
Y ni hablar de la Iglesia católica, que goza del privilegio de ser la única organización religiosa sostenida por el Estado, aunque cada vez sean menos los que practican con rigor ese culto. Así y todo, los ciudadanos gastamos casi 2700 millones de pesos al año en sueldos, subsidios y exenciones impositivas, entre otros ítems. Encima, conspiran con otros sectores igual de oscuros para retrotraernos a los peores momentos de nuestra historia. No podemos planear nuestro país futuro mientras el pasado nos acosa en cada rincón del camino. En breve, llegará el momento de emprender estas transformaciones hasta las últimas consecuencias.

Un viernes negro

  La fortuna nos dio una chance. El disparo no salió, pero podría haber salido . El feriado del viernes es un casi duelo. La ingrata sorpres...