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lunes, 30 de marzo de 2015

Nuevos capítulos de la Operación Campaña



Como Lodenisman se está embarrando en el fracaso, nuevos actores deben subir al escenario para agitar el ambiente. Si bien Sandra Arroyo Salgado y algunos peleles de la oposición todavía intentan generar titulares con la muerte del fiscal, el fallo de la Sala I sobre la famosa denuncia augura que en pocas semanas todo quedará como un mal recuerdo. Un nuevo fiasco en las tentativas destituyentes del Círculo Rojo. Eso sí, nadie se disculpa por haber tildado de asesina a CFK ni por la alocada hipótesis del comando venezolano-cubano-iraní que terminó con la vida del funcionario simulando un perfecto suicidio. El delirio extremo de los futuros derrotados no encuentra sus límites y podemos esperar de ellos descabelladas patrañas y las más obscenas provocaciones. Buitres, denunciadores seriales, jueces confabuladores y candidatos títere no bastan para derrotar al kirchnerismo: necesitan redoblar la apuesta. El Operativo Desgaste necesita trabajadores disconformes, aunque sea el diez por ciento que más cobra. Más que reclamar derechos, exigen privilegios tributarios, como si en lugar de laburantes, fueran empresarios evasores o judiciales patricios.
La ex mujer de Nisman continúa contaminado la investigación no sólo para evitar la verdad, sino para encontrar un tribunal más amable con sus intereses. El suicidio no da réditos; el homicidio dispararía los seguros de vida, además de aportar condimento a una campaña electoral desinflada. Pero la imagen heroica que dibujaron del fiscal se derrumba cada día más. Un hombre de carne y hueso para nada transparente que, de estar vivo, merecería la cárcel. Además de los chanchullos monetarios y placeres de magnate, su labor en la fiscalía era irrespetuoso con las víctimas del atentado y obediente a intereses foráneos. En lugar de una víctima, terminó siendo uno de los victimarios.
Si algo faltaba para bajarlo del pedestal, el fallo de la Sala I confirma que la denuncia contra Cristina, Timerman, Larroque y D’Elía no buscaba otra cosa más que golpear al Gobierno Nacional. A tono con el dictamen de Daniel Rafecas, el tribunal descarta la necesidad de investigar lo que ni siquiera es un delito. A pesar de las contundentes argumentaciones de los cinco jueces que analizaron la denuncia, la diputada Patricia Bullrich, de acuerdo a su malintencionado accionar, consideró este hecho como “una segunda muerte de Nisman”. Y, tan manipuladora como los medios que la avalan, concluyó: “primero muere él, ahora mueren su denuncia y su trabajo; me genera mucha tristeza que una investigación tan importante ni siquiera se abra”. Después, personajes como éste reclaman la necesidad de fortalecer las instituciones: considerar el mamotreto de Nisman como un trabajo importante demuestra su bajo nivel tanto intelectual como moral. Además, por más que se investigue durante mil años, nada se encontrará en donde no hay un delito. Sólo busca estirar como un chicle lo que pensaron como un golpe letal y ahora se convierte en una burla más de los que no saben cómo construir una alternativa de gobierno.
Amarillo, ¿lindo color?
Una vieja publicidad de planchas hogareñas introducía la novedad de sus mangos de color. El final del corto era lo que más impacto produjo en el público: un tintorero japonés recitaba ante la cámara la frase “amalillo, lindo colol”. Pero en estos días de amenazas macristas, muy lejos está ese color de lo auspicioso. Las declaraciones mediáticas de Mauricio revelan que su apuesta para el futuro es el caos. Aunque la ninguneada pre-candidata a Jefa de Gobierno, Gabriela Michetti asegure que el creador del globo amarillo es “cero ideología”, sus propuestas de campaña sólo pueden tentar a una minoría angurrienta. Los demás votantes, serán víctimas de un cruento engaño. La gente a la que tanto apelan está integrada por un manojo de individuos, miembros de un club selecto que no incluye trabajadores, jubilados ni vulnerables. Estos últimos no son bienvenidos a la familia amarilla.
Pero no sólo su ideario augura angustias para la mayoría. Ya es conocido que los candidatos a suceder a Macri protagonizan una descarnada interna: Horacio Rodríguez Larreta y Gabriela Michetti son los únicos contendientes que han quedado en pie. Aunque la senadora ostente una mayor intención de votos y una imagen más simpaticona, el Alcalde eligió como heredero a su desagradable delfín. A pesar de las denuncias que pesan en su contra, Macri lo definió como su hombre de “confianza”, dejando para Michetti sólo un “enorme afecto”. Si actúa de una manera tan ladina con sus partidarios, ¿cómo actuará con nosotros, que no compartimos ni una sola idea con él? La primera humillación para este clasista candidato será que Gabriela sea la elegida en las PASO; la segunda, que los radicales coronen a Ernesto Sanz, por más que después no lo voten para la presidencia. Lo merece con creces por manifestar tanto cinismo.
Y también lo tiene bien merecido por representar los más mezquinos intereses que puedan imaginarse. En nada beneficiaría a todos la eliminación de las retenciones a los sojeros ni la liberación del dólar. En estos temas, queda pendiente una explicación que nos debe el pre-candidato del FPV Daniel Scioli. Para el ex motonauta, esto “no se puede sacar de un día para el otro. Es gradualidad, ir avanzando sector por sector”. Sin dudas, el gobernador bonaerense tiene pensado congraciarse con esos actores que no ven la hora de librarse de las retenciones y hacerse con los dólares a los que son tan adictos, pero poco a poco. Después que no se enoje si los kirchneristas no lo consideran como el mejor candidato para suceder a CFK.
Satisfacer las demandas de los que más tienen es clausurar la continuidad de este proyecto. Los manidos tópicos del diálogo y el consenso toman la forma de la obediencia cuando se habla de la carga impositiva y los controles al dólar. Un asunto más cultural que económico que exige especial atención. Aunque en los últimos años la moneda norteamericana ha dejado de ser una buena inversión, todavía hay un sector importante que la tiene en cuenta como negocio o respaldo. Y las contribuciones impositivas son vistas por muchos como un verdadero problema.
Por eso, el tercer mes del año terminará con un paro de los trabajadores que más ganan. Un ritual que recrudece en tiempos electorales. El impuesto a los ingresos no es un invento argentino. En todos los países, los salarios que superan la media deben aportar un porcentaje para que el Estado pueda seguir funcionando. En Dinamarca, por ejemplo, ronda el 60 por ciento, mientras que acá no supera el 35 en las escalas más elevadas. Para solucionar este conflicto, hay que dejar de lado la mirada mezquina y revisar las exenciones que muchos se han autoimpuesto. Pero de ninguna manera puede estar en la mira su eliminación porque sólo el Estado es garantía en la búsqueda de la equidad. Y ya sabemos que un Estado desfinanciado se convierte en mínimo, cómplice o, lo que es peor, en un deudor compulsivo. Modelos que ya hemos probado y no nos sientan nada bien. Lo mejor es esquivar la gritería de los individuos para continuar por este sendero colectivo que nos conducirá al país inclusivo con el que siempre hemos soñado.

viernes, 27 de marzo de 2015

Los que perdieron la razón



Una vez más, no tienen razón. Cacerolazos, paraguazos y quema de muñecos no tienen más fundamento que el desprecio hacia un proyecto abrazado por la mayoría. Un proyecto que transformó el país para siempre. Transformación que desdibuja a los partidos opositores al punto de la disolución. O del servilismo, porque en lugar de seguir sus convicciones, actúan de acuerdo a los dictados del establishment. Así se enganchan en cualquier opereta pergeñada en la madriguera de los carroñeros, aunque después no puedan escapar del ridículo. ¿O no es una muestra de eso la abrupta caída de Hermes Binner quien, en 2011, salió segundo en la carrera presidencial y ahora debió abandonarla porque no estaba entre las preferencias electorales? ¿O de Francisco de Narváez que seis años atrás parecía avanzar con paso firme y ahora no mide ni para presidir una sociedad de fomento? Otro decadente es Sergio Massa que, aunque intente reeditar sus mejores éxitos se convirtió en un cómodo tercero. Ahora, con un rechazo judicial más a la inconsistente denuncia del Fiscal Nisman, ¿qué lugar ocuparán aquellos que lo consideraron un prócer y acusaron de homicidio a La Presidenta y sus funcionarios?
En estos días de Memoria, circuló por las redes sociales la foto de Hebe de Bonafini junto al Jefe del Ejército César Milani, como una muestra de las contradicciones del oficialismo y excusa ideal para insultar a la máxima referente de la resistencia. Una imagen que, para denostadores, agoreros y tozudos, vale más que todo lo que se ha hecho en estos años para condenar en serio los crímenes de la Dictadura. Con la difusión de esa foto, los hipócritas, cómplices e indiferentes se convirtieron en fervientes defensores de los DDHH, aunque en la soledad del baño no ven la hora de que se termine con los juicios. También se plegaron los que no entienden nada pero por las dudas actúan como encarnizados opositores. Así se gestó el clima perfecto para un final vergonzante: la quema de los muñecos en La Plata. Un nefasto límite que traspasaron los que no saben cómo oponerse ni construir futuro. Un hecho tan penoso que los que encendieron el fósforo jamás podrán convertirlo en anécdota para contar a sus nietos, salvo que el arrepentimiento los guíe.
Algo similar debe ocurrir con los comprometidos ciudadanos que marcharon el 18 de febrero para pedir justicia por Alberto Nisman, convencidos de que en su muerte estaba involucrado el kirchnerismo. Lejos de haber sido un personaje ilustre, los detalles de su escabrosa trayectoria opacaron su imagen hasta desembocar en la escuálida manifestación del 18 de marzo. Ahora, con la resolución de la Sala I de la Cámara Federal porteña, la denuncia del fiscal contra CFK, Héctor Timerman, Andrés Larroque y Luis D’elía se convierte en papel desechable. El Operativo Nisman que tenía como objetivo destituir –o al menos, desgastar- al Gobierno se desinfló hasta la extinción. De acá en más, no les quedan recursos.
Nunca se darán por vencidos
Pero no debemos dormirnos en los laureles ni descuidarnos ante la aparente debilidad de los enemigos, que no son los siervos, sino sus Patrones. Por eso es saludable que el Gobierno siga gobernando, que para eso lo hemos elegido. Y con cada nuevo paso despierta más pasión. Lejos de aquellos presidentes que salieron de la Rosada con el rabo entre las piernas, Cristina mantiene una imagen positiva considerablemente alta. Tanto es así que, a pesar de las patrañas y acusaciones que difunden a diario los medios agoreros, el FPV es la fuerza política con mayor intención de voto para las elecciones presidenciales. La sorpresa que se llevarán los Restauradores del neoliberalismo en octubre los dejará congelados por muchos meses.
Sin embargo, algunos intentan agitar el ambiente. En vano, por supuesto. Los trabajadores que más ganan –apenas un diez por ciento- insisten con parar el país para extorsionar al Gobierno en reclamo por el impuesto a los altos ingresos. Los que hicieron punta en esta movida fueron los del transporte público y después se prendieron camioneros y bancarios, para despertar el beneplácito del Círculo Rojo. Mientras esta obvia contribución a la campaña ocurre, el ministro del Interior y Transporte, Florencio Randazzo presentó el tren Alerce, de fabricación nacional en un 80 por ciento, equipado con tecnología de última generación. Una muestra más de la recuperación de estos tiempos. Con más fuerza aún, comenzará en el Congreso la creación de Ferrocarriles Argentinos, una decisión histórica que revierte la decadencia de este medio de transporte en las últimas décadas del siglo pasado.
Ahora que estamos en la etapa de garantizar la continuidad de este sendero se hace necesario abrir nuevos frentes de batalla. El año pasado, logramos esquivar las embestidas de los Buitres. Aún continúan con sus nefastos intentos de succionar nuestros recursos, pero no les resulta tan fácil. Cuando el servilismo no puebla la Rosada deben apelar a todas sus tretas para alcanzar sus mezquinos objetivos. Ellos se sienten a sus anchas con apátridas y entregadores, como ocurrió en el pasado. En cambio, con funcionarios que defienden a ultranza los intereses nacionales, se topan con los muros de la Patria. Antes, se les obedecía; ahora se los denuncia. Desde el momento en que el ministro de Economía Axel Kicillof explicó el complot entre Paul Singer y el CitiBank, los estafadores pierden su poder de daño.
Lo mismo ocurre con el HSBC y la complicidad con la evasión y fuga de 3500 millones de dólares. El Congreso ha tomado las riendas para evitar que los recursos de todos los argentinos queden en manos de unos pocos. La comisión bicameral presidida por Roberto Feletti deberá indagar a las autoridades del banco y a los titulares de las cuentas para desarmar una operación dañina para nuestros intereses. Después de la elaboración del informe, planteará una serie de reformas legislativas a las leyes de Entidades Financieras y Penal Cambiaria. Lástima que una parte de la Justicia mira hacia otro lado a la hora de condenar el accionar de los poderosos, sino todo sería más sencillo. Y  más rápido.
También hay una fuerza política que evita participar de estas iniciativas y jamás acompaña los proyectos de ley que limitan los privilegios de los integrantes del Círculo Rojo. Sin dudas, el PRO es la expresión más sincera de los intereses de los que más tienen, disfrazada siempre con las más floridas consignas. El líder amarillo, Mauricio Macri, no duda a la hora de cuestionar la estatización de los fondos de pensión, del fútbol, de Aerolíneas Argentinas y de los FFCC; tampoco titubeó cuando afirmaba que había que obedecer el fallo de Griesa; no se le mueve un músculo cuando promete poner los dólares a disposición de los bolsillos más angurrientos y eliminar los impuestos que indisponen a sus amigotes agropecuarios; ni se le asoma una lágrima al pontificar sobre la necesidad de achicar el gasto público.
A pesar de todas estas posturas para nada secretas, la pre candidata a Jefa de Gobierno porteño por ese exclusivo club, Gabriela Michetti, puede apelar a su inocente cinismo al describir a su jefe: "Mauricio es cero ideologizado, en el sentido malo del término. Las personas ideologizadas tienen la cabeza como cuadrícula. El es abierto, puede tomar lo mejor de cada uno". Sentido malo, cuadrícula, abierto. Quien se deje convencer por este aluvión de hipocresía es un necio o un futuro beneficiario de estas trapisondas envueltas en buenas intenciones. Quien crea que atendiendo las ambiciones de una minoría se respetarán los derechos de la mayoría está inevitablemente confundido y su voto puede provocar nuestra ruina. Mauricio Macri y su banda de cínicos es la peor opción si el objetivo es un país para todos.

miércoles, 25 de marzo de 2015

Una Plaza para toda la vida



Algunos se sorprenden porque en las tapas de los diarios hegemónicos no aparece ni una mención sobre el Día Nacional de la Memoria. Mejor, porque de  hipocresía estamos hartos. Aunque no quedan dudas, ya sabemos de qué lado están. No es posible conciliar la reivindicación de la Memoria con el consumo de esos medios. Un episodio más de la famosa grieta. El que basa sus opiniones a partir de ellos, está absorbiendo inevitablemente su veneno. En lugar de hablar de ese tema, con justificable alarma, La Nación presenta un informe sobre el “uso y abuso” de la Cadena Nacional por parte de La Presidenta en lo que va del año. Sin dudas, la Tribuna de doctrina quiere marcar la cancha, pero no le da el cuero. Impotencia es lo que sienten sus escribas porque los esfuerzos realizados para desplazar al kirchnerismo de la Casa Rosada, para que la población salga a la calle a exigir la renuncia de Cristina y para instalar en el futuro al candidato del establishment no les está dando resultado. Las nueve horas ocupadas por la Voz de CFK pueden más que las casi 2000 horas que han tenido a disposición los medios concentrados para manipular la conciencia de los ciudadanos. Impotencia y desesperación es lo que inspira ese informe. Nada más que eso.
Como muchas veces se ha demostrado, que los bárbaros apelen a la palabra debilita el discurso del Círculo Rojo. Sus integrantes añoran los tiempos en que reinaba la armonía del pensamiento único, cuanto todos estaban de acuerdo con las privatizaciones, el modelo del derrame y la obediencia a los capitales financieros internacionales. Y los que no estaban de acuerdo, no tenían manera de manifestarlo. Esto en los noventa, pero en la dictadura, la represión y la censura hacían el trabajo de evitar las voces disonantes. En los últimos años, la batalla cultural los está dejando al desnudo.
Entonces, hacen lo imposible para que el público cautivo no escuche a Cristina, que preside actos varias veces por semana, pero muchos ni se enteran. Y si en esos medios agoreros presentan algún informe tergiversan lo anunciado para que se convierta en una decisión malísima. Si hay muchas Cadenas Nacionales es por la tendencia a malversar la información. Como si ellos fueran los dueños del éter, agitan su dedito admonitorio para establecer cuándo debe usarse la cadena. La ley la reserva a asuntos de emergencia pública o trascendencia institucional. ¿No entran bajo este tópico los incrementos a jubilados y beneficiarios de la AUH, la ampliación del Progresar, la respuesta a las embestidas de los buitres, la inauguración de obras hidroeléctricas,  la asignación de recursos para los afectados por las inundaciones, la nacionalización de FFCC o la llegada de nuevos coches? Si todo esto no es trascendencia institucional, ¿qué sería para ellos? ¿La presentación de su renuncia o la claudicación de sus banderas? Si eso es lo que quieren escuchar por Cadena Nacional, que esperen sentados.
Ejemplos para iniciados
En estos días, el IARC, organismo dependiente de la OMS, dictaminó que el glifosato, el pesticida más usado para el cultivo de la soja transgénica, es “probablemente cancerígeno para seres humanos”. La probabilidad ya es un argumento válido para empezar a reducir su uso, aunque eso signifique desalentar la explotación sojera. Si el ministerio de Agricultura diseña un plan o un proyecto de ley para controlar o prohibir el uso del glifosato, ¿no sería un tema de trascendencia institucional que merece la argumentación oficial en manos de La Presidenta? ¿O no justifica una cadena porque afectaría el fácil negocio de los Grandes Poroteros?
Un segundo caso puede ayudar a dilucidar el tema. Mauricio Macri asegura que en su gobierno generará la confianza necesaria para que nos lluevan inversiones extranjeras, aunque el precio de semejante honor sea la precarización laboral y la destrucción de las empresas locales. Sin embargo, casi el 60 por ciento de nuestra economía está en manos de capitales foráneos. Más que inversiones de afuera, necesitamos que los de adentro abran un poco más la caja de caudales para contribuir al desarrollo del país. ¿No sería trascendente empezar a fomentar la inversión vernácula para desalojar de a poco a los forasteros? ¿No justificaría una decisión así una Cadena Nacional en horario central, aunque para ello debamos sacrificar unos minutos de Telenoche y sus desalentadores contenidos?
Un tercer ejemplo se asoma en este apunte. Seguramente, el público cautivo de los medios dominantes ni se ha enterado de que el incendio de Iron Mountain, ocurrido en febrero de 2014 y que costó la vida de diez personas, fue pergeñado para destruir información comprometedora de grandes empresas que operan en nuestro país. Ni que, a pesar de todas las insuficiencias de seguridad evidentes, la administración macrista jamás sancionó a la empresa. Muchos funcionarios PRO están involucrados en este caso, como cómplices necesarios de la destrucción de documentos, entre otras, del HSBC, JP Morgan y BNP Paribas, vinculadas a serios delitos económicos. ¿No es un tema de trascendencia institucional revelar este hecho a través de una cadena, ya que el Alcalde Amarillo tiene pretensiones presidenciales? 
La construcción de ciudadanía necesita información veraz y completa, algo que, sin dudas, no proviene de esos medios. Por eso se incomodan ante las voces oficiales, porque los descoloca, los desenmascara en su intención manipuladora, los exhibe como enemigos de los intereses colectivos. Las voces oficiales los muestran tal cual son, como han sido siempre: defensores de sus privilegios en detrimento de los derechos y el bienestar de la mayoría. Aliados y beneficiarios de todas las dictaduras; orquestadores del peor pasado y extorsionadores del presente; una seria amenaza para nuestro futuro. Impunes y cínicos, hipócritas y peligrosos, ilegales y destituyentes, conspiradores y despiadados.
Este 24 de marzo nos encontró una vez más en las plazas del país. Un grito poderoso se hilvanó en todo el territorio. Un Nunca Más en serio que los involucra, que los acusa. Un compromiso para que no formen parte del mañana. O aceptan las normas de la democracia avaladas por la mayoría o se quedarán para siempre del lado más infecto de la grieta, invocando en vano a los demonios que, en el pasado, fueron fieles servidores de sus perversos planes. Eso sí, solos y debilitados, para que no puedan amenazarnos otra vez.

lunes, 23 de marzo de 2015

La Memoria no se toma vacaciones



Algo que no nos podrán quitar es la Memoria, por más que lo intenten todos los días. Pocos aplauden la irrespetuosa declaración que Mauricio Macri nos regaló hace unos meses: “en mi gobierno se va a terminar el curro de los Derechos Humanos”. Así lo dijo y no hay manera de arreglar semejante promesa de campaña. Quien lo vote, estará avalando esta nefasta idea; no existe moño ni papel decorado que la pueda disfrazar. Para la gente como él –que sólo piensa la vida en clave de suculentos negocios- los Derechos Humanos son una estafa. Interesante recordar estas cosas, sobre todo estos días en que el partido judicial defiende sin tapujos a los grandes empresarios involucrados en delitos de Lesa Humanidad. Sin dudas, el clamor del Pueblo deberá copar las calles para poner fin a la impunidad.
Que no pongan como excusa que faltan pruebas o sutilezas por el estilo. La indagatoria no es un juicio, sino sus primeros pasos y rechazar de plano el pedido del fiscal Leonel Gómez Barbella por la demora de una pericia sugiere la complicidad del juez Ercolini con los apropiadores de Papel Prensa. Complicidad o miedo. Lo mismo ocurre con los casos de todas las empresas que se beneficiaron con la sanguinaria dictadura. Si es el temor lo que inmoviliza a estos magistrados, que se apoyen en nosotros, que les inyectaremos nuestra fortaleza. Que nos pidan sustento, si no se animan a encarcelar a estos empresarios cómplices del terrorismo de Estado. Ahora, si es por connivencia con ese atroz ideario o simpatía hacia los miembros del Poder Real, que se preparen para escuchar un ensordecedor repudio.
Desde la recuperación de la Democracia, la construcción de la Memoria ha tenido avances y retrocesos. Su principal baluarte es la resistencia a todo intento de imponer amnesia en la sociedad. La llegada de Néstor Kirchner a la presidencia significó un nuevo camino en la condena al accionar del gobierno de facto, con un aditamento sustancial: a la crueldad militar se sumaba la avidez civil, porque no se puede explicar la primera sin el impulso de la segunda. Si hubo un golpe de Estado en marzo de 1976 fue porque el plan económico exigido por el establishment no podía concretarse en democracia. El secuestro, la tortura y la desaparición de personas eran necesarios para garantizar el crecimiento patrimonial de muchos de los que hoy conforman el Círculo Rojo. El brazo ejecutor está recibiendo el juicio y castigo tantas veces exigido, lo que garantiza que nunca más tomen el poder. El establishment, en cambio, sigue gozando de sus privilegios, como si nada tuviera que ver en el asunto. Si sus integrantes no reciben la merecida condena, siempre estaremos expuestos a que nos sometan una vez más a su despiadada succión.
Los enemigos, tampoco
Un profesor de la Universidad de Amsterdam visita Argentina una vez al año desde 2002 para informarse sobre el avance de los juicios a los responsables de la dictadura. Willem de Haan es profesor del departamento de criminología y derecho penal del Centro de Justicia Penal Internacional de esa universidad. En una entrevista concedida a Página/12 explica que las grandes empresas se involucran en violaciones a los DDHH en la circunstancia excepcional como una dictadura para obtener beneficios económicos. Sobre los fallos de las emblemáticas causas de Papel Prensa, La Nueva Provincia y Ledesma, considera que “si bien los hechos no están negados y la empresa es cómplice en crímenes de lesa humanidad, la prueba de la responsabilidad individual deja a la Justicia un problema porque la causa puede fracasar. Superar estos problemas jurídicos es difícil también por el poder económico y político de las empresas y la vulnerabilidad de la Justicia con respecto a la presión política”. Y aclara que en el contexto internacional, la indagación de complicidad empresarial es un desafío que tiene muchos obstáculos.
Sin ánimo de jactancia, cuando a mediados de la década del ochenta comenzó el Juicio a las Juntas estábamos haciendo historia. Las llamadas leyes del perdón y los indultos del Infame Riojano trataron de detenerla, pero con la asunción de Kirchner empezamos a convertirnos en ejemplo mundial. Ahora, con los procesos judiciales a civiles podemos hacer algo parecido. Nada más ejemplar que poner tras las rejas a los grandes empresarios que incrementaron su patrimonio a fuerza de fuego y sangre.
También somos ejemplo en poner freno a los poderosos contemporáneos. La ley de Servicios de Comunicación Audiovisual se ha tomado como modelo en aquellos países que quieren reducir el nocivo accionar de los medios hegemónicos. La batalla contra los fondos buitre y los gambeteos a los caprichosos fallos del juez Thomas Griesa son observados en muchas latitudes como heroísmo ejemplar. En el Foro Emancipación e Igualdad, organizado por la Secretaría de Coordinación Estratégica para el Pensamiento Nacional, a cargo del filósofo Ricardo Forster, muchos de los oradores agradecieron la osadía del Gobierno Nacional por su resistencia a las embestidas. Uno de ellos fue el dirigente español de Podemos, Iñigo Errejón, que explicó que “la batalla fundamental es consolidar, sedimentar, hacer irreversible, hacer institución, hacer vida cotidiana las transformaciones de época para que no dependan de una victoria electoral o de otra, para que se constituyan ya en un suelo mínimo de la convivencia que ni siquiera los adversarios puedan revertir”.
En eso estamos, en la batalla por consolidar este tránsito luminoso hacia un país equitativo que nos incluya a todos. Pero los enemigos no cesan en sus intentos por torcer el rumbo hacia esos senderos tenebrosos que hemos padecido en el pasado. “No nos atacan solamente desde adentro –aclaró La Presidenta desde El Calafate- sino que también se pliegan los de afuera, con los fondos buitre, que tratan de bombardearnos, al impedir que algún banco pague los bonos argentinos”. Esto fue un duro cuestionamiento a la negativa de la sucursal del Citibank a pagar los títulos de deuda reestructurados bajo la legislación argentina, en obediencia al fallo del Juez Imperial. Pero no es tan grande el peligro: este banco sólo tiene en sus manos el tres por ciento de los títulos. Y parece que ha desistido en su peligrosa actitud, sobre todo ahora que Griesa autorizó la aplicación de la ley argentina.
Por si esto fuera poco, el miércoles comenzará a funcionar la Comisión Bicameral del Congreso que investigará las maniobras de evasión fiscal y fuga de divisas orquestado por el HSBC hacia cuentas en Suiza. A partir de ese día, Diputados y Senadores citarán a los titulares de esas cuentas para identificar de qué manera operaron. Jamás podremos alcanzar la felicidad si no nos enfrentamos con los poderosos. Y lo estamos logrando porque ya empiezan a tener nombre y apellido. Sólo tenemos que demostrar nuestra voluntad de castigar sus tropelías y poner límites para neutralizar su capacidad de daño. Nuestra memoria debe ser capaz de unir el pasado nefasto con el presente escabroso para garantizar el futuro. Por eso, el martes nos encontraremos en todas las plazas del país.