lunes, 20 de febrero de 2017

El modelo de la incertidumbre



Los Amarillos no paran de sorprendernos… para mal. La semana pasada, en medio del revuelo por el Correo y las jubilaciones, se difundió un video del ministro de Educación, Esteban Bullrich, en el que brinda un escalofriante concepto en el Foro de Inversiones del CCK, en septiembre último. Casi orgulloso de la idea vomitada, explicó que la escuela debe formar dos tipos de argentinos: unos emprendedores y otros preparados para disfrutar la incertidumbre. La falta de certezas puede ser un buen punto de partida para un intelectual, un aventurero cinematográfico o un multimillonario ocioso. El ciudadano común, en cambio, necesita transitar su vida por un camino seguro. Más aún cuando la incertidumbre PRO siempre está orientada a vulnerar la estabilidad de la mayoría: nadie puede disfrutar sin saber si podrá acceder a los servicios básicos, a una alimentación saludable, a la satisfacción de necesidades y confort. Nadie puede disfrutar nada sabiendo que quien comanda este barco está siempre dispuesto a brindar certezas sólo para los que más tienen y distribuir calamidades para el resto.
Aunque la incertidumbre en la educación es un tema de debate pedagógico, en el actual contexto, el planteo es perverso. Esa Argentina con la que sueña el ministro no es la profundización del sistema que nunca hemos abandonado, donde los que más tienen ponen su capital para que, junto a los trabajadores, generen riquezas. El capitalismo que impulsa el actual modelo –neoliberalismo bestial- tiende a que las ganancias se generen sin producción alguna, con la mera especulación financiera, sin trabajadores. Así, la frase textual de Bullrich, suena más siniestra: "tenemos que educar a los niños y niñas para que hagan dos cosas: o sean los que crean empleos o crear argentinos que sean capaces de vivir en la incertidumbre y disfrutarla". Unos, explotadores y otros, explotados capaces de disfrutarlo. Por supuesto, en esta ecuación, no será la Escuela Pública la encargada de forjar a los emprendedores, sino la Privada y no cualquiera, sino esas exclusivas a las que asisten Ellos. Más que privadas, privativas, con nombres difíciles de pronunciar y cuotas siderales. Los chicos que asisten a la pública y a las particulares baratas sólo serán educados como ciudadanos resignados, con la incertidumbre de un futuro incierto y la certeza de un Estado dispuesto a mezquinar certezas para ellos.
La otra frase de Bullrich, que también se difundió, es el sincericidio del plan que estamos padeciendo. “¿Qué es lo que hacemos para vencer a la resistencia?” se preguntó el ministro, y se respondió: “primero, lanzar muchas iniciativas al mismo tiempo porque el gremio focaliza. Entonces cuando el gremio focaliza, estoy develando la estrategia pero no importa porque es poco atacable igual, le abriste doce y las otras once avanzan”. Esta semana, entre el escándalo del Correo y la aplicación fallida del incremento a los jubilados, se filtró la aprobación de la nueva ley de ART que no es beneficiosa para los trabajadores. Esa es la treta.
Confesión de parte
En un esfuerzo por superar el affaire del Correo, el empresidente Macri recurrió a una idea poco feliz: volver a foja cero. Algunos se ilusionaron con un nuevo balotaje y otros, como algunas víctimas del primer timbreo del año, con que el senador Federico Pinedo vuelva a ser presidente. Pero no, esa propuesta no es para todo, sólo para el Correo. Sin embargo, sus intentos de ser sincero terminan en fracaso, porque no lo es. Y eso se nota cada vez más. En las últimas encuestas, más de un 60 por ciento de los consultados ya no le cree ni cuando dice la fecha. En esa confesión con forma de conferencia de prensa del jueves pasado, la sinceridad fue su mayor simulacro. El Gerente de La Rosada mintió en todo: que no sabía, que fue un error, que el problema es de su padre, que el acuerdo fue por mayoría y que se puede volver a foja cero. Tan poco creíble, que hasta los editorialistas de los medios hegemónicos que cimentaron su candidatura se están quejando por tanta opacidad.
Ya se ha dicho hasta el cansancio: no se puede volver a foja cero porque el acuerdo fue firmado por todas las partes y está a consideración de la Cámara Comercial. Aunque Macri ha dicho muchas veces que no es David Copperfield, siempre prueba salir de sus enredos con un pase mágico. Su volver a foja cero suena a un abracadabra, aunque parece un final al estilo fue una jodita para Tinelli. Lo que el empresidente planteó como un error es en realidad un intento de estafa a todos nosotros. De acuerdo al dictamen de la fiscal Gabriela Boquín, la mayoría que aceptó la oferta de Sideco-Socma-Macri, conformada por el Estado y el banco Meinl fue completada por pequeños acreedores también controlados por la empresa presidencial. Ni el Banco Nación aceptó la oferta de los Macri, lo que terminó con la salida de Carlos Melconián. Para la fiscal que desnudó este perjuicio al Estado perpetrado desde el Estado hubo manipulación de las mayorías. Sin dudas, los Macri están acostumbrados a que todos nosotros absorbamos sus deudas: lo han hecho desde la dictadura y así han incrementado su patrimonio.
La otra gran mentira del empresidente en su conferencia-confesión fue la referida al incremento de los jubilados. Por un lado, no fue un error, sino una manera un poco torpe de obedecer a los sabios consejos del FMI: llevar los haberes al 50 por ciento del salario mínimo. Aunque después haya ido a un centro de jubilados amigable con la rapiña amarilla en San Luis, su impronta de clase conduce su gestión a cercenar derechos y beneficios a nuestros abuelos. El PAMI –con la excusa de la corrupción que sólo ven en el ojo ajeno- otorga cada vez menos medicamentos gratuitos y el poder adquisitivo de las jubilaciones ha perdido el año pasado más de un 9 por ciento.
Cada medida que toma el Gran Equipo confirma las advertencias que muchos hacían antes de las elecciones: no era una campaña del miedo, sino un listado de contraindicaciones. Algún transeúnte descomprometido recitará ese célebre lugar común “al final son todos iguales”. El otro –los k se llevaron todo- ya queda tozudo. Y el de la pesada herencia es por demás de tontuelo. Para el que dude de esto, que cuente los funcionarios K imputados en delitos de corrupción –sólo un par- y que los compare con los implicados amarillos –casi todos- y comprobará que la diferencia es abismal. Después, que a eso agregue el deterioro de su poder adquisitivo y el de sus amigos y familiares. Con muy poco esfuerzo, comprobará cuánto se ha equivocado, cuánto se ha dejado engañar.
Que Jorge Lanata denuncie lo que cobra Jaime Durán Barba, que Joaquín Morales Solá anticipe que Cambiemos perderá las elecciones, que Julio Blanc se muestre enojado por tan poca transparencia son episodios del mismo engaño. Quizá le estén soltando la mano después de tanta protección o están tratando de instalar un nuevo candidato. Estos ilustres escribas no están preocupados por nuestros problemas, sino por los interminables intereses del establishment que representan. Macri ya les dio lo que necesitaban: desmanteló la ley de Medios, les sirvió el fútbol en bandeja, eliminó impuestos que les provocaban insomnio y liberó el dólar para que puedan especular a placer. Ahora el Gran Equipo es un escollo. Una nueva trampa para imponer un nuevo alfil. Caer en la misma celada no será equivocación sino una insistencia que ya huele a masoquismo.

10 comentarios:

  1. Ahora es mucho más ameno leer tu blog sabiendo que sos el militante Kirchnerista número 1. Estuve leyendo tu blog en 2014, para ver que opinaste en uno de los peores años de CFK. Impresionante tu cambio de visión de la realidad cuando cambió el poder.
    Destacable tu trabajo de militancia de la crisis. Bastante similar a la de 2016 según los números.

    No te da al menos un poco de verguenza?

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    1. CFK jamás autorizó tarifazos como los de Macri. Pero se ve que sos muy suspicaz: te diste cuenta que soy kirchnerista. Al menos yo lo asumo desde el principio y no me escondo detrás de una objetividad que no existe. Para ser un globito, actuás como agudo, pero tu ceguera te hace muy obtuso. Yo no cambio mi visión de la realidad: siempre estoy a favor de los que menos tienen y los trabajadores. Hasta en 2014, el año más difícil de Cristina, el poder adquisitivo del salario se mantuvo por encima de la inflación. Hay que saber leer números.

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  2. Mirá lo que escribías hace un tiempito sobre el tarifazo de CFK

    Esto es confundir, manipular, alarmar, horadar. Esto no es informar, si no mentir. Lo que hacen a diario en esos medios es un pisoteo a la libertad de expresión y una mutilación de la opinión pública.

    ¿No te ponés un poquito colorado cuando lees lo que escribías en 2014?
    Diego Brancatelli parece neutral al lado tuyo.

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    1. Yo no manipulo ni alarmo, no horado ni confundo. Tampoco informo: opino. Si te parece que mi blog es equiparable a La Nación y Clarín, me parece que deberías ir al oculista o un psiquiatra. Yo no pisoteo la libertad de expresión: sólo uso mi derecho. Parece que no leíste los diarios de este fin de semana: hasta el ladero Lanata le da con un caño a Macri. Claro, vivís en un frasquito. Ah, gracias por revisar mis textos viejos.

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    2. Bueno, Gustavo, dadas sus conocidas simpatías hacia la pasada diKtadura, es natural que despierte suspicacias y enconos entre la inmaculada feligresía amarilla... ¿cómo finge no acordarse de los "tarifazos" cristinistas??. por dió!!, tanto que nos quejábamos de lo poquito que se pagaba, de las pobres empresas y su rentabilidad "negativa" que cada chirola tenían que fugarla y usted con todo desparpajo viene a negar esa ignominia...
      Y ahora lo peor, se las agarra con el fantástico ministro de deseducación, el gerente de personal bullrich y su fantástico plan para emprender el futuro... un abuso lo suyo, toma las delicadas ideas gerenciales, dichas con todo cuidado y pudor y las distorsiona impunemente... es lógico que las blancas palomitas sean unas, poquitas, emprendedoras, blancas y puras y las otras, las oscuras, que disfruten la incertidumbre..... qué más quieren?, es mucho más gentil hablar de incertidumbre que rescatar la emoción y la adrenalina de tener las patas en la arena movediza.... ésta es una buena revolución, del eufemismo, por supuesto; hasta usted prefiere llamar incertidumbre al poco atrayente rótulo de que el ideal son los escolares que disfruten padecer el sadomasoquismo.... no es para cualquiera esa potestad, menos para negritos cualunques y encima se quejan...
      Otra ingratitud es con las buenas y decentes políticas amarillas, esos viejos ociosos, los jubilados, siempre queriendo plata sin aportar, remedios gratarola, lo único que falta que quieran morfar todos los días.... y todo así, ignorando ese gran ejemplo de asistencia al jovato que es asistir a ese viejo centenario, Boca, apenas unos milloncitos pero nada de privilegios injustificados como los remedios baratos y/o gratuitos... todo parte, y perdone la crudeza, de una tremenda injusticia suya para con el virreynato...

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    3. Por qué hablas de los tarifazos y no del correo, que es el tema central de la nota? Acaso te duele que el tipo en el que confiaste sea tan corrupto? Virginia Salvatore

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  3. Parece que Francisco encuentra sus dosis de intelectualidad en Infumables, porque pone a Brancateli como referencia periodística K. Pobre. No será un personaje tuyo, como un alter ego tonto? Manuel Ramonda

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    1. No,Manuel. No soy yo ni es un amigo que embroma. Es una persona de carne y hueso que -aunque cueste creerlo- piensa así, con la parte menos pensante de su cuerpo

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  4. psicópatas los gobernantes, masoquistas los gobernados, como duele este país, gracias siempre por tus reflexiones Gustavo-saludos cordiales

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  5. Sigue Gustavo...les das donde les duele.
    Un abrazo compañero

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