viernes, 18 de enero de 2013

Por un ambiente más sano



Con un inusitado apresuramiento, el Jefe de Gobierno porteño quiere ordenar las fichas para las presidenciales de 2015. Como cree ser dueño del tablero, pretende que todos se posicionen detrás de él y por eso planteó unas internas con el Gobernador de Córdoba, José Manuel de la Sota, para resolver quién sería el candidato. De más está decir que le cerraron la puerta en las narices: para participar de una interna hay que pertenecer al mismo partido. Entonces, dolido por tamaño desplante, Macri deslizó una frase que tal vez se convierta en el mejor chiste del año: "estoy tranquilo, vamos a tener una gran propuesta. La experiencia de vida en la empresa, en Boca, en el gobierno de la ciudad de Buenos Aires me ha permitido entender la compleja realidad y el mundo". Como individualista absoluto, la contemplación de su ombligo es el foco de toda sabiduría. Nada de estudio, lecturas ni otra cosa que se le parezca: sólo su experiencia es fuente de todo saber. No hace falta decirlo porque se nota demasiado. De tan sabio que es, el diálogo que siempre exige es consigo mismo, porque no necesita a nadie más para intercambiar ideas o porque no abundan. ¿O será que eso que llama diálogo no es otra cosa más que la posibilidad de dictar órdenes? Y entonces, el consenso que tanto invoca, más que la construcción de acuerdos, es la obediencia a sus caprichos. En este año electoral, encontrará en el subte una herramienta para disputar poder con el Gobierno Nacional y no una ocasión para demostrar al país su inexistente capacidad de gestión. Dicho esto sólo para la memoria del futuro, nada más.
Con la mirada puesta en la recuperación del terreno perdido, el Poder Fáctico sueña con que el Líder Amarillo se convierta en su mejor exponente. El turbulento escenario diseñado por los crispados K retornará a la calma cuando el Ingeniero acomode la banda presidencial sobre su pecho. Ya no habrá intolerancia, autoritarismo, persecuciones postales ni tributarias. Todo será diálogo y consenso –órdenes y obediencia- y las familias se juntarán en armonía a deglutir el asado del domingo sin sacudones verbales ni enojos. Ya no habrá nada para discutir. Tampoco para disfrutar. Porque la Gran Propuesta que masculla Macri desde hace mucho tiempo es el retorno al modelo del que estamos saliendo, pero recargado: una siniestra combinación de un Estado represor con el latrocinio perverso de los sectores concentrados de la economía. Y un viva la pepa financiero que nos hundirá otra vez en el más pestilente fango.
Para que el Experimento Macri se convierta en realidad es necesario sembrar la semilla del descontento. Por eso, después de un año de culebrones, el gobierno capitalino decide hacerse cargo del subte. Aunque a regañadientes. Y con el claro mensaje de que nada será mejor a partir de ahora. Si la tarifa aumenta no será por insensibilidad social o indiferencia de gestión, sino porque el Gobierno Nacional no subsidia el servicio. Esquizofrenia o intenciones malsanas. De las dos y mucho más. En el imaginario PRO, el único Estado es el que encabeza La Presidenta. Los demás –provinciales y municipales- son parásitos angurrientos que sólo administran sin modificar nada. Entonces queda más claro por qué la culpa de todo la tiene CFK. La estrategia del establishment para posicionar a Macri –o al engendro que sea- será generar un clima de ingobernabilidad, aunque tengan que apelar a los más perniciosos recursos.
Una semana atrás, los canales televisivos del Monopolio difundieron como nuevo un hecho que había ocurrido en 2007 en la localidad bonaerense de Lanús. Cuando se descubrió la falacia, emitieron tibios mensajes de disculpa. Un “error involuntario”, dijeron. Aclaración: todo error es involuntario, sino estamos hablando de otra cosa. De eso mismo que ocurrió: allí hubo voluntad de mentira. Salvo que exista algún procedimiento para convertir a un productor en autómata y ordenarle telepáticamente que busque algún escalofriante archivo para presentarlo reciclado a nuevo; y que ninguno de los locutores y periodistas advierta la maniobra, también automatizados. O son todos cómplices de tanta manipulación. Porque todo error, además de involuntario, es azaroso. La confusión con un archivo puede afectar a cualquiera, no a alguien específico.
El intendente de Lanús, el kirchnerista ­–dato imprescindible- Darío Díaz Pérez, denunció una campaña mediática en su contra, con fines políticos y policiales. El hecho ocurrió –explicó- pero hace cinco años. Ahora lo fueron a buscar al archivo y lo usaron de nuevo. Venían envalentonados pegándole a Lanús e intentaron esta maniobra para hundir al intendente. Uno no puede pensar que haya sido una torpeza. La cabeza que conduce la línea editorial era consciente y fue a buscar la nota para pasarla de nuevo”. Para ese periodismo independiente, no importó el dolor que podría provocar en la familia del empresario asesinado y encontrado en el baúl de un auto a pocos metros de una comisaría, volver a ver esas dramáticas escenas. “El objetivo es trabajar sobre el humor de la gente, hacer daño y mostrar que a un intendente kirchnerista le va mal, por eso agreden permanentemente, de forma direccionada”, explicó Díaz Pérez. Otro dato imprescindible es el porqué. Uno ya está dicho: es kirchnerista y, por tanto, consustanciado con el Gobierno Nacional. El otro, es que apenas asumir, el Intendente de Lanús permitió la apertura del mercado de la TV por cable, rompiendo así la posición dominante de Cablevisión. Suficiente motivo para una cruenta venganza. 
Además de los conflictos que Macri diseñará con el subte y de convertir hechos delictivos en inseguridad descontrolada, los agoreros quitaron las telarañas de otra táctica para generar malos humores: el dólar. Como las plañideras demandas para liberar la adquisición de divisas no tuvo el eco masivo que esperaban, ahora intentan desestabilizar nuestra economía doméstica forzando una devaluación de la moneda. Impulsado por la demanda turística y la compulsión aún no desterrada, el dólar marginal superó los 7,50 pesos y eso inspiró especuladores deseos mimetizados con disparatados vaticinios apocalípticos. Para el ex presidente del Banco Central, Martín Redrado, “una brecha entre el marginal y el oficial de esta magnitud muestra falta de pulso en el manejo del mercado cambiario y sus implicancias económicas. Si se toman medidas a tiempo, se puede evitar la devaluación. Pero el gobierno va a seguir con esta política de ignorar el dólar marginal”. Y está bien que así sea. El dólar blue, además de ser marginal, es ilegal y, aunque quieran demostrar lo contrario, sólo mueve una porción ínfima de dinero y de origen no siempre genuino. La nueva adquisición del FAP, Alfonso Prat Gay, sostiene que “desde que el Gobierno decidió entrar en problemas con el control de cambios, todo fue para mal. No solamente aumentó la desconfianza y se amplió la brecha cambiaria, sino que el propio cepo cambiario le puso un frío enorme a una parte de la economía”. Claro, vale aclarar que sólo afecta a los especuladores y evasores, una minoría que cada vez tiene menos margen para maniobrar. Mientras el dólar blue se enrojece, el dólar oficial se mantuvo imperturbable en algo menos de cinco pesos.
Siempre es necesario insistir con esta idea: lo que más molesta al Poder Fáctico es la supremacía del Estado. No de cualquiera, sino de aquél que impulse el desarrollo con inclusión. Este será el eje de toda discusión por venir. Como muestra de esto, en su participación en la Cumbre por el futuro de la energía, CFK presentó una forma diferente de pensar la Ecología. “La mejor manera de preservar el medio ambiente es que todos tengamos derechos y podamos acceder a servicios universales; no solamente de energía, sino también de salud, educación y vivienda”. Los conflictos del planeta se originan en la inequidad y no en un designio divino, sino por la angurria de una minoría insaciable. El freno a todo esto surgirá de una política entendida como el compromiso con los pueblos y no como complicidad con los destructores. Un proyecto que no surge de la contemplación de ningún ombligo, sino de una mirada colectiva dirigida hacia un horizonte donde todos estemos incluidos. Sólo así será posible cualquier idea de armonía. Y también de paz, por supuesto.

miércoles, 16 de enero de 2013

Lecciones gramaticales para escribir ‘futuro’



Ya no hay que sorprenderse. Si cada titular de los medios con hegemonía en decadencia apunta a eso: generar descontento en sus lectores, replicarse al infinito en sus satélites, acólitos y laderos y no admitir nunca el error. La descripción del hotel donde se hospedaba La Presidenta con su comitiva que presentó Clarín en su edición del domingo fue una jugada maestra. Sólo relató y, como siempre, sembró dudas. El resto lo hace el lector, cuyos prejuicios se potencian con cualquier cosa relacionada con la yegua. Los periodistas que trabajan en los medios de ese grupo se esfuerzan para alimentar al público cacerolero con la vana esperanza de despertar la sedición. Si no lograron desalojarla de La Rosada en 2008, ya nada podrán hacer para frenar este insólito proyecto de país que estamos construyendo. Ante la falta de argumentos, recurren a la infamia. Todo sirve para arrojar estiércol. Aunque CFK se hubiera alojado en un hostel estudiantil o en un camping municipal con la Carpa Presidencial (rosada, por supuesto), también recibiría críticas. Críticas por cada cosa que hace Ella y su equipo. Menos mal que Diego es cristinista; no será Dios, pero algún podercito tiene. Y Darín, que arrepentido hasta ahí de su caceroleo mediático, trata de dibujar alguna forma de disculpa.
En realidad, no hay críticas hacia la gestión del Gobierno Nacional, sino chimentos. Si fueran críticas, serían bien recibidas. Pero lo que día a día circula por los medios, de la mano de políticos, periodistas, comentadores son chismeríos de comadronas o generalidades que difícilmente puedan constituirse como propuestas. También mentiras, claro está. En abundancia. Y un público cada vez más reducido que sólo busca excusas para estar en contra, para perpetuar el gesto malhumorado en el rostro, para negar toda transformación. Por eso, la entrevista que Ricardo Darín concedió a la revista Brando resultó muy funcional para los planes desmoralizantes. Cuando el periodista pregunta “¿qué cosas te irritan?”, el actor responde “yo quisiera que alguien me explicara el tema del crecimiento patrimonial de los Kirchner ¿cómo no se les cae la cara de vergüenza? ¿Cómo puede ser?”. Eso parece ser todo lo que lo irrita. Si el diálogo fue diferente, si la edición resultó deshonesta, sería bueno que lo diga. Sin embargo, este espacio analizó otras declaraciones del actor en un apunte titulado “Un cacerolero en busca de un actor” y todas conservan el mismo tono: la mera protesta basada en prejuicios o deformaciones extraídas de los medios dominantes.
Que el hotel sea el más caro del mundo o si comió una cereza de oro desvía la atención de los objetivos de la gira presidencial. Por eso son chimentos y no información. Los acuerdos firmados sobre energía nuclear, tecnología, servicios aéreos y cooperación agrícola pasan a un segundo o tercer plano. El ministro de Agricultura, Norberto Yahuar, señaló que la firma de un convenio “nos permitirá ampliar el volumen y la diversidad de exportaciones. Hace 25 días enviamos unas 12 toneladas de cerezas patagónicas y ya tenemos un pedido formal para el año que viene de 400 toneladas de la misma calidad”. El funcionario destacó que los mercados de Medio Oriente o China "están dispuestos a pagar U$S 20 mil la tonelada de carne de primera calidad, en contra de los 12 o 13 mil que pretende pagar el mercado europeo con la Cuota Hilton". El escándalo, que es lo que siempre buscan estos procedimientos mediáticos, conforma al público cacerolero, que pretende ser crítico, pero termina siendo sólo protestón.
Lo esencial es pensar a quién favorecen esos rezongos insustanciales. Muchos se muestran quejosos y lloriqueantes ante los conflictos que inventa la gestión K. El conflicto –siempre es oportuno aclarar- es inevitable cuando se quieren transformar en serio las cosas. El conflicto molesta a los que todavía se creen dueños del país, a los que en los años oscuros gobernaban desde las sombras, a los que se beneficiaron con el empobrecimiento de la mayoría. Las declaraciones recientes del Presidente de la SRA, Luis Etchevehere puede aclarar bastante el panorama. “Este año va a ser un año duro –vaticinó el dirigente- Todos los problemas de intervención en el mercado por parte del Estado que evitan que podamos comercializar normalmente nuestros productos están agravados por la impresionante presión fiscal”. Esa es la raíz del conflicto: el rol del Estado en la economía. Para la concepción neoliberal de los patricios, el Estado evita que negocien normalmente, como lo hacían antes, sin controles ni impuestos. Eso sí, con subsidios y ayudas ante cualquier cosa que consideren una pérdida. Para ellos, el Estado debe ser cómplice o bobo, nunca garante de la redistribución ni del desarrollo. El dirigente patronal aclaró que en la última reunión de la Mesa de Enlace no se decidió por ninguna medida de fuerza, como “una oportunidad al Gobierno de que recapacite”. Si no hay respuestas, “no quedará otra alternativa que ir a la lucha”.
Como éste es un año electoral, el escenario se presentará movido. Ya intentaron en los últimos meses del año pasado crear un clima de descontento con el cacerolazo del 8N, el Bloqueo de la CABA del 20N y la reunión de amigos del 19D. Y para demostrar que no tienen límites ni escrúpulos, cada día aparecen más datos que confirman que los saqueos del 20 de diciembre en Bariloche no fueron una acción desesperada ante la desigualdad sino un acto de vandalismo preparado por el poder político local. Los cinco arrestados del último fin de semana son los que iniciaron el saqueo al supermercado Chango Más y miembros de la Cooperativa 1° de mayo. El intendente de la ciudad neonegrina, Omar Goye, había señalado públicamente que ese establecimiento comercial no había contribuido con bolsones de comida para calmar la situación apremiante de los vecinos más desamparados. El gobernador de la provincia, Alberto Weretilneck, afirmó que al día siguiente, "el intendente le pagó 100.000 pesos, supuestamente por trabajos realizados" a los miembros de esa cooperativa. En declaraciones a Radio 10, Weretilneck aseguró que "son personas que durante todo el año trabajaron junto con el municipio de Bariloche, en una situación agresiva permanente”.
Las investigaciones también avanzan en ese sentido en algunas localidades bonaerenses, donde los detenidos exhiben una indiscutible filiación con los intendentes respectivos. En cuanto a los hechos de Rosario nada se ha confirmado hasta ahora, pero todo parece indicar que algunos sectores de la policía han estado involucrados con el fin de amedrentar al gobierno santafesino que encabeza el socialista Antonio Bonfatti. A pesar de que la provincia de Santa Fe es una de las más ricas del país, presenta tal inequidad en la distribución del ingreso que, en Rosario, “un 30 por ciento de la población está en la pobreza y un 80 por ciento de pibes no finalizan la secundaria”, destacó Sebastián Artola, dirigente de la Corriente Martín Fierro. Además, la muerte de una militante social y la agresión a tres militantes del Movimiento Evita sugieren que la ausencia del Estado provincial va más allá de la desigualdad. “La falta de decisión política para reestructurar la fuerza policial deja a los barrios más humildes de la ciudad librados a las disputas entre bandas por el control del comercio de droga”, agregó Artola. El resultado: la tasa de homicidios de Rosario triplica la media de todo el país. Y el principal referente del FAP, Hermes Binner, apenas atina a desvariar con generalidades republicanas en cuanto lo sientan ante un micrófono.
Pero en los medios con hegemonía en decadencia nada de esto aparece. Un chimento es mucho más importante para ellos que estos casos de extrema gravedad institucional: un intendente que presiona a supermercadistas y contrata vándalos para saquear, un gobernador socialista indiferente a la desigualdad y una institución policial descontrolada que convive con el narcotráfico y permite que en las calles se produzcan escenas propias de una película hollywoodense. En cambio, que un alocado cacerolero brinde escuetas lecciones de gramática desde la Fragata es un acontecimiento destacable, sobre todo porque apunta maliciosamente al Gobierno Nacional. El operativo pergeñado por ese individuo consistió en colgar de una baranda de babor, una bandera con la leyenda “Libertad va sin K” y después difundió el video por You Tube. Muy equivocado está este buen señor. Libertad se escribe con todas las letras, sino jamás llega a convertirse en realidad. Moraleja: un país se construye entre todos y para todos. Los que no entiendan esta sencilla oración, deberán volver a pre-escolar o abandonarnos para siempre.

lunes, 14 de enero de 2013

Un buen momento para un paso trascendente



Como todos sabemos, Mauricio Macri tiene la firme intención de alcanzar, en algún momento de su vida, la presidencia del país. Como el sueño del pibe, pero con serios riesgos de transformarse en la pesadilla de todos. Porque, aunque parezca mentira, la gestión en la CABA es El Modelo que muestra para tentar a los ciudadanos argentinos. Encima, para posicionarse en la escena pública, habla. Quien le haya aconsejado adoptar el tono infanto-pedagógico que exhibe en sus apariciones ante los medios debe disfrutar mucho de semejante broma. Como si estuviera dando una charlita ante los nenes de la salita de cuatro. La amarilla, por supuesto. Y cuenta de los peligros de chavización en Argentina, de la conveniencia de salir del lugar de deudores, de bajar el nivel de agresión, de bienvenir a mansalva pero, a la vez, de la inmigración descontrolada y otras historias que deben producir el deleite de la inocente Antonia. Pero detrás de esos castos cuentitos, se esconden historias de terror, de angurria, de sometimiento que vale la pena tener en cuenta. Además, el destructor de Freddy Mercuri tiene el mal hábito de desconocer méritos ajenos y exacerbar los propios, que son casi inexistentes. Un siniestro personaje que amenaza con el retorno a un país del que todavía no hemos terminado de salir. El neoliberal, el entreguista, el desindustrializado, el individualista ya casi no está, pero puede regresar de la mano de algunos apologistas de esos nefastos momentos de nuestra historia.
La recuperación de la Fragata y la recepción que ha tenido auspicia una importante transformación en muchas conciencias, sobre todo, si no se pierden de vista los motivos que condujeron a esa penosa situación. La oposición política trató de construir un escenario cacerolero apenas se conoció la noticia del embargo, lo que significa, ni más ni menos, que echar culpas a La Presidenta y sus secuaces. Como siempre, sin contexto, historia ni compromiso. El cacharrero es un Individuo Todo Terreno cuya esencia es estar en contra y nada más. En una ecuación de buenos y malos, estos últimos tenían La Rosada como guarida. Y los pobres buitres resultaron, en ese relato amañado, las víctimas inocentes del Odio K. Poco a poco vamos desentrañando la psiquis cacerolera en todas sus expresiones: políticas, mediáticas y callejeras.
Poner el pecho a los especuladores y el insultante embargo en Ghana resultó beneficioso para despertar un espíritu patriótico, aletargado durante los años de sometimiento al Poder Económico. Desde la asunción de Néstor Kirchner, el concepto de ‘Patria’ comenzó a ser una construcción colectiva a partir de la recuperación de la autoestima, pisoteada por un discurso hegemónico que nos calificaba como el peor de la clase. Todavía siguen intentando imponer consignas por el estilo, pero cada vez con menos éxito. Quizá con el Fragata Affaire hubo una mayor comprensión de lo que significa estar atados a la angurria de esos destructores carroñeros, que están algo más solos, expuestos y despreciados. La complicidad del juez Thomas Griesa, expresada en su infame e insostenible fallo, sólo fue aplaudida desde las tribunas caceroleras locales. Una historia dramática cuyo final se conocerá a finales de febrero, cuando el Tribunal de Apelaciones de Nueva York dé a conocer su veredicto, que, seguramente, será favorable a la posición argentina. Más aún cuando se concrete la propuesta de reabrir la negociación con ese siete por ciento empecinado en hacer daño. Claro que para eso, el Congreso debe permitir la reapertura de la Ley Cerrojo y entonces se verá qué postura toman los diputados de la oposición.
En estos años de estilo K, uno de los ejes fundamentales ha sido la conquista de la autonomía para manejar los asuntos económicos. Una diferencia notable con períodos anteriores, cuando los técnicos de afuera indicaban los pasos a seguir para ser merecedores de una nueva sangría con forma de ayuda. Como lo que ocurre en algunos países de Europa, donde los pueblos deben pagar con sus angustias los descalabros de algunos. Porque la deuda no es más que eso: una estafa fenomenal que sólo beneficia a unos pocos con la complicidad de los gobiernos. Si analizamos nuestra deuda, gran parte es producto de mecanismos de enriquecimiento monstruoso de los exponentes del Poder Económico. Una combinación entre bicicleta financiera, fuga de capitales y protección del Estado, en manos, en aquel entonces, de los genocidas uniformados.
La cosa funcionaba más o menos así: un empresario o un grupo económico pedía un crédito en dólares en una financiera; ese dinero se convertía en pesos y se depositaba en un plazo fijo, a tasas que superaban la devaluación de la moneda; una vez finalizada la operación, se reconvertía a dólares y se almacenaba en un paraíso fiscal; y si al momento de saldar la deuda el dólar cotizaba más alto, el Estado pagaba la diferencia. Más de la mitad de la deuda que estamos pagando se generó con ese latrocinio que benefició a unas 70 empresas, que obtuvieron con esta operatoria unos 23000 millones de dólares entre 1979 y 1983. Empresas que siguen funcionando –y facturando- pertenecientes a encumbradas familias que, sin vergüenza ni agradecimiento, se siguen creyendo las dueñas absolutas del país. Cristina señaló en esta semana a uno de esos beneficiarios, como una manera de acallar los cacareos endeudadores del Jefe de Gobierno porteño. “Si tu papá era empresario y se hicieron cargo de su deuda, por lo menos hay que guardar respetuoso silencio", manifestó la Mandataria por cadena nacional. Sevel, de Franco Macri en esos tiempos, adeudaba unos 124 millones de dólares a fines de 1983. Y muchas más: Acindar, Pérez Companc, Fortabat, Techint, IBM, Ford, Fiat cuyos dueños están acostumbrados a crecer a fuerza de comprometer las arcas públicas.
Por eso aman endeudarse, a diferencia de los ciudadanos de a pie, más aún cuando tienen la garantía de que, llegado el caso, será un gobierno cómplice el que endose sus rojos al conjunto del pueblo. En los cinco años de gobierno macrista, el endeudamiento de la CABA creció en un 227 por ciento, en muchos casos para nada. Total, el Estado, es decir, todos, en algún momento pagará, como reclamó el Líder Amarillo en estos días. Los economistas que rodean a estos personajes son endeudadores seriales de alta peligrosidad. La vida toma otro color cuando se recibe un crédito multimillonario, que enriquecerá a cualquiera menos a los que, finalmente, deberán pagarlo. La deuda, como se puede comprobar con una recorrida por las sucesivas crisis padecidas desde un poco antes de la Dictadura hasta 2003, es un atentado a la soberanía. El rol de deudor somete a los Estados a aceptar cualquier cosa, como ocurrió muchas veces.
Cuando los economistas del establishment hablan de inversiones y seguridad jurídica también apelan a otro mecanismo de sometimiento. Los noventa nos legaron, entre otras muchas cosas que estamos superando, los TBI y el Ciadi. Los Tratados Bilaterales de Inversión permitieron el ingreso al país de multinacionales que sólo buscaban ganancias extraordinarias sin riesgo, sin leyes, sin compromiso. El Ciadi -Centro Internacional de Arreglo de Diferencias Relativas a Inversiones- es un organismo dependiente del Banco Mundial encargado, no de arbitrar la relación entre empresas y Estado, sino de proteger a los saqueadores de los controles estatales. Argentina tiene más de cincuenta de estos tratados, firmados por Menem y De la Rúa y más de la mitad de ellos puede generar serios conflictos. Todo parece indicar que este año será el de la ruptura con esos tratados que oficializan de manera vil el colonialismo. Anular los TBI y salir del Ciadi se convertirá en la mejor manera de construir un país soberano, aunque los carroñeros locales denuncien nuestro aislamiento del mundo.
Mientras los agoreros sueñan con un fracaso, mientras los políticos de la oposición siguen protegiendo al Poder Económico, mientras los medios con hegemonía en decadencia construyen escenarios apocalípticos, los ciudadanos celebran la llegada de la Fragata porque comprenden muy bien su significado. No del barco en sí, sino de la situación que lo colocó en la escena. Como nunca, adquirimos un entendimiento mayor de las cosas que nos hicieron daño y todavía nos amenazan. No todos, por supuesto. Todavía quedan esos individuos que, atentos a los titulares que no informan, siguen alimentando sus prejuicios, empecinados en gambetear toda felicidad colectiva.

viernes, 11 de enero de 2013

Sobre la soberanía y sus detractores



Los políticos opositores y los medios con hegemonía en decadencia se han quejado en estos días por la fiesta de recepción a la Fragata. Y lo siguen haciendo, aún después de su finalización. ¿De qué se quejan, si fueron ellos los que la prepararon? Desde que se conoció el embargo en Ghana han hecho lo imposible para que la recuperación del buque-escuela se convierta en una causa nacional de suma trascendencia. Para ser sinceros, setenta y pico de días atrás casi nadie se acordaba de su existencia. Los medios apenas destinaban un par de segundos televisivos cuando partía y otro tanto cuando retornaba. Bastó un picotazo de los buitres –vanagloriados por muchos de ellos- para que se convierta en emblema de la torpeza gubernamental. Entonces, si la Fragata era importante antes, cuando estaba embargada, ¿por qué no lo es ahora que ya está a salvo? ¿Por qué apareció un puñado de zoquetes caceroleros con cartelitos agresivos en las cercanías del puerto de Mar del Plata? ¿Por qué los exponentes de la oposición no se hicieron presentes en el acto, si la fiesta debía ser para todos y estaban invitados? Ellos prepararon el festejo y fue su ausencia lo que lo convirtió en un acto partidario. Y después se quejan porque todo lo que ellos arreglaron durante tantas semanas de esfuerzo sale como lo habían planeado. Por eso no los vota nadie, porque sus propuestas son tan creativas que nadie las entiende.
Como sea, se perdieron la fiesta y ahora andan enfurruñados por los rincones mascullando sus protestas. Parece mentira, pero no pueden soportar más éxitos presidenciales, que en realidad son para todos. No saben cómo contrarrestarlos o tergiversarlos para convertirlos en negativos. A veces actúan como el tío borracho, insustituible al momento de arruinar cada fiesta familiar. Tanto desconcierto reina en sus mentes que Binner aconsejó tomar como ejemplo al gobierno de Ghana por acatar las decisiones de una Justicia cómplice de los buitres. O Pino Solanas que exigió que se investigue con una comisión parlamentaria el origen fraudulento de la deuda, aunque eso deje al descubierto el latrocinio de muchos grupos económicos y empresarios, destinatarios de sus numerosas apologías. O el canal de noticias del Monopolio, que entrevistó a asistentes al acto que cobraron más de 400 pesos como viáticos más el traslado. O Patricia Bullrich, que se quejó de que no la habían invitado, aunque después reconoció que sí lo habían hecho pero ella decidió no asistir, quizá para tener elementos para pergeñar su campaña electoral. De tan vacía que está, esto le sirve para refunfuñar un poco y hasta para armar una propuesta partidaria de tres o cuatro puntos.  
“Hoy más que nunca Patria sí, colonia no”, exclamó CFK en un momento de su discurso de recepción. Consigna que parece no comprender el confuso socialista, Hermes Binner, que en una entrevista radial puso como ejemplo al gobierno ghanés: “no podía interceder para que se liberara la Fragata porque la demanda de los fondos buitre la había tomado la Corte Suprema. Es una república Ghana”. ¿Entenderá el ex gobernador lo que está diciendo? Para él –socialista, vale reiterar- los fondos buitre y una justicia cómplice pesan más que un gobierno elegido por el pueblo y encima afirma que por eso es una república. La soberanía no vale nada ante la angurria de los especuladores financieros, en su incomprensible sistema de pensamiento. En el mismo combo, también cuestionó la decisión del Tribunal Supremo de Venezuela que convalidó la decisión de los ciudadanos sobre la continuidad de Chávez. Difícil entender los valores democráticos y republicanos del ex candidato presidencial de un frente progresista que, de tan amplio, parece todo lo contrario. “Acá no había sirenas –explicó La Presidenta- allá había buitres y acá había unos caranchos que graznaban y no escuchamos a ninguno, sino que escuchamos el clamor de nuestro pueblo, que pide por sobre todas las cosas respeto y dignidad al pabellón nacional y a los derechos de la Patria”.
Otro que salió a justificar el accionar de los carroñeros, aunque más predecible, fue el Jefe de Gobierno porteño, Mauricio Macri. El empresario que pretende imitar a un político pidió al Gobierno Nacional que piense cómo "encontrar una manera para salir del lugar de deudores", quizá a la espera de consejos para regularizar la situación financiera del distrito que dice gobernar. Lo que defiende un exponente como él es la sumisión absoluta a la avidez de los especuladores financieros, nocivos personajes que provocan estragos en buena parte del planeta. “Desde el lugar en que estén –aclaró CFK- están presenciando lo que, tal vez, simbolice con mayor precisión que en otras ocasiones, la defensa irrestricta de los derechos de la Argentina y del respeto a su soberanía y dignidad nacional”.
Porque la deuda que los buitres reclaman no es más que una estafa que se produjo mucho antes de que Los Kirchner aparecieran en la política nacional. “Los dos mayores períodos de endeudamiento de la República Argentina se registraron entre 1978 y el 1983 y entre el 1991 y 2001 –explicó la Primera Mandataria- uno, producto de la apertura y liberalización de la economía y también de una reforma financiera que comenzó a cambiar el perfil productivo de la Argentina y también de un endeudamiento de privados, hay que decirlo con todas las letras, gran endeudamiento de empresas privadas, cuya deuda fue estatizada en 1982 y hoy también tenemos que hacernos cargo los 40 millones de argentinos”. El presidente de prepo, Eduardo Duhalde, también hizo un mimito a los poderosos con la pesificación asimétrica. Y esto es importante para comprender el escenario: gran parte de la deuda que estamos pagando no se contrajo para el beneficio público sino para satisfacer angurrias particulares. Tal vez sea necesario, aunque no es algo secreto, recordar cada tanto quiénes fueron los que nos endosaron sus rojos, no para que contribuyan con algunas monedas, sino para que –como muestra de agradecimiento- abandonen sus intentos de hacernos tropezar para recrudecer con la sangría que los enriqueció. El Grupo Clarín, Fortabat, Macri, entre otros, fueron algunos de los que recibieron semejante espaldarazo económico, a costa del empobrecimiento de la población.
Además de Macri, hay otros que aconsejan apoyar nuestras rodillas en el suelo. “Algún matutino centenario” –rememoró Cristina- planteó que “había que honrar las deudas y pagar a los fondos buitre. ¿Por qué no empiezan ellos pagándole al Estado lo que le deben de impuestos?”. Esto, por supuesto, en referencia a la medida cautelar que exime al diario fundado por Mitre del pago de las obligaciones patronales y cargas impositivas, que según la AFIP, alcanza los 280 millones de pesos. Para que quede claro, esto es lo que propone Binner: un sistema judicial perverso que se confabule con los grandes grupos económicos para exprimir o estafar al Estado.
La recepción de la Fragata se convirtió en una reivindicación de la soberanía nacional: la razón del lado de los pueblos. “Esta lucha que estamos llevando a cabo los argentinos no sólo es algo que importe a nuestro país –afirmó CFK- depende también en gran medida la suerte de un nuevo orden que debe darse en el mundo […] es necesario tomar una posición firme y seria frente a estos verdaderos depredadores sociales globales en defensa del bienestar de los pueblos y de la subsistencia de los Estados”. El mundo no puede estar gobernado por la avaricia de los especuladores, que son los que provocan las mayores crisis. Los estados son los que tienen que tomar las riendas del mundo económico, para contener a las fieras que, a fuerza de operaciones especulativas, sumergen en la pobreza a los pueblos para acrecentar al infinito sus ya enormes fortunas. No hay confrontación ni intenciones belicosas en la gestión presidencial, sino el compromiso de defender los intereses soberanos de los argentinos, siempre amenazados por garras, picos y mandíbulas. Qué fiesta se están perdiendo los agoreros. Y cuántas más se perderán.

Un viernes negro

  La fortuna nos dio una chance. El disparo no salió, pero podría haber salido . El feriado del viernes es un casi duelo. La ingrata sorpres...