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jueves, 22 de diciembre de 2011

Los imperios contraatacan

Raro que los especialistas en protestar por los cortes de autopistas, calles y pasajes no hayan dicho casi nada de la manifestación de las huestes de Gerónimo Venegas. Claro, los piquetes relacionados con los estancieros no molestan tanto como los de organizaciones sociales. No es lo mismo protestar por la conquista de un derecho que en defensa de privilegios largamente disfrutados. Lo que pasa es que El Monopolio tiene tanto en qué pensar. La pérdida de credibilidad de sus productos informativos ha provocado una leve pero constante caída en las ventas del futuro ex Gran Diario Argentino; TN ya no es tan “Todos Nosotros” como antes; el armado político para las elecciones presidenciales resultó un fracaso y no sabe a cuál de los peleles catapultar para el futuro; la Ley de Servicios de Comunicación Audiovisual se aplica a pesar de las medidas cautelares de jueces cómplices; la nueva normativa sobre Papel Prensa acaba de ser aprobada en el Senado por lo que, en breve, todos los diarios del país comprarán el papel al mismo precio y por la cantidad que necesiten; Cablevisión está intervenida por realizar competencia desleal y la AFIP embargó al Hermano Mayor, La Nación. Muchas pálidas para un solo monopolio. Encima, la Corte Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) rompe con la hipótesis del “gobierno autoritario y censor”. Con eso le sacan el latiguillo de la libertad de expresión y se quedan sin temas para el setenta por ciento de los títulos, editoriales y notas de opinión. Un poco de piedad para el monopolio en decadencia, por favor.
La CIDH, a través de uno de sus fallos, reconoció los avances realizados en nuestro país en materia de libertad de expresión y de protección de la labor de los periodistas en los últimos años. También valora de forma positiva la nueva composición de la Corte Suprema de Justicia y las modificaciones que respecto al tema ha introducido. El Tribunal, integrado por seis jueces, destacó que “toma nota de los cambios que se han producido a nivel interno en materia de libertad de expresión […] como la sanción de la Ley 26.522 de Servicios de Comunicación Audiovisual, así como los cambios institucionales y jurisprudenciales ocurridos en la Corte Suprema”.
Para los miembros de la CIDH, “dada la importancia de la libertad de expresión en una sociedad democrática y la elevada responsabilidad que ello entraña […] el Estado no sólo debe minimizar las restricciones a la circulación de la información sino también equilibrar, en la mayor medida de lo posible, la participación de las distintas informaciones en el debate público, impulsando el pluralismo informativo.” Esto, por supuesto, en clara referencia a la negativa del Grupo Clarín a cumplir con la “cláusula de desinversión” que fija el artículo 161 de la llamada Ley de medios, que busca evitar situaciones monopólicas. De esta manera, el organismo consideró necesario dejar en claro que “la equidad debe regir el flujo informativo”, para de esa forma “asegurar condiciones estructurales que permitan la expresión equitativa de ideas”.
Algo más preocupante que la caída del imperio informativo vernáculo es el incremento de informaciones referidas a las Islas Malvinas. No en vano los mandatarios de los países latinoamericanos se han pronunciado tanto en la CELAC como en la última Cumbre del Mercosur en defensa de la soberanía argentina sobre el archipiélago. La semana pasada fue José Mujica el que sorprendió con la prohibición de que barcos con la bandera de Malvinas recalen en puertos uruguayos. Esta bandera de conveniencia es adoptada por barcos pesqueros de empresas de capital español para acceder a zonas de mayor riqueza ictícola, además de ventajas fiscales y económicas, de acuerdo a las leyes británicas. La flota española que opera en el archipiélago atlántico es de unos 40 barcos, de los que la mitad opera bajo los colores de esa bandera.
En la reciente cumbre del Mercosur en Montevideo el presidente uruguayo José Mujica aprovechó para defender la medida al señalar que “no tenemos nada contra Inglaterra, tenemos sí mucho a favor de nuestros vecinos y sobre todo de nuestro pueblo trabajador". Durante esa cumbre, los presidentes de los países miembros se comprometieron a tomar una medida en esa sintonía. Al asumir la presidencia pro témpore del bloque del Mercosur, Cristina Fernández agradeció "especialmente el apoyo que han dado a Malvinas" los países vecinos y destacó que "no es una causa argentina, es una causa global porque se nos están llevando recursos petroleros y pesqueros". También el Senado argentino se manifestó a favor de la decisión de Uruguay a través de una declaración –cuyo proyecto fue presentado por el socialista Rubén Giustiniani- en el que se saluda la medida tomada por “el gobierno uruguayo de negar el ingreso de buques con bandera de las Islas Malvinas”.
Para el imperio británico no son buenas noticias que esos barcos no puedan hacer escala en ninguno de los puertos de la región. Por eso la reacción de los diplomáticos de la Corona fue contactarse con los embajadores de los países. En un comunicado, el gobierno de Gran Bretaña se manifestó "muy preocupado" por las medidas tomadas en el Mercosur y advirtió que esa medida no tiene "ninguna justificación". La Cancillería británica señaló además, que están "muy preocupados por este último intento de Argentina para aislar a la población de las islas Falklands (Malvinas) y dañar sus sustentos, que no tiene ninguna justificación". El enojo de los okupas británicos no se quedó en eso, sino que advirtió que "nadie debe dudar de nuestra determinación de proteger el derecho de los habitantes de las Falklands a determinar su propio futuro político".
Hace unos días, el Movimiento por la Paz, la Soberanía y la Solidaridad entre los Pueblos, Mopassol, difundió una información que puede ser alarmante y que significa una provocación. De acuerdo al comunicado de esta ONG, el gobierno británico ha confirmado que planea crear una zona de exclusión alrededor de las islas Georgias del Sur y Sandwich del Sur, con el pretexto de proteger a varias especies marinas. Dicha zona, denominada eufemísticamente “el santuario ecológico más grande del mundo”, tendrá una extensión de un millón de kilómetros cuadrados y será custodiada por patrullas de la marina de guerra del Reino Unido. El argumento de la “protección ecológica” no resulta creíble ya que la potencia colonialista permitirá la pesca reglamentada, lo cual servirá para financiar el patrullaje militar de esas aguas, además de saquear las riquezas que nos son propias. Aunque el Reino Unido afirma que no va aumentar su presencia militar en las Islas Malvinas, en Mount Pleasent han establecido una importante base militar desde la cual operan aviones de caza supersónicos y submarinos atómicos.
Como en esta región no existe un poder militar que signifique un peligro, la presencia armada de un país miembro de la OTAN en el Atlántico Sur sólo puede tener carácter agresivo. Además, entre febrero y marzo próximos, llegará a la zona el príncipe William, segundo en la sucesión al trono británico, a realizar parte de su entrenamiento militar durante seis semanas en la Fortaleza Malvinas. Cuando en la última Asamblea de la ONU, CFK anunció la posibilidad de suspender los vuelos de Lan Chile con escala en Río Gallegos y destino insular, no estaba desatando un conflicto, como muchos medios locales trataron de instalar. La Presidenta estaba respondiendo a una agresión que lleva décadas de complicidad externa, pero también interna. Los reclamos de CFK sólo pasan por sentarse a dialogar y no a provocar una guerra. Es de no creer, pero a las palabras responden con material bélico. ¿Será que no tienen argumentos y por eso gritan de esta manera? Mientras el monopolio ve debilitarse su imperio mediático, el Imperio Británico despliega su arsenal para defender lo que sólo ellos defienden. Parece que los tiempos de la colonia están llegando a su fin, no sólo desde lo geopolítico. También los colonizadores ideológicos están perdiendo su poder.


2 comentarios:

  1. Debo tener algún tipo de patología... nunca disfruté tanto en estos días Lalala Nación ni el llamado "toque de atención", primero porque los busco... segundo, porque disfruto ver que se siente... je je je. ¿Todo esto a quien se lo debo? No importa, agradecido estoy.
    En tanto, el B.E. apela y reacciona como su hijo en Medio Oriente: busca mantener las sinrazones con la fuerza.
    Ayer vi en Cinecanal una 1/2 hora de una película tan soberbia, tan etnocéntricamente falaz, en donde el Gran Norte enseña todo aquello que es correcto, que no lo pude soportar y decidí hacer un crucigrama, si,estúpido y banal, pero sin el engrudo de como debe ser... recuerdo ahora "Let it be", pero ya nadie se acuerda de aquellos días, ahora manda el Sr Celular!

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  2. Vamos a necesitar mucho tiempo para revertir tanto colonialismo malsano. Lo importante es darse cuenta para empezar a reconstruir un pensamiento propio y colectivo. Lo de Malvinas, veremos. No queremos otra guerra. Alguna vez será tanta la vergüenza internacional que tendrán que reconocer nuestra soberanía y devolverlas.

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