jueves, 12 de enero de 2017

Un país para regalo



En la memoria suenan los ecos de esas voces que otrora exigían que Cristina muestre su título de abogada. Ahora, cuando muchos integrantes del Gran Equipo se esfuerzan por mostrar su inoperancia, nadie pide siquiera el certificado de séptimo. Ni el de buena conducta, tan necesario en estos tiempos de tamaños estropicios. O el carné de conducir, ya que nos están llevando a una colisión. Que nadie le reproche al rabino Sergio Bergman los desastres de su gestión al frente del Ministerio de Medio Ambiente porque él reconoció no saber nada del tema. Tampoco a Laura Alonso por la persecución selectiva que encara desde la Oficina Anticorrupción porque fue nombrada para eso. Ni reprendamos a Patricia Bullrich por su afición represiva o a Esteban Bullrich por convertir la Educación en una fábrica de esclavos. Ni a los encargados de la Economía que nos han conducido a una crisis innecesaria. El presidente off shore los eligió para que amolden el país a los intereses del establishment y es el principal responsable. No es una cuestión de título ni de capacidad, sino de intenciones y cuando la Conciencia Colectiva se reconstruya advertirá que no son de las mejores.
Y los ceócratas que invadieron La Rosada no son para nada sutiles. Mientras en los hospitales públicos sus trabajadores denuncian la falta de insumos, medicamentos y sub ejecución presupuestaria, el Estado Nacional gasta un millón de pesos mensuales para alquilar un galpón a la empresa OCA. Como si no supieran de la existencia de predios propios para almacenamiento, Ellos que son tan ahorrativos. Pero, además de la pulsión de favorecer siempre a los privados, hay otra tendencia más oscura: en ese galpón de OCA descansan los kits para recién nacidos –Qunitas- que con múltiples excusas aún no piensan repartir. Y, aunque ya se ha demostrado que los materiales no presentan toxicidad y son más seguros y completos que los que se reparten en otros países, retienen los equipos para manifestar su desprecio a los que más los necesitan.
Quizá dentro de unos meses presenten el programa como iniciativa propia y con mucho simulacro de sensibilidad. A lo mejor hagan lo mismo con el plan Conectar-Igualdad y repartan las netbooks retenidas en las sombras de la ANSES. Eso si no es cierto el rumor de que están usando las computadoras para operar de manera malsana en las redes. Si el empresidente inaugura obras iniciadas en el gobierno anterior como si fueran propias, si los Precios Cuidados tan demonizados ahora continúan con otro nombre, si el Ahora 12 se amplió a 18, ¿cómo no suponer que harán algo parecido con otras medidas de años anteriores sin reconocer ningún mérito?
Ensayos y experimentos
En estos días, el Ingeniero anunció un acuerdo para la explotación de los recursos no convencionales del yacimiento de Vaca Muerta. Años atrás, cuando La Presidenta anunció el plan de exploración de YPF, Macri, el coro opositor y los laderos mediáticos no paraban de burlarse y obstaculizar la medida como mejor saben, con las pantomimas del denuncismo y los laberintos judiciales. Ahora, es la tabla de salvación de una gestión que nació para naufragar. Lo que antes era objeto de mofas y críticas infundadas, ahora será “una verdadera revolución del trabajo”, como anunció Macri. Una revolución tan flexible que los trabajadores deberán trabajar más tiempo, con más esfuerzo y sin reconocimiento por traslado. El trabajo de calidad tan cacareado, ésa te la debo.
Como debe ser, las empresas involucradas tendrán todas las condiciones para ganar lo máximo dejando lo mínimo: no pagarán retenciones ni impuestos provinciales, el Estado “garantizará el precio de compra” y podrán liquidar sus operaciones fuera del país. En su exultante presentación, Macri pidió “hacer un esfuerzo”, “contribuir con granitos de arena” y, quizá como autocrítica, “abandonar la viveza criolla”. Después, contradiciendo a su Jefe de Gabinete Marcos Peña –que dijo “no nos dedicamos a hablar mal del gobierno anterior”- habló de la administración en base a “la mentira y el derroche” y de las “décadas en las que nunca se pudo desarrollar” la explotación, sin tener en cuenta que durante mucho tiempo YPF fue vaciada por manos privadas. Y finalizó con una moraleja cargada de segundas intenciones: “la energía es escasa, cara y contamina, así que tenemos que minimizar usarlas”.
De eso se encarga el ministro Aranguren, que planea incrementos que convertirán a los combustibles en bienes inalcanzables porque –según dice- el precio de la nafta no depende de él sino de factores en los que no tiene capacidad de decisión, como el precio del crudo y la evolución del dólar. Sin embargo, Argentina fue uno de los pocos países en donde hubo aumentos de combustibles en un año con el precio internacional del petróleo más bajo de las últimas décadas. Paradojas del cambio. El desarrollo que planea el Gran Equipo no será disfrutable para todos los argentinos: servicios, combustibles y alimentos serán inaccesibles para muchos porque la impronta del futuro es exportación a mansalva y consumo interno mínimo.
La lluvia de dólares necesita condiciones que el Estado macrista está dispuesto a cumplir. Lejos de la libertad de mercado que pregonan sus ideólogos, el clima de negocios requiere nulos impuestos, máximas ganancias, facilidad de fuga y, sobre todo, bajos salarios. De los primeros ítems se han encargado sin tapujos desde los primeros días de gobierno. Lo último presenta un poco más de complejidad.
Desde siempre, el Gerente de La Rosada y sus funcionarios sostienen la necesidad de bajar el costo laboral y se han dedicado a denostar licencias y derechos de los trabajadores. Con el acuerdo por Vaca Muerta están experimentando la docilidad de los afectados y por si hay resistencia de los excluidos, ya están practicando. La represión a los manteros porteños, los mapuches de Chubut tildados de terroristas, la amenaza a los piqueteros y la condena a Milagro Sala son advertencias a plazo fijo. Una garantía más para demostrar que Argentina será el gran negocio del mundo. Un exclusivo festín al que no estamos invitados y que sólo se hará realidad si nos dejamos avasallar como los amarillos pretenden.

7 comentarios:

  1. Hace mucho que sigo este blog y hay algo que valoro de Gustavo Rosa: tanto como apasionado oficialista durante el gobierno de Cristina y hoy como feroz opositor del gobierno de Macri, no abandona la sutileza ni las posibilidades de belleza del lenguaje. Además no cae en el denuncismo barato que hacían los periodistas hegemónicos con el anterior gobierno. Sólo trabaja a partir de hechos e ideas. Muy loable. Felicitaciones
    Carlos Vega

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    1. Muchas gracias. Incomodan tantos elogios. Por supuesto, cuando pienso en los temas seleccionados para escribir primero salen los insultos, que se van limando poco a poco hasta convertirse en estos apuntes. Abrazo

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    2. JA Mirá como movés la cola cuando te dicen que amás a los Kirchner y odiás a Macri, y que sos un fanático adoctrinado. Muy bueno!

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    3. Estimado: No tengo rabo y me gustaría tenerlo. Debe ser divertido tener en la espalda algo para expresar mis emociones. No amo a los Kirchner porque no los conozco; coincido con el proyecto que intentaron implementar. Tampoco odio a Macri: no comparto ni sus ideas ni sus intenciones. Si lo odiara, me burlaría, criticaría su ropa, caricaturizaría su forma de hablar. Si fuera odiador hubiera votado por Macri y usaría seudónimo. O no firmaría, directamente

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    4. El problema no es el proyecto, el problema es el doble estándar y ese resentimiento malalechista tan característica.

      Por si no te queda claro, acá tenés una buena noticia:
      https://www.youtube.com/watch?v=6IQQ_B0RdBo
      Horacio Verbitsky hablando en la televisión pública durante la gestión macrista.

      Alguien puede imaginarse a un periodista opositor hablando en la TV Pública Kirchnerista sobre los Qom?

      Boludeces.

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    5. Un poco caradura hablar de doble estándar con la protección mediática que tiene Macri. Pero te contesto porque se ve que recién ahora miras la TV Publica. Cuando había problemas con la comunidad quom o con cualquier otra también se hablaba. Y no te publico más como anónimo

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    6. Me temo, Gustavo que además del doble standard tiene usted un cuarto de la información necesaria, es muy llamativo que ignore las pasadas luchas de esa tribu qom que solía acampar en Plaza de Mayo para combatir a la diktadura K y ayudar al mejor clima de negocios para la soja formoseña..... acuérdese, del gran jefe, ese tal jerónimo, cochise o algo así, díaz y sus feroces combates contra la ignominia, si hasta el actual virrey solía visitarlo, obvio, para sacarle algo, no lo iba a visitar por bonito al indio..... pero bueno, así como pasó Little Big Horn, pasó Custer y pasaron las grullas (linda película), pasaron los qom, esos qom, y hacia el 11-12-2015 ya estaban extintos, fecha de vencimiento lógicamente.... lástima que usted tenga que enterarse ahora, pero bueno, ya sabe, cuando pase por ahí, sería bueno que usted (o su doble standard) le deje una florcita pa´l difunto ex-malón...

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