jueves, 13 de septiembre de 2018

Macrilandia y el peligro de la clarincracia


Unos días atrás, el buen Mauricio confesó que su locura podría causarnos mucho daño. Esto significa que no estamos ante un ‘loco lindo’, sino todo lo contrario. Su locura no propone sueños, sino pesadillas. El mensaje toma la forma de una advertencia: no conviene despertar al monstruo que habita en su interior. Ni él sabe lo que puede pasar, pero será muy dañoso, mucho más de lo ocurrido hasta ahora. La locura del empresidente ya no es la alocada hipótesis de periodistas del establishment, sino confesión del propio afectado. Sin embargo, a pocos meses de asumir, explicó que “si decía lo que iba a hacer, hubieran votado para encerrarme en un manicomio”. ¿Contradicción o cinismo? Loco desde siempre o loco por venir. Como sea, la cordura no gobierna en Macrilandia y lo que se viene podría dejar a los sobrevivientes a merced de dementes peligrosos sin chaleco de fuerza.
Si una diputada nacional celebra el cambio de presidente en la Corte Suprema con la viralización de su imagen con ruleros, estamos lejos de toda cordura. Que Carlos Rosenkrantz haya desplazado a Ricardo Lorenzetti unos meses antes de lo previsto no augura nada bueno: además de haber aceptado su nombramiento por decreto, en su currículum abunda el servilismo a las corporaciones. Hasta armó una falsa ONG –Asociación para Defensa de la Competencia- para presentar una medida cautelar contra el decreto que establecía la caducidad de Fibertel, absorbida por Cablevisión de manera fraudulenta. Si presidió esa pantalla como abogado de Clarín, asusta imaginar lo que hará desde la cima del Máximo Tribunal. Y si tomamos sus fallos en asuntos relacionados con los DDHH, la Memoria está en peligro. Pero la escena se torna más peliaguda al considerar que el Supremo puede ser el sucesor del empresidente Macri en caso de renuncia, destitución o insania. Entonces, si el Ingeniero se vuelve loco, pronto tendremos a Clarín presidiendo el país sin intermediarios.
Con sólo cinco tapas, Mauricio volvería a ser Macri y sus días en La Rosada SA estarían contados. Si decidieran publicar un cuadro comparativo entre lo que se podía comprar con 100 pesos en 2015 y lo que se puede comprar hoy, el público cautivo pondría en movimiento sus estruendosas cacerolas.
La única salida
Como el blindaje mediático está muy bien pago, las infructuosas excavaciones en la Patagonia todavía ostentan su absurdo en letras de molde o coloridas pantallas. Indagaciones arqueológicas multimillonarias para encontrar al menos una moneda de la fantasiosa Ruta del Dinero K. Y si esta telenovela no funciona, las fotocopias de los no cuadernos de Centeno todavía esconden unos capítulos atractivos en su medieval trama. Con métodos inquisitorios condenados por los organismos internacionales de DDHH, las mentirosas confesiones a la carta brotan en la mesa de tortura del juez Bonadío para regocijo de los odiadores. Todo porque la inoperancia del Gran Equipo y su DT puso al país una bandera de remate. Más que inoperancia, la intencionalidad de servir en bandeja la soberanía para recibir una sonrisa complaciente del Imperio.
Pero el panorama es tan oscuro que los constructores de la realidad paralela deben esforzarse cada día más para tapar con sus tapas las inmundicias que brotan de las paredes de este túnel. En un medio periodístico comprometido con el buen destino de los ciudadanos, que la deuda ya representa el 82 por ciento del PBI debería estar todos los días como denuncia destacada. Sobre todo porque esa cifra no se veía desde 2005. Y si el dólar alcanza los 44 pesos, superaría la totalidad del producto. Pero claro, como ya está instalada la patraña de que los K se robaron un PBI, sería muy difícil convencer a los colonizados de que los amarillos están transfiriendo uno en serio.
Detrás del blindaje, el pueblo está clamando contra el ajuste aplicado y el que se viene. Las víctimas de este saqueo copan las calles de los centros urbanos para exigir un cambio de rumbo. Los traicionados se suman –con ciertos reparos- para recuperar la dignidad perdida. Los decepcionados se asoman al balcón, ya no para expresar su deprecio a la manifestación, sino para exhibir tímidos gestos comprensivos, sin abandonar la expresión “al final son todos iguales”, aunque internamente sientan que no lo son.
En medio de la sensación de desastre próximo, la semilla oscura que alimentaron durante tantos años empieza a mostrar sus primeros brotes. La estigmatización que pobló titulares y editoriales se está haciendo evidente en las entrañas de la sociedad. Un programa de radio debate si el carnicero es culpable o inocente por haber atropellado al delincuente que le robó. La venganza toma forma de justicia y el dinero es más importante que la vida en boca de los oyentes que participan. La Doctrina Chocobar aplaudida por el presidente amenaza con convertirse en ley de facto. El desprecio por la Educación Pública no sólo emerge de la palabra clasista de los funcionarios, sino que se hace carne en la tortura a Corina de Bonis, la maestra de Moreno. Un secuestro, una capucha, una sangrienta orden y una amenaza para siempre por servir comida caliente a los desamparados. Después se quejan cuando uno los compara con la dictadura, pero la persecución política, el encarcelamiento arbitrario, la construcción del enemigo interno y el empobrecimiento creciente de la población no son propios de una democracia.  
La democracia no se defiende garantizando la gobernabilidad de estos farsantes ni aprobando lo que proponen en el Congreso. La voluntad de las urnas cobra sentido cuando el gobierno votado expande derechos, alienta la creación de empleos, defiende la mesa de los ciudadanos, protege su salud y promueve la educación. Si pasa lo contrario, esa voluntad es pisoteada por los elegidos. Y cuando pasa algo así, no queda más remedio que desalojar a los traidores y castigarlos como se merecen para retomar el rumbo hacia el país que soñamos, sin locos peligrosos ni saqueadores compulsivos.

6 comentarios:

  1. La verdad, hay que ser comprensivos, si usted o yo tenemos un bolichito y no lo queremos atender - puesto menor ése, de atenderlo - es natural que tengamos a alguien razonablemente capaz, que no lo funda y nos de ganancias suculentas,cosa que es obvio que ya no pasa con el actual virrey, no da muestras de habilidad ni talento en el manejo del boliche y claramente lo lleva a la quiebra.... o sea, si yo fuera dueño, trataría de tener un plan B, un cambio.... y en éso están.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. ".... y en éso están" La verdad que en lo único que creo que están es: haciendo las maletas...

      Eliminar
    2. Y no, si hay algo obvio, es que NO están pensando es en hacer maletas si no quedarse como sea y con la figurita que sea, si el virrey es estorbo - como supo ser Alfonsín - hay un comedido nuevo en la corte y seguramente alguno con disfraz peronista siempre habrá disponible.

      Eliminar
  2. EXCELENTE!!!!!!!!!! SOS UN GENIO EXPRESANDO LO QUE SUCEDE Y LO QUE NOS DEPARA ESTE FUTURO INCIERTO. ABRAZO!!!!!!!!!

    ResponderEliminar
  3. Muchas gracias por participar con tantos comentarios y elogios. Abrazotes

    ResponderEliminar

Sin errores ni excesos

La andanada de soserías con forma de frases célebres es constante: hay que poner el hombro, un sacrificio necesario, esta vez va en serio...