jueves, 20 de diciembre de 2018

Aplaudidores de cipayos


Los símbolos del Cambio son muchos y casi todos negativos. Imágenes que se amontonan en un cajón siniestro. Revisar una por una no es aconsejable para la salud, aunque resulta necesario para comprender que pusimos a comandar el país a personajes que no merecen tal honor. El plural no significa asumir la responsabilidad del resultado electoral, sino aceptar las reglas del juego de un sistema democrático que tiene sus fallas. Uno de esos yerros es que tipos tan poco democráticos hayan conquistado con malas artes la representación de los ciudadanos y que sigan ahí a pesar de todas las muestras de irresponsabilidad institucional que brindan a diario.
El que quiera seguir engañado, que lo haga, pero a sabiendas de que está perjudicando a todos. Que siga creyendo que son honestos, bienintencionados y que dicen la verdad; que siga esperanzado en el futuro venturoso que prometen; que siga creyendo vivir en una Revolución de la Alegría, aunque esa alegría esté destinada a muy pocos. Si quiere seguir coreando enfervorizado el “sí, se puede”, que lo haga, aunque advierta que cada vez se puede menos. Si quiere seguir aplaudiendo las justificaciones del desastre, los tartamudeos insustanciales de Macri, las inconsistencias intelectuales de Michetti, los recitados cínicos de Vidal y la cara de Rodríguez Larreta que lo dice todo, que siga aplaudiendo mientras todo se hunde.
Tal vez le parezca correcto que separen a los directivos de una escuela porque uno de los graduados eligió la “Marcha Peronista” al momento de recibir el diploma. ¿Las autoridades de Educación hubieran reaccionado igual de haber elegido la “Marcha Radical”? No, por supuesto, porque para Ellos sólo es ideología lo que contradice el pensar dominante; sólo es partidario lo que cuestiona al establishment; sólo es crispación la desobediencia al Poder Real; sólo es violencia el rechazo a los golpes que la angurria gobernante destina a diestra y siniestra.
Quizá suponga que la Justicia es justa cuando mata por la espalda, condena sin pruebas y encarcela sin juicio o que un titular basta para sepultar otra manera de mirar el mundo. Tal vez acepte que la libertad de expresión sea la monotonía discursiva y el obsceno blindaje mediático que entorpecen el entendimiento o que “no perseguir al que piense distinto” sea, en realidad, hostigar a los desobedientes. Quizá asuma que un juez es independiente cuando no obstaculiza el accionar del Gran Equipo; que le parezca bien que las autoridades de TELAM hayan pedido un jury ante el Consejo de la Magistratura para destituir a los dos jueces que fallaron a favor de los trabajadores o que el ministro de Justicia, Germán Garavano haya visitado en secreto a la Suprema Elena Highton de Nolasco para que no se sume a la mayoría en la Corte. El sujeto en cuestión está en todo su derecho de acordar con todo esto, pero de una vez por todas, deberá comprender que está del peor lado de La Grieta.
Un álbum de terror
Los símbolos son muchos y no es posible dar cuenta de todos. Algunos lo habrán tomado como una osadía del Cambio, pero Macri no juró con patriotismo, sino con honestidad. Un detalle simpático, la travesura de un playboy que después se refrendó con su accionar entreguista, anti nacional, apátrida. Ni honesto ni patriota. El bicentenario de la Independencia lo conmemoró con austeridad, héroes angustiados, el querido Rey y los carapintadas. No lo celebró con una fiesta, sino con la resignación por venir. La Independencia es un escollo para sus planes destructivos. Que una bandera argentina golpee su cabeza en un acto no fue señal suficiente para los encantados y siguieron aplaudiendo.
Los medios públicos –actores contra hegemónicos en la gestión anterior- se convirtieron en sucursales de Clarín para amplificar el pensar dominante. Ahora no los consume nadie: los que antes encontraban en ellos desmentidas y aclaraciones, buscaron otras alternativas; los que sólo fagocitan las razones del establishment, se quedaron con la casa matriz y no con las repetidoras. El vaciamiento anticipa la clausura de lo que antes era orgullo y ahora sólo humillación. Lo mismo pasa con Aerolíneas Argentinas, que perdió las rutas más rentables en beneficio de las líneas de bajo costo de amigos y familiares. La línea de bandera recuperada se desmorona ante una feroz competencia subsidiada por el propio Estado.
La celeste y blanca se vacía con cada medida del Gran Equipo. La bandera de remate es la única que flamea en La Rosada SA. Los amarillos abandonaron el mandato constitucional de la Soberanía en Malvinas y habilitan a la Corona para la explotación de los recursos. Hasta el embajador argentino en Londres, Carlos Sersale, celebró que “las autoridades máximas de las Islas” hayan recibido al empresario Eduardo Eurnekian. Error diplomático, si los hay, no sólo porque desconoce que Malvinas integra la provincia de Tierra del Fuego y su autoridad es la gobernadora argentina sino porque sienta un precedente de renuncia a la soberanía para reclamos posteriores. Eso sí que es traición a la Patria.
Cuando eran oposición, el Ingeniero y sus secuaces parloteaban sobre esa tontería del país aislado del mundo, como si eso fuera posible. Los colonizados babeaban de placer ante la idea de la integración porque no querían ser más “como Venezuela” ni aliarse con los países de la Patria Grande. Para el tilingo, el mundo es Europa y EEUU. El resto es otra galaxia y de ahí nos querían sacar. Desde el primer día, nos incrustaron en el Primer Mundo pavoneándose en Davos y acatando el reclamo carroñero de los Buitres. El Banco Central y el ministerio de Finanzas se transformaron en intermediarias de los especuladores internacionales y batieron un récord de endeudamiento para financiar la timba. Y así nos arrastraron hasta el FMI para que su directora, Christine Lagarde, se convierta en presidenta de facto. Y los colonizados ni se preocupan.
Nada de esto mejoró nada, sino todo lo contrario. Los números desmienten cualquier apología. “Nuestros queridos abuelos” perdieron más del 18 por ciento del poder adquisitivo de sus jubilaciones, además de muchas prestaciones que brindaba el PAMI y la Reparación Histórica sólo fue un caballo de Troya para que familiares y amigos blanqueen parte de su botín espurio. La lluvia de inversiones se materializó en una sequía que obliga a la suspensión de la obra pública. La confianza de los Mercados devino en un riesgo país cercano a los 800 puntos. La inflación que Macri prometió “bajar en dos minutos” porque es una “muestra de la incapacidad para gobernar”, será este año superior al 45 por ciento.
Macri se presentó como desarrollista pero la industria sólo utiliza la mitad de su capacidad instalada, las Pymes están boqueando y hasta los agrogarcas se quejan del no-plan económico. El desempleo amenaza con superar los diez puntos y la pobreza, lejos de tender a cero, no para de crecer. Los amarillos se presentaron como defensores de la educación pública pero sólo operan para destruirla, bajando el presupuesto, mezquinando salarios y descuidando el mantenimiento de los edificios. Los miles de jardines de infantes brillan por su ausencia. Por primera vez desde el retorno a la democracia, se van a cerrar escuelas.
Hay muchas más imágenes que nos deja este nefasto gobierno. Todas son horrorosas, pero lo que más espanta es la indiferencia y la pasividad que se palpa en el ambiente. La decepción se percibe, aunque, en lugar de volverse acción, aparece como una mueca resignada mientras algunos siguen aplaudiendo.

6 comentarios:

  1. A estas alturas, cualquier recuento de los "logros" virreinales es, entre innecesario y redundante, todo o casi no tanto, ya estaba previsto y no es que uno fuera adivino, era lo obvio conocidos los personajes y sus pedigrees, el problema fue y es por aquellos que decidieron hacer caso omiso de esos mismos datos conocidos y dejar rienda suelta a esa estupidez inducida del honestismo moralizador y con el abobo antiperonista básico, cual frutilla del postre.
    Hoy, que el descalabro general muestra los estragos del triunfo de aquella "fórmula", todavía queda esperar que aprendan - muchos - a sumar 1 + 1 y que "populista" no es mala palabra, es la mala coartada del que le está robando pasado, presente y futuro.... pero bueno, avivarse implica hacerse cargo de la propia estupidez, no es fácil ni automático.
    Tratar de razonar contra argumentos como "Es rico, no va a robar" es imposible y ni hablar si el interlocutor es una pared llamada brandoni.... ni asco da (encima cae una tormenta que parece a pedido de su irreal letanía).... creo que ya la idea de "seducir" al votante de esta porquería es inútil, una pérdida de tiempo.... el daño ya lo llevan puesto, que se lo amplíen o tengan chances de zafar ya depende de ellos, y la consistencia de su estupidez, claro. Yo, argentino...

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  2. Los aplaudidores del Kirchnerismo se quejan de los aplaudidores del macrismo. Será por estupidez? Será por negación? Será por soberbia? El autor del blog muestra que, claramente, es una intensa combinación de las 3. Por suerte son cada vez menos.

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    1. Gracias por tomarte el trabajo de escribir tu comentario, aunque sin leer el texto. Lo de "cada vez son menos", el tiempo dirá. La estupidez, negación y soberbia que nombrás depende de lo que defendés. Yo apuesto por mejorar la vida de todos, no de unos pocos. Por este camino, vamos hacia lo segundo. Si no te dás cuenta de esto, la "intensa combinación de las tres" te pertenece a vos. Abrazo enorme

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    2. La verdad, usted tiene mucha paciencia con Rodrigo. Yo ni hubiera publicado ese comentario o al menos le hubiera respondido con menos elegancia. Se nota que Rodrigo es un manipulado o tan mezquino como los que nos gobiernan. Abrazo enorme. Tomás.

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  3. mil gracias Gustavo, comparto-abrazos y felices fiestas para todos...si se puede

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  4. La verdad, Gustavo, el coso ése, el visitante amarillo, tiene razón, usted es un aplaudidor K de los peores.... y es indefendible, nada que ver con el actual paraíso de la alegría...'tamos tan contentos y se nota tanto... que hasta al pobre Papá Noel se lo ve flaco y con cara de traste en el brindis virreinal, claro, brindis sin copa para el invento de la coca cola... una divimidad, vió?, menos mal que no lo trajo a Rudolph que capaz que se lo morfaban.... o?, no, saca de mi cerebro esas ideas, satanás, el quetejedi no sería capaz... no?.
    Y ya estamos en Navidad y salvo algunos incorregibles, es notable el clima de fiesta, la buena onda.... con decirle que la novia de mi hijo hasta hoy tenía turnos de 13 horas.... chocha!, no sé bien si por las tremendas aglomeraciones de clientes o por el cagazo a quedarse sin ese laburo... mire, hay que convencerse de una vez, el que eligió esta porquería tiene motivo para sentirse satisfecho, realizado, IN-TE-LI-GEN-TE...fíjese, todas las excusas para justificar ese voto salieron al revés y todo lo que no iba a pasar, pasó, todo lo que no se iba a perder se perdió, y lujos principescos como un finde largo, imposible fantasía trasnochada...prender una lamparita, una hornalla..... usar el soldador!!!, en el próximo turno, digamos la mariu, serán menonitas, sin luz y sin todas esas modernidades tan feas... auto?, no, descubra el sulki, tractor?, deje de joder, are usted, ahí tiene la oportunidad de sacar a pasear sus méritos, seguro que es de los que presumen "trabajar como un buey".... tienen razón, los equivocados somos nosotros, siempre pretenciosos, en cambio ellos, con que el odio que los nutre y pudre, esté gozando, le viven a arroz hervido y contentos, además de visitarlo sin que los llame....
    Ya sabe, que estas fiestas sean de austeridad, no tire cuetes y, por sobre todas las cosas, si bebe no conduzca.... mire que doña malbec estará suelta.. Salú!

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Discontinuidad larga.

 Un problema en mi ánimo suspende por un tiempo la continuidad de estos apuntes. Paciencia. En breve, volverán. Lo prometo. Gracias. Gustavo...