jueves, 13 de diciembre de 2018

Entre la Mano Invisible y el pie del Estado


La ministra Carolina Stanley apuesta a un Diciembre Tranquilo gracias a algunas monedas que arrojará desde el Palacio. Y advirtió con tono severo que no responderá a las extorsiones de los que “se aprovechan de la vulnerabilidad de otros con fines personales o políticos y tomen a la gente de rehén”. Así piensan todos los reclamos: como extorsión, secuestro y robo. Las demandas sociales siempre se transforman en delito para la estirpe gobernante. Siempre piensan al otro como una proyección de sí mismos. Como Ellos son viles piensan que los demás también lo son. Si no consiguieran adhesiones vía presión, amenaza o soborno no hubieran llegado a donde están; si no tuvieran secuestrado el entendimiento de una parte de la población con enredos, patrañas y promesas, estarían tambaleando. La meta del Diciembre Tranquilo es lo máximo que pueden pretender después de haber hundido al país en un abismo del que saldremos con mucho esfuerzo. O no, si tenemos la valentía de hacer que esta transferencia brutal de recursos que llaman crisis la paguen los que se beneficiaron con ella.
Si algún lector duda de esta afirmación, la compensación a las empresas de servicios por la devaluación bastará como argumento. Mientras a sus amigos Mindlin, Caputo y Lewis Macri les perdona deudas millonarias, les otorga tarifas de saqueo y repone sus pérdidas, a los demás nos ajusta. El paciente Ingeniero explica que de esta manera “estamos sentando las bases para alcanzar ese futuro que hace tanto tiempo merecemos”. Por lo que parece, la primera persona del plural no incluye a todos. Para él, el rol del Estado en la Economía es “escuchar y facilitar el camino al sector privado”. Y con la intención de que no queden dudas, apeló a una metáfora muy emblemática del sector al que representa: “sacarles el pie de encima no es una opción, es nuestra obligación y responsabilidad si queremos generar trabajo en todo el país”.
¿Qué es eso de sacar el pie? Quizá algún transeúnte se emocione con semejante imagen, como si fuera el fin de una opresión añeja. Tal vez lo haya pensado así durante el conflicto por la 125 o la discusión de la Ley de Servicios de Comunicación Audiovisual. En el primero, los ‘oprimidos’ eran los grandes exportadores agropecuarios y en la segunda, el multiempresarial Grupo Clarín. Oprimidos bastante poderosos. Una paradoja conceptual. Un oxímoron con bombos y platillos. En la lógica de Macri no hay contradicción, porque se siente –y lo es- parte de ese sector ‘oprimido’ con impuestos, leyes y salarios que alcancen. Sacar el pie es llevar el sueldo de los trabajadores a la mitad del de 2015, que las jubilaciones sean de nueve mil en lugar de 16 mil, que el poder adquisitivo pierda más del 20 por ciento y muchas delicias más del Cambio. Hace tres años que el pie del Estado deja en libertad a la Mano Invisible del Mercado y el resultado está a la vista.
Los pisoteados
Sacar el pie es –en la lógica de la avaricia macriana- eliminar el cepo al dólar, reducir las retenciones a las exportaciones primarias, importar sin aranceles, invitar a los especuladores a una ruleta en donde siempre ganan y permitir una fuga de divisas histórica. Sacar el pie es alimentar a los empachados que se amontonan en la punta de la pirámide con la vana ilusión de que algún día derramen en inversiones, puestos de trabajo y la mar en coche. Sacar el pie para que acumulen hasta el hartazgo, momento que, al parecer, nunca llega.
Mientras tanto, el pie del Estado pisa cada vez más a la mayoría con ajustes en todas las áreas, fomentando la recesión, desfinanciando la ANSES, empobreciendo a casi todos. Mientras quitan tributos a los más ricos –sacar el pie- plantean paritarias a la baja y extienden el impuesto a las ganancias a los trabajadores -poner el pie- recién salidos del mínimo para la canasta básica. Los macrianos llaman poner el pie a las medidas redistributivas de eso que llaman populismo. La Nación –la Tribuna de Doctrina- ya está dando cuenta del descontento del empresariado avariento ante la posibilidad de discontinuar con este modelo de despojo que nos está llevando a una catástrofe económica y social.
Sin embargo, las otras empresas, las que generan y absorben el 70 por ciento de la fuerza laboral no se ven beneficiadas por esta retirada del pie. Al contrario, se sienten pisoteadas. El ex titular de la Unión Industrial Argentina, Héctor Méndez, reconoció haberse equivocado al apoyar este modelo y agregó que “si el Gobierno no demuestra capacidades para hacer correcciones, estamos perdidos. No se ve una solución ni señales de recuperación”. Él, que fue y sigue siendo crítico del gobierno anterior –sólo por costumbre- admite que este programa de gobierno es perjudicial para industriales como él y no teme por un retorno del populismo. Claro, porque un proyecto que aliente el mercado interno ayuda a repartir mejor la torta. Méndez y los que son como él deberían aprender que nunca estarán en el ‘nosotros’ que plantean los empresarios como Macri, que multiplican sus ganancias sin producir nada y convierten en goteo lo que debería ser un torrente.
Tampoco forman parte del ‘nosotros’ macriano los que se creyeron las promesas de campaña del empresidente Macri. Ya se sabe: apenas el diez por ciento de lo que prometía se convirtió en realidad; con el resto, “ésa te la debo” porque “pasaron cosas”, la herencia recibida y “coso”. Lo explicó la Vice Michetti con su trastabillante oratoria: “las promesas eran un camino y por eso decíamos que son aspiracionales”. Eso no estaba en el contrato. ¿Desde cuándo una meta es un camino? En el diccionario macriano debe ser así: Pobreza Cero para todos, Ningún trabajador va a pagar ganancias, El 82 por ciento móvil, Puertos en Santiago del Estero no son objetivos, sino procedimientos. Tal es la confusión, que muchos siguen creyendo en estas pavadas cuando tendrían que estar indignados por el engaño permanente.
En realidad, enumerar a todos los sectores que no forman parte del ‘nosotros’ de Macri sería extenso y agotador porque los que están incluidos son muy pocos. Lo aspiracional no fueron las promesas, sino el voto que coronó ese triunfo inmerecido, el del que se sintió pertenecer con sólo votar, del que pensó que ya había salvado un gran trecho de escalones por avalar a un empresario exitoso, del que se sintió incluido al Club de los Selectos por una selfie con Macri, del que pensó que un país es lo mismo que una empresa o un club, del que creyó que era honesto. Del que no pensó mucho su voto, para abreviar. Del que se dejó pensar el voto, para especificar.
El pie que antes molestaba a una minoría ahora aplasta a la mayoría. Una mayoría que parece no incomodarse demasiado por esta presión pédica, que apenas pide un poco de oxígeno para aliviar sus penurias, que soporta con resignación lo que debería ser inadmisible: un gobierno democrático que sacrifica al pueblo para engordar a sus secuaces.

2 comentarios:

  1. Una lástima que sea tan duro con la ministra carolina,(recuerde "Sweet Caroline", Las Vegas, Neil Diamond,.... ahora mírela mejor) que, para variar, tiene razón al resistirse ante la extorsión y el apriete de esos neg.... digo, morochos desprolijos, la dulce carolina hace bien, ¿qué se creen estos tipos?, al no entender que la única que puede extorsionar y apretar es ella, que tiene la exclusiva autoridad para éso.... lo único que falta es que quieran un bono para no saquear supers en diciembre, cuando la decencia indica que el buen saqueo se hace en las góndolas y que las migas la reparte ella, como quiere y a quienes quiere, obvio, a los modositos racionales, ¿no es así, camarada pérsico?.
    Usted es muy pretencioso, Gustavo, quiere que los idiotas que compraron los chamuyos amarillos le admitan la idiotez.... error, elegir que puede terminar mal lo que se sabía y recontrasabía que terminaba mal, con las mismas jetas involucradas no es de idiotas, es de inteligentes, bueno, sub inteligentes porque somos unos mal pensados nosotros.... ¿le vió la carita a méndez, el ex UIA?, a mí me hace acordar a Urko, del "Planet of the Apes", la vieja, la buena, del 68.... sí, se hace dificil asociar Industria a éso.
    ¿Se dió cuenta que el lloriqueo virreinal en el el G20, anticipó lloriqueos surtidos de estos días?.... el citado méndez, los arrepentidos de arrepentirse y el edu feinmann fané y descangallado por Boudou no-preso y ancima esas actrices aborteras escrachando al violín darthés, días de mucho sufrir... ¿no se enteró si majul se suicidó en cámara?.
    Días terrible, papá franco que no declara ni declarará si pagó coimas y los hermanitos ....ay!, que le pregunten a papá, tienen más de 50 pirulos los chicos, digo yo, los que votaron esta porquería, ¿no se podían fijar si sus próceres tenían cortado el cordón umbilical?...
    En fin, una lucha con la gente como usted, habiendo tanta alegría en el ambiente, siempre resaltando las pálidas.... queda feo, no haga llorar más a nuestro excelentísimo secretario de madam lagarde...

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