jueves, 7 de febrero de 2019

El culebrón amarillo


Mientras el Cambio encamina el país hacia su aniquilación, los principales afectados no reaccionan de manera proporcional y la oposición no termina de acomodar sus fichas en el tablero electoral. Los distritos gobernados por el oficialismo adelantan las elecciones para evitar el lastre Macri, menos Vidal y Rodríguez Larreta que, como los músicos del Titanic, están dispuestos a hundirse con él. Pero, como si no pasara nada, allegados, funcionarios y ex despliegan un rosario de excusas y falsedades para confundir más el guion.
Esta semana, dos estrellas rutilaron en el firmamento del ridículo. El primero de ellos fue el vice Jefe de Gabinete, Andrés Ibarra quien, en un exceso alucinógeno, aseguró que “los mercados en general están reaccionando muy bien a las medidas que se han tomado en materia de ordenamiento económico”. ¿Ordenamiento económico llama a este desmadre? Todo se está yendo a pique y este tipo habla de ordenamiento económico. Hacia el desagüe, seguramente. Por lo que parece, no se ha enterado de que la empresa Hitachi cierra sus oficinas instaladas hace 60 años para comenzar a operar desde Brasil; tampoco que Wrangler y Lee también se irán del país, sumando 200 desempleados a los 123 mil en la industria manufacturera que ha producido la gestión amarilla desde 2015. Un orden que se parece a la decadencia. 
La otra estrella fue el ex ministro de Energía –el peor de que se tenga memoria- Juan José Aranguren. En la comodidad del canal de La Nación, el ceo de Shell desplegó un ideario clasista vomitivo y contradictorio. Por un lado, dijo que “a veces, a los argentinos nos gusta la frase ‘mentime que me gusta’” y después, sin pudor, mintió con eso de “hemos vivido con una realidad de que el servicio energético es gratuito”. Luego, para reforzar la mentira destinada a los argentinos que gozan de las mentiras –telespectadores de medios como ése- agregó que “los países que han progresado han pagado por la energía”. Pero no podría estar feliz sin desplegar su desprecio de clase cuando manifestó no estar de acuerdo con que el acceso a la energía sea un derecho humano. Y su ignorancia también, porque, lejos de ser un capricho populista, el acceso a los servicios está fundamentado en la Declaración Universal de los DDHH de la ONU. No pasa por si el gobierno de turno está o no de acuerdo, pues el Estado debe garantizar ese acceso para todes. No gratis, por supuesto, pero sí accesible. 
Claro, ambos personajes hablan para una minoría y su impronta avarienta apunta a convertir todo en mercancía. En realidad, el Cambio es para una minúscula porción de argentinos que gozan de sus privilegios a costa de cercenar derechos, resultado del gran error histórico de haber convertido a esta banda en un gobierno de mayoría.
Motivos para el desalojo
Desde antes del balotaje, muchos analistas anticiparon lo que podría pasar en caso del triunfo de Macri. La hegemonía discursiva calificó estas advertencias como campaña del miedo con total éxito en el electorado. El gobierno de ricos para ricos fue trocando a un plan de negocios con ansias de saqueo y futuro colonial, si es que no se pasan de rosca y nos retrotraen al Medioevo. Si siguen los tarifazos, el consumo de agua, luz y gas se convertirá en un lujo para pocos y llevará a la mayoría a volver a las velas y bañarse cada tanto en las aguas de un lago no apropiado por un amigo extranjero del empresidente.
La Revolución de la Alegría no sólo restringe los servicios esenciales que garantizan el desarrollo humano para asegurar las ganancias extraordinarias de las distribuidoras. La inflación que Macri prometía bajar en dos minutos se muestra tan desobediente que ni la alimentación respeta. La educación de calidad que tanto prometían los PRO hizo que los productos de la canasta escolar hayan subido más de un 200 por ciento desde diciembre de 2015. El descontrol de precios y la especulación angurrienta transforma todo en inalcanzable. Y siempre suena como fondo musical la ya hartamente citada frase de Javier González Fraga: “les hicieron creer que con sus sueldos medios podían…” y uno puede agregar una lista interminable de las cosas que ya no se pueden hacer de la mano del “Sí, se puede” que coreaban los embelesados con el Cambio.
En el afán de bajar el déficit que este modelo produce, recortan todo lo que no los beneficie para satisfacer las exigencias de especuladores, fugadores y lavadores. Para ello, el Gran Equipo sigue los consejos del FMI que quiere elevar la edad jubilatoria y, en lugar de aspirar al 82 por ciento prometido, pretenden serruchar los haberes a menos de la mitad del salario. No conformes con eso, la Anses dispuso que aquellos jubilados que también perciben una pensión y que superen los 55 mil pesos tributen el impuesto a las ganancias que el Macri de campaña había prometido eliminar. En 2015, los afectados por ese impuesto eran 160 mil; el año pasado se había duplicado esa cifra y ahora serán unos 50 mil más. Y la alegría de esta revolución no se detiene, porque diseñaron nuevos requisitos para las pensiones por discapacidad, que los PRO consideran un privilegio y no una herramienta de equidad.   
A estas imposibilidades que van in crescendo, se suma un Poder Judicial que, como una metáfora de lo que es, terminó la feria con hedores cloacales, ratas y demás alimañas. Muchos de sus magistrados, en lugar de castigar a los que no cumplen la ley, operan para ocultar los desmanes de los amarillos y hacer de CFK una rea. Mientras la causa de los Cuadernos Quemados suma casi 100 imputados, el lavado de dinero, falsedad ideológica y apropiación de identidad de las campañas de 2015 y 2017 pasan al fuero electoral para que las penas sean sólo multas. Los chanchullos evidentes del Gran Equipo se esconden bajo la alfombra y los inventos mediáticos contra los opositores se convierten en costosos procesos amañados y hasta en series televisivas.
Hasta dónde llegaremos es la pregunta del millón porque esta pandilla no se detiene ante nada. Y prometen ser peores: la demagogia punitiva ya parece inquisidora y la lluvia de inversiones es un drenaje hacia paraísos fiscales. De una vez por todas, la sorpresa inmovilizadora y la paciencia resignada deben convertirse en un freno con intenciones de desalojo. Las calles deben dar un mensaje de hartazgo porque para las urnas falta mucho tiempo. No sea cosa que la pulsión recortadora despliegue sus garras hasta la suspensión de las elecciones y ahí, demostrarán ser tan antidemocráticos como desde hace tiempo muchos sospechamos.

3 comentarios:

  1. El distinguido ex ministro anglo holandés arancurren, creo que hace una buena contribución para que redondee una vieja idea mía, sobre que enumerar sus "logros" es redundante y corresponde devolverle similares gentilezas y, claro, un desprecio equivalente.
    En realidad, éso de la energía "gratis" para los usuarios es falso, y básicamente estúpido porque pagar, se pagó siempre, sea del propio bolsillo o sea del famoso subsidio que se pagaba con "Mis Impuestos" (como dicen ellos, los evasores) y, una cuestioncilla que se menciona muy poco, GRATIS les salió a esos privados a los que el empeorador riojano les regaló el negocio (llamar "precio" a papeles de deuda sin valor o defaulteados e ilegítimos, es joda), inversión 0 y ganancias fabulosas - quien gastó (invirtió, hablando propiamente) fue el de siempre, el estado, con radicales, peronistas e incluso milicos... o sea, los que en esos 70, 80, 100 años "de decadencia" representaron en más o en menos a la gilada..... entonces si la energía NO es un derecho de la citada gilada, perfecto!, no es, es una propiedad común (pagamos por ella) que hoy está usurpada por el malandraje del que forma parte el ex ministro anglo holandés..... entonces, que los dueños pretendan pagar una suma barata y razonable por sus consumos es más lógico que un simple "derecho", porque las bestias como arancurren, a quien el derecho no le importa una nada, ni siquiera tiene una lógica capitalista que ampare su burrez clasista, es una porquería lisa y llana. Un parásito, no precisamente gratuito.
    Me llama la atención el revuelo que se armó con la posibilidad de que un famoso mercenario mediático hiciera una miniserie por Netlix para difamar a CFK... pregunto, ¿se puede esperar otra cosa del susodicho?, cuál es el problema?, que va a ser un fracaso más estridente por la producción más lujosa?.... me permito recordar que éste es el mismo "artista" que presentó una maqueta de bóveda cuya puerta abría hacia adentro... o sea, lo más ofensivo del engendro seguro será su estupidez, mientras por ahora se mande el show del censurado, perseguido, obviamente hasta el hartazgo por repetición; por mí, que se pudra feliz chupando las medias que chupa y se ve que le gustan.
    Y tenga paciencia, que ya sea porque se suspendan las elecciones porque hay que ahorrar o lo determinen por DNU, no nos van a faltar razones para acordarnos de la mamá, la abuela, la bisabuela, etc. de estos bellos príncipes lagardianos y ni le digo de los "opositores" subtipo unámonos todos pero sin Cristina... va a sobrar diversión.

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  2. excelente!!! mas inspirado que nunca estimado escritor, pero ojala fuera un escrito de ficción, abrazos y comparto

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  3. Muy buena nota,sirve para reflexionar,pues los hechos pasan tan rapido que se hace dificil asimilar tanta corrupcion.

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