lunes, 20 de noviembre de 2017

El gran carnaval

Nada que aplaudir. Pocos están a salvo. La Revolución de la Alegría es una lágrima gigante que va a terminar ahogando a muchos de los que confiaron en ella. La traición a la voluntad de los ciudadanos comenzó hace casi dos años, con medidas que el empresidente Macri había prometido no tomar. Decisiones que no han sido fructuosas y nos conducen a una crisis fabricada que exigirá nuevos sacrificios para superarla. Un ajuste que se presenta como Reformismo Permanente, el flamante envoltorio con que el Gran Equipo quiere seguir embaucando a los argentinos. Con esta prometedora etiqueta, los ceócratas continuarán aplicando recetas de laboratorio que malogran nuestras vidas y transfieren fortunas a los que acumulan sin invertir un centavo. Mientras confundidos y acomodaticios consienten el drama que se presiente, la pluralidad de voces tan cacareada amenaza convertirse en un discurso único que aniquila cualquier principio democrático.
El despido de Víctor Hugo Morales del canal C5N es el clímax de una política de medios que sólo busca la complacencia y la crítica controlada. Que nadie lo ponga en duda ni engalane el conflicto: la Gerencia Amarilla utiliza los fondos del Estado para premiar a los medios cómplices y apologistas y castiga a los críticos con presiones financieras. Las deudas de los anteriores propietarios no justifican la expulsión de Roberto Navarro y Víctor Hugo, cuyos programas superaban el rating del clarinista TN. La mirada de estos periodistas es  “irreconciliable con la nueva línea del canal”. No es para menos, si el canal fue adquirido por el fondo OP Investments de EEUU y su nuevo administrador es Ignacio Rosner, compañero de estudios de Macri y de currículum ligado a la empresa familiar Sideco y al Grupo Clarín. Un perfil a la medida del oficialismo.
Tal como prometieron en campaña, no persiguen al que piensa distinto sino que lo silencian. Y los periodistas que antes clamaban por la libertad de expresión hasta cuando una paloma defecaba en su hombro, hoy apenas susurran un ¡qué barbaridad! con un forzado gesto de preocupación. Mientras el cierre de medios ha dejado en la calle a miles de trabajadores de prensa, el titular del Sistema Federal de Medios Públicos, Hernán Lombardi celebró las muestras de solidaridad con el inventor del Barrilete Cósmico: “está buenísimo que todo el mundo se pueda expresar”. Una burla del funcionario que ha pisoteado ese derecho desde el primer minuto de su asunción. Tanto cinismo circula por las venas PRO que quizá le ofrezcan al locutor charrúa un espacio en la TV Pública, pero no para hacer política, sino para conducir un programa de manualidades.
La mordaza amarilla
CFK se solidarizó con VHM y deslizó una sentencia alarmante: “se consolida el apagón informativo en Argentina”. La opinión pública estará a merced de la manipulada agenda y las caprichosas interpretaciones de los medios hegemónicos y sus plumas ilustres. Si no hay voces críticas que puedan desmontar las patrañas que expelen esas usinas apologistas, el pensar de los ciudadanos se convertirá en un cóctel psicodélico que vomitarán en las urnas. Para muestra, la telenovela de Nisman inclinó la balanza en 2015 y los nuevos capítulos se emiten cuando la crueldad amarilla necesita desviar la atención del público. Y una evidencia más: la tapa de Clarín del último domingo presente como buena noticia la suba de la edad jubilatoria debería avergonzar a sus fieles lectores.
Gracias a tanto chupamedismo mediático disfrazado de periodismo independiente, las medidas más antipáticas se convierten en necesarias, desde los descomunales tarifazos hasta el blanqueo de los familiares, desde las empresas offshore hasta las trapisondas de los amigotes, desde los recortes hasta la eliminación de impuestos a los más ricos. La reforma laboral del siglo XXI aparece como la solución mágica para el desempleo creciente, aunque es similar al cercenamiento de derechos que ya se probó muchas veces con dañosos resultados. Las amenazas a jueces y fiscales que no conviertan en procesamientos a las denuncias domingueras contra los K o se atrevan a emitir fallos contrarios a los deseos del Gerente de La Rosada SA surgen en los titulares como la búsqueda de una justicia independiente.
La destitución del camarista Eduardo Freiler, además de un adefesio institucional, es la venganza de Héctor Magneto, el capo mafia de Clarín. Este juez sentenció que la apropiación de Papel Prensa se produjo con delitos de Lesa Humanidad y pidió a Julián Ercolini que cite a declaración indagatoria a los dueños de Clarín y La Nación. Por supuesto, no los citó y además, cajoneó la causa porque intuía que transitar ese camino le traería serias jaquecas. Como a Freiler, que lo expulsaron por mal desempeño usando como excusa un enriquecimiento ilícito del que había sido sobreseído. Si a esto agregamos que la acusación se votó cuando uno de sus miembros estaba secuestrado por el Supremo Lorenzetti y que Pablo Tonelli usurpa el puesto que corresponde a un kirchnerista, debería anularse todo lo actuado por el Consejo de la Magistratura desde que comenzó la Hecatombe Amarilla. Pero el público cautivo jamás se entera de estas cosas porque apenas accede a un titular: “Echaron a un juez K por enriquecimiento ilícito”. Y con eso ya se siente un experto.
Más que un experto, un cautivo que se niega a salir de la caverna; un colonizado que transita por el mundo propalando los argumentos del amo; un esclavo del sentido común que consiente su explotación. Tan todo esto y mucho más porque es capaz de asimilar como sentencia arcana la catarata de sandeces que Macri vierte a diario. Tanto que no le sorprende que el Ingeniero pida a los gobernadores algo tan infame como “si le competimos con salarios más altos, el sector privado no va a poder generar la mano de obra que necesita para su crecimiento”. El paladín de la libertad de mercado quiere bajar los salarios públicos para que sus empresarios cómplices puedan contratar cuatro o cinco personas. El que se quejaba del intervencionismo estatal interviene para beneficiar a los privados. No hay que hacer mucho esfuerzo para comprender de qué lado está el Estado del Cambio. Un click basta para empezar a recuperar la conciencia.
El derecho a la información ya está vulnerado desde el momento mismo en que el Grupo Clarín expandió sus tentáculos con el beneplácito gubernamental, convirtiéndose en una potencia comunicacional única en el mundo. Además, peligroso, porque siempre estaremos a merced de sus caprichos para desordenar nuestros pensamientos. Y eso es lo que quieren para que aplaudamos con fervor a los que nos están despojando de todo.

1 comentario:

  1. hola Gustavo, ahora mas que nunca termine de comprender el significado total de "la alegoría de la caverna" que tanto tuve que estudiar cuando cursaba en la facu, esta gente con su brutal accionar y los muertos vivientes que los siguen lo hicieron posible, mil gracias por tus apuntes, son un hilo conductor, un regalo de racionalidad y cordura, lo comparto como siempre-besos y gracias

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