A más de un mes de la denuncia, la trapisonda de los aportes falsos en las
campañas de Cambiemos daña aún más la decadente imagen positiva del
gobierno amarillo. El joven periodista Juan Amorín pudo más que todas las plumas del establishment que facilitaron a
Macri su camino a la presidencia y publicitaron
como buenas las nefastas medidas que tomó desde el Bailecito en el Balcón. Una página web –El Destape-, un canal de
cable, unos diarios, unas cuantas radios acosadas
por la furia censora y otros medios alternativos lograron perforar el insólito
y desmesurado blindaje perpetrado por los medios dominantes. La verdad susurrada por los pequeños pudo
neutralizar los alaridos apologistas de los gigantescos monstruos de
incomunicación. Esa frase que tanto escupen los funcionarios –“no somos lo mismo”- evidencia la
verdad: mientras los K padecen procesos y hasta la cárcel por hechos
indemostrables, en la vida real Ellos
son dañinos y corruptos en serio y con todas las letras.
Durante todo este tiempo, los PRO
y las tapas de La Nación, Clarín y todas sus usinas de estiércol trataron de
ignorar el caso, pero ahora, la
trascendencia vulneró la artera protección. No es para menos si no sólo hay lavado de dinero sino
apropiación de identidad: a algunos, además de incrustarlos como
aportantes, los afiliaron al partido sin su consentimiento. Por más que algunos
individuos se exasperen, los
kirchneristas no hicieron nada de eso. Y ésta es apenas la punta del ovillo
pues, si concibieron la treta para Buenos Aires y Santa Fe, ¿por qué no habrían de hacerlo en todos los
distritos? En España, un caso similar con menos dinero de por medio provocó
la destitución de Mariano Rajoy y la
prisión perpetua del tesorero del PP, ¿por qué acá habría que hacer borrón y cuenta nueva?
La semana pasada, la ex Heidi Vidal aclaró que la maniobra
ocurrió por lagunas en la ley, pero mientras los aportes al PRO fueron en más de un 80 por ciento en efectivo, los de
Unidad Ciudadana estaban bancarizados en un 90. Por si alguien no entendió,
esto se relaciona con la transparencia. No son lo mismo: aunque no haya
lagunas, los miembros de la fuerza gobernante siempre buscarán los resquicios por donde filtrar su pulsión evasora y
corrupta. Esto y muchas cosas más no ocurren por errores en la ley sino
porque Ellos son ilegales siempre.
Ahora, para disimular, el oficialismo presentará un proyecto de ley para
habilitar lo que hoy está prohibido: que las empresas puedan aportar a la
campaña; una manera de facilitar
sobornos y comprar favores. No son lo mismo: el proyecto del kirchnerismo prohíbe el aporte de los privados –personas
físicas o jurídicas- y propone que el financiamiento de las campañas debe
ser estatal; ellos, en cambio, pretenden
blanquear lo que es en negro.
Una
inevitable caída
En Bariloche, el empresidente Macri dio una muestra más de su incontenible cinismo.
Después de una nueva acción represiva de Gendarmería sobre el pueblo mapuche que quiere recuperar sus tierras
ancestrales usurpadas por Joseph Lewis y Luciano Benetton, el estafador, evasor y con-tra-ban-dis-ta
Mauricio pontificó: “tengo la misma
mirada que tienen los argentinos y es que todos
tenemos que vivir dentro de la ley”. Y como un botón del cariz oscuro
de sus entrañas declamó no estar dispuesto “a
aceptar que haya nadie en la Argentina que se
pueda apropiar de algo que no le pertenece”. Ahora que sabe que su
partido se apropió de la identidad de
candidatos, opositores y pobres, ¿cómo puede ser tan hipócrita? Entonces,
él y muchos de sus representados deberían devolver
lo que han usurpado desde hace mucho tiempo; Clarín, por tomar un ejemplo
al azar, debería restituir Papel Prensa,
Radio Mitre, Canal 13 y muchos medios más obtenidos a costa de aprietes a
los gobiernos de turno. La lista es enorme y eso haría que las cuentas tornaran al equilibrio tan deseado y la
desigualdad empezara a descender de manera drástica.
Pero no hay que hacerse
ilusiones: son los que menos tienen los
que deben renunciar a recuperar lo que les corresponde. Ellos han venido a
desequilibrar aún más la distribución de la riqueza. Lo han dicho desde el
principio: la Vice Rodante y Javier
González Fraga–a pocos meses de iniciada la Revolución de la Alegría- denostaron el bienestar conquistado durante
los doce años de kirchnerismo con eso de “les hicieron creer que alguien de ingresos medios podía…”. Este es
el equilibrio que quieren instaurar: el
de una minoría privilegiada dueña de todo y una mayoría despojada hasta de lo
elemental. Si Macri se enorgullece porque consumimos menos energía a costa de convertir nuestras viviendas en
heladeras oscuras, pronto nos exigirá que aprendamos a vivir como faquires,
alimentándonos con aire y gotas de lluvia.
Claro que no son lo mismo, porque a sus espurias maniobras de corrupción y sus nefastas medidas de
vaciamiento hay que agregar la constante mentira. Mientras el discurso
oficial pregona la austeridad en las filas del Estado, anuncia recortes y
disfruta despidos, aumentó la cantidad
de cargos jerárquicos ocupados por acomodados sin capacitación profesional.
Con la estructura de Secretarías y Subsecretarías provocaron un incremento del 25 por ciento en
puestos públicos entre 2015 y 2017.
No son lo mismo porque además de
embarrarse de corrupción fugando, lavando y beneficiando a sus empresas, perjudican la vida de casi todos, algo que
no pasaba con el gobierno anterior. Quien no encuentre en su entorno
alguien que esté peor que en 2015 es
porque vive encerrado en un globo. Quien no perciba la corrupción como
sistémica es porque no le interesa la
legalidad ni la transparencia. Quien justifique los ajustes que se vienen
de la mano del FMI porque los considera beneficiosos para el futuro del país tiene su conciencia colonizada por el lado más
oscuro de La Grieta.
Aunque Macri, Vidal, Clarín &
Asociados desplieguen su demoníaca
habilidad para minimizar los daños y traten de mostrarse enojados con la
contadora, el caso es de una gravedad
institucional que trasciende el marketing. Tanto que la imagen de la
gobernadora –inmaculada hasta unas semanas atrás- se deteriora en sintonía con la caída de la del presidente. Además,
hay que comprender que esto no es un hecho aislado sino el modus operandi: por eso tienen cuentas off shore y juegan a
la ruleta de intereses con el dinero de todos.
Este caso demuestra todos los anteriores y los que vendrán.
La Justicia no debería tomarse demasiado tiempo para probar lo que es evidente:
si gastaron tres veces más de publicidad
electoral que el resto es porque
recaudaron más y los mayores aportantes son los que potenciaron sus
privilegios con el Cambio. La estafa es
tan innegable que el rechazo debe ser contundente. Y no sólo hacia la
gobernadora sino a todo lo que habita en Macrilandia, cómplices, apologistas, comprados y aplaudidores. La repulsa debe
dirigirse a todo lo que propongan a partir de ahora si queremos abandonar este tobogán de decadencia en el que nos metieron
estos delincuentes gracias a la desatención de unos cuantos.
gracias Gustavo siempre por permitirme leer algo coherente en este abismo-compartido y abrazos
ResponderBorrarUno sabe, fuera de toda posibilidad de duda, que "no somos iguales" a esta porquería amarilla pero hay un problemita y es el gigantesco velo encubridor que desde los medios disimula, oculta la profunda asquerosidad de la farsa pro, donde todo, pero TODO es exactamente lo contrario a lo que dicen ser.
ResponderBorrarHoy, de tan "democráticos" pretenden gemndarmerizar al Ejército y mandar al archivo Marina y Fuera Aérea (sin aviones y sin barcos útiles son en joda, no?) y como al virrey le interesa defender lo "estratégico" es que ya canta la despedida al INVAP, claro, hay que solucionar ese pecado de saber hacer satélites, radares, reactores y esas chucherías tecnológicas que tanto molestan a las estrategias de la madre patria anglosajona.... lo ideal, obvio, es apostar a mandar cajitas con lomo a Japón y así, kilito más, kilito menos, "compensamos" la poquita electrónica que viene de ahí..... INVAP?, juiiiira perro!!. Hablando de electrónica.....¿vió que desde las entrañas de la revolución de la porquería se develó el enigma "trump - hacckers rusos - Putin"?. Ríos de tinta, horas de tele y sólo el milico aguad tenía la posta.... en fin, nosotros que nos preocupamos por minucias y estos cosos, brutos pero genios, no?.
Pasan cosas, podría decir nuestro héroe virreynal y uno, aún con lo poco femenino que es, puede intuir que la farsa se está terminando, que el velo tiene fisuras evidentes, que lo que ayer entusiasmaba a los crédulos hoy es un cepo (palabrita justa ésa) ominoso en sus vidas, sus trabajos y, de paso, su heladera y su barriga.... es tan lindo confirmar que teniamos razón, aunque al final el sabor sea tan amargo.
No lo aburro más, me voy a disfrutar de nuevo ese gran discurso, típicamente virreinal, esos generales panzones y esos helicópteros fuera de servicio (como helicópteros pero fant{asticos como escenografía)... la verdad, Gustavo, nos falta humor, no sabemos apreciar la lindura de estos tiempos felices, aguad, malbec bullrich.... Chaplin, un aficionado.