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lunes, 1 de abril de 2013

Los opositores en aprietos



La desesperación de no comprender
Con un poco de desesperación, los opositores tratan de armar algo que se parezca a una propuesta, para simular que todavía forman parte de la vida política del país. Pero sólo algunos les creen. Las alianzas tipo cóctel no convencen a nadie –ni a los que las hacen- y están lejos de conformar una alternativa de gobernabilidad al Proyecto k. Sin embargo, intentan mostrarse optimistas, aunque no les salga bien la actuación. También desesperados, algunos medios convocan a expertos para dar un soporte intelectual a la nada que proponen. El diario –es un decir- La Capital del 31 de marzo publicó una entrevista al sociólogo, politólogo y doctor en Filosofía Marcos Novaro, portador de currículum con pocos aciertos, que explotó al máximo la posibilidad de destilar inconsistencias. Pero por el mismo precio, el decano de la prensa argentina también difundió los sabios y esclarecedores conceptos del ex corredor de fórmula 1, Carlos Reutemann, que, como siempre, demuestra no decir nada en cada cosa que dice. Como una especie de Scioli, pero santafesino y más siniestro. Otro desesperado fue el productor entrerriano que, por las dudas, baleó a los inspectores de la AFIP. Y más desesperado deberá estar el fiscal que lo dejó en libertad. 
Quien está como siempre –un walking dead perfumado- es el Jefe de Gobierno porteño que, a pesar de sus desaciertos, siempre sale sonriente. Si es que eso es una sonrisa y no una dentadura predadora. Porque eso es lo que parece hacer en el distrito que eligió como coto de caza. Siempre dispuesto a poner lo público al servicio de sus amigotes, recompuso el asfalto de las principales avenidas de Recoleta y las convirtió en una insegura pista automovilística para ofrecer a los porteños un espectáculo gratuito con entradas de 500 a 2500 pesos. Total, ninguna crítica recibirá del ex Gran Diario Argentino porque es el dueño del negocio. Tanta impunidad ostenta este peligroso espécimen que se da el lujo de incrementar impuestos y servicios a cifras siderales a cambio de seguir destruyendo y endeudando la Capital de todos los argentinos. Los peajes sufrieron incrementos cercanos al 1300 por ciento, el ABL al 1000 por ciento, taxis entre 194 y 252, estacionamiento entre 83 y 213 y el boleto de subte, un 127 y aspira a un 218 por ciento. Ningún número avala semejantes incrementos, ni los de las consultoras privadas que, en sus más extremos estudios, declaran una inflación de 160 puntos desde el inicio de su primer mandato cinco años atrás. Si bien esto es un tema que afecta a los habitantes de esa ciudad, resulta saludable tener en cuenta el modelo que propone el ex empresario, sobre todo porque esta fuerza no-política tiene candidatos en distintos puntos del país, que deben compartir los mismos principios que este personaje.  Y peor aún, Macri promete acrecentar su coto de caza a todo el país con su tantas veces cacareada candidatura presidencial en 2015. Dicho esto como advertencia con serios tonos de amenaza.
El que pasó de la amenaza a la acción fue el productor agropecuario que, en Villa Elisa, baleó el vehículo en el que se desplazaban inspectores de la AFIP. Según los peritajes, 23 balazos se escaparon accidentalmente de la escopeta de este ejemplar ciudadano que sólo quería proteger a sus amigos de la avidez de los recaudadores. “Los trabajadores salvaron su vida de milagro –explica el comunicado del organismo- gracias a que las balas, que traspasaron la chapa del vehículo, impactaron en los maletines que contenían voluminosa papelería de trabajo”. De acuerdo a las imágenes de las cámaras de seguridad, la Toyota Hilux que atacó a los agentes de la AFIP pertenece a Sebastián Fagúndez, un importante empresario de la zona.
En la camioneta encontraron vestigios de pólvora y una pistola Taurus con puntero láser, calibre 9, cargadores, con un proyectil en recámara y 21 cartuchos. En la propiedad del agresor, la policía entrerriana encontró cuatro armas de alto poder de fuego listas para disparar. “Llamativamente, y a pesar de las contundentes pruebas del ataque, el fiscal de turno, Juan Sebastián Blanc, dejó en libertad al agresor, considerando que no había elementos suficientes para ordenar su detención”, expresa el comunicado de la entidad que preside Ricardo Echegaray. Para Blanc, efectuar 23 disparos contra un auto en movimiento con personas en su interior no se encuadra en la figura de intento de homicidio. Además de la prisión del empresario, sería un buen final para esta escabrosa historia la destitución de tan original fiscal.
Un buen final que no se quiere dar Reutemann, que no se contenta con el prestigio que puede aportar el silencio. Sobre todo cuando lo que expulsa su boca es una ensalada indigerible de generalidades. En una entrevista concedida a canal 3 de Rosario y reproducida en La Capital, mostró su inexistente sapiencia con el afán de centralizar la atención en su figura, ya deteriorada en muchos sentidos. “En la política es clave mantener las convicciones, las ideas con las que uno fue formado. Siempre que uno mantenga sus principios y su formación –explicó, haciendo gala del más bestial sinsentido- las personas saben claramente si se están haciendo las cosas como tienen que ser y saben cuándo van por zurda”. Una peligrosa mezcla de determinismo con segregación ideológica, por el confuso significado del término ‘zurda’.
Tan confuso como el politólogo Marcos Novaro, quien aseguró que “la figura de la presidenta está en caída, no sólo en términos de encuestas sino en la capacidad de generar con discursos hechos políticos". Y para profundizar el desconcierto, Novaro denunció que “no hay ningún tipo de discusión moral o de principios para tejer las alianzas: lo hacen porque lo tienen que hacer”, pero que esto es fruto del modo en que se construyó el poder político desde el Estado. El kirchnerismo disolvió los partidos, incluso el propio, y no tuvo interés en darle alguna estructura partidaria porque asumió que eso condicionaba su poder”.
Entonces, para este analista, que la oposición no encuentre el rumbo en su obligación de proponer a los ciudadanos una alternativa política es culpa de Cristina. Pero no porque gobierne bien sino todo lo contrario. La economía argentina no crece y el gobierno debe mostrarse capaz de modificar esa tendencia –trata de justificar- Pero no hay ninguna señal que indique que está en condiciones de hacer eso. Al actual pesimismo social no lo va a revertir con un discurso de reconciliación”. Cuando un gobierno malo empieza a corregirse tarde, es el peor momento, porque ya se empieza a desarmar su perfil”, concluye en su sesuda –y por qué no, alucinada- lectura de la realidad.
Si tanto este experto como los exponentes de la oposición no saben qué decir es porque no están preparados para pensar en el bien del país. O porque se informan mal. Y por eso hacen lo que hacen. Dan vueltas y vueltas y construyen alianzas con los que antes repudiaban. Pero lo más importante es que no los une un proyecto, una propuesta o al menos una idea de lo que hacer, en caso de acceder a una victoria. Nada de eso: se unen para rascar algún poroto del fondo de la olla; para no quedar tan afuera de la vida; para que sus nombres no caigan en el olvido. Siglas que se transforman, que se fusionan, que se renuevan pero que resultan tan indescifrables como lo que proponen. Una mala lectura de la realidad es lo que provoca tanto alboroto. No hay descontento generalizado, en primer lugar, sino todo lo contrario. Pero lo que más los sumerge en el fracaso es la incomprensión ante un proyecto de país que entusiasma a todo un colectivo. Mientras sigan encerrados entre los muros informativos que construyen los medios dominantes, la nada surgirá de ellos y nada recibirán en las urnas. Cuando lo entiendan, será tarde. Y entonces, seguirán gruñendo desde los rincones donde se cobijan.

2 comentarios:

  1. Muy bueno el análisis. En lo personal, considero que la oposición está lejos de conformar una alternativa política al no apostar a alianzas y programas que impliquen objetivos de mediano y largo plazo; a diferencia del fútbol, no se remueven los técnicos pero los jugadores van de un lado a otro permanentemente, dando lugar a una verdadera “política de notables”. Más allá de este retroceso notable del sistema político, se puede permitir reflexionar que la verdadera oposición de este gobierno puede llegar a estar dada en desgastes desde la sociedad civil mediante maniobras habituales e inesperadas (fue lento e inesperado nuestro aprendizaje sobre paros patronales, fuga de capitales, etc.) y un sector político del Frente para la Victoria que habría cumplido exitosamente sus aspiraciones de reciclaje. Cultura política y distribución de la riqueza siguen siendo cuestiones pendientes a profundizar, y para ello se necesitará ampliar la base social y un necesario trasvasamiento ideológico en la dirigencia.

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  2. La única posibilidad de que aparezca algo mínimamente decente de esa cosa llamada oposición, es que sea OTRA oposición.
    Lo que se ve, lo que se padece, es una impostura, una truchez, un desfile de caras y caretas detrás de un libreto ajeno, que ni siquiera pueden recitar bien. Y no es que tengan pudor o escrúpulos, no, ni siquiera eso. Simple y llana incapacidad.
    Hay méritos en el kirchnerismo por los que vale acompañarlo, pero también hay falencias y dificultades que deberían marcarse, resolverse - justo el tipo de cosas para las que hace falta una oposición, la que no hay ni habrá en tanto el desfile sea el de las más que hartantes caras y caretas, pornografía pura y encima los protagonistas son feos - fuleros más bien - salen vestidos (y así la desnudez es sólo virtual, moral). Impostura, bochorno y degradación, una preciosura, no?

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