lunes, 23 de marzo de 2015

La Memoria no se toma vacaciones



Algo que no nos podrán quitar es la Memoria, por más que lo intenten todos los días. Pocos aplauden la irrespetuosa declaración que Mauricio Macri nos regaló hace unos meses: “en mi gobierno se va a terminar el curro de los Derechos Humanos”. Así lo dijo y no hay manera de arreglar semejante promesa de campaña. Quien lo vote, estará avalando esta nefasta idea; no existe moño ni papel decorado que la pueda disfrazar. Para la gente como él –que sólo piensa la vida en clave de suculentos negocios- los Derechos Humanos son una estafa. Interesante recordar estas cosas, sobre todo estos días en que el partido judicial defiende sin tapujos a los grandes empresarios involucrados en delitos de Lesa Humanidad. Sin dudas, el clamor del Pueblo deberá copar las calles para poner fin a la impunidad.
Que no pongan como excusa que faltan pruebas o sutilezas por el estilo. La indagatoria no es un juicio, sino sus primeros pasos y rechazar de plano el pedido del fiscal Leonel Gómez Barbella por la demora de una pericia sugiere la complicidad del juez Ercolini con los apropiadores de Papel Prensa. Complicidad o miedo. Lo mismo ocurre con los casos de todas las empresas que se beneficiaron con la sanguinaria dictadura. Si es el temor lo que inmoviliza a estos magistrados, que se apoyen en nosotros, que les inyectaremos nuestra fortaleza. Que nos pidan sustento, si no se animan a encarcelar a estos empresarios cómplices del terrorismo de Estado. Ahora, si es por connivencia con ese atroz ideario o simpatía hacia los miembros del Poder Real, que se preparen para escuchar un ensordecedor repudio.
Desde la recuperación de la Democracia, la construcción de la Memoria ha tenido avances y retrocesos. Su principal baluarte es la resistencia a todo intento de imponer amnesia en la sociedad. La llegada de Néstor Kirchner a la presidencia significó un nuevo camino en la condena al accionar del gobierno de facto, con un aditamento sustancial: a la crueldad militar se sumaba la avidez civil, porque no se puede explicar la primera sin el impulso de la segunda. Si hubo un golpe de Estado en marzo de 1976 fue porque el plan económico exigido por el establishment no podía concretarse en democracia. El secuestro, la tortura y la desaparición de personas eran necesarios para garantizar el crecimiento patrimonial de muchos de los que hoy conforman el Círculo Rojo. El brazo ejecutor está recibiendo el juicio y castigo tantas veces exigido, lo que garantiza que nunca más tomen el poder. El establishment, en cambio, sigue gozando de sus privilegios, como si nada tuviera que ver en el asunto. Si sus integrantes no reciben la merecida condena, siempre estaremos expuestos a que nos sometan una vez más a su despiadada succión.
Los enemigos, tampoco
Un profesor de la Universidad de Amsterdam visita Argentina una vez al año desde 2002 para informarse sobre el avance de los juicios a los responsables de la dictadura. Willem de Haan es profesor del departamento de criminología y derecho penal del Centro de Justicia Penal Internacional de esa universidad. En una entrevista concedida a Página/12 explica que las grandes empresas se involucran en violaciones a los DDHH en la circunstancia excepcional como una dictadura para obtener beneficios económicos. Sobre los fallos de las emblemáticas causas de Papel Prensa, La Nueva Provincia y Ledesma, considera que “si bien los hechos no están negados y la empresa es cómplice en crímenes de lesa humanidad, la prueba de la responsabilidad individual deja a la Justicia un problema porque la causa puede fracasar. Superar estos problemas jurídicos es difícil también por el poder económico y político de las empresas y la vulnerabilidad de la Justicia con respecto a la presión política”. Y aclara que en el contexto internacional, la indagación de complicidad empresarial es un desafío que tiene muchos obstáculos.
Sin ánimo de jactancia, cuando a mediados de la década del ochenta comenzó el Juicio a las Juntas estábamos haciendo historia. Las llamadas leyes del perdón y los indultos del Infame Riojano trataron de detenerla, pero con la asunción de Kirchner empezamos a convertirnos en ejemplo mundial. Ahora, con los procesos judiciales a civiles podemos hacer algo parecido. Nada más ejemplar que poner tras las rejas a los grandes empresarios que incrementaron su patrimonio a fuerza de fuego y sangre.
También somos ejemplo en poner freno a los poderosos contemporáneos. La ley de Servicios de Comunicación Audiovisual se ha tomado como modelo en aquellos países que quieren reducir el nocivo accionar de los medios hegemónicos. La batalla contra los fondos buitre y los gambeteos a los caprichosos fallos del juez Thomas Griesa son observados en muchas latitudes como heroísmo ejemplar. En el Foro Emancipación e Igualdad, organizado por la Secretaría de Coordinación Estratégica para el Pensamiento Nacional, a cargo del filósofo Ricardo Forster, muchos de los oradores agradecieron la osadía del Gobierno Nacional por su resistencia a las embestidas. Uno de ellos fue el dirigente español de Podemos, Iñigo Errejón, que explicó que “la batalla fundamental es consolidar, sedimentar, hacer irreversible, hacer institución, hacer vida cotidiana las transformaciones de época para que no dependan de una victoria electoral o de otra, para que se constituyan ya en un suelo mínimo de la convivencia que ni siquiera los adversarios puedan revertir”.
En eso estamos, en la batalla por consolidar este tránsito luminoso hacia un país equitativo que nos incluya a todos. Pero los enemigos no cesan en sus intentos por torcer el rumbo hacia esos senderos tenebrosos que hemos padecido en el pasado. “No nos atacan solamente desde adentro –aclaró La Presidenta desde El Calafate- sino que también se pliegan los de afuera, con los fondos buitre, que tratan de bombardearnos, al impedir que algún banco pague los bonos argentinos”. Esto fue un duro cuestionamiento a la negativa de la sucursal del Citibank a pagar los títulos de deuda reestructurados bajo la legislación argentina, en obediencia al fallo del Juez Imperial. Pero no es tan grande el peligro: este banco sólo tiene en sus manos el tres por ciento de los títulos. Y parece que ha desistido en su peligrosa actitud, sobre todo ahora que Griesa autorizó la aplicación de la ley argentina.
Por si esto fuera poco, el miércoles comenzará a funcionar la Comisión Bicameral del Congreso que investigará las maniobras de evasión fiscal y fuga de divisas orquestado por el HSBC hacia cuentas en Suiza. A partir de ese día, Diputados y Senadores citarán a los titulares de esas cuentas para identificar de qué manera operaron. Jamás podremos alcanzar la felicidad si no nos enfrentamos con los poderosos. Y lo estamos logrando porque ya empiezan a tener nombre y apellido. Sólo tenemos que demostrar nuestra voluntad de castigar sus tropelías y poner límites para neutralizar su capacidad de daño. Nuestra memoria debe ser capaz de unir el pasado nefasto con el presente escabroso para garantizar el futuro. Por eso, el martes nos encontraremos en todas las plazas del país.

1 comentario:

  1. Muy bueno tu articulo como siempre y muy cierto el remate ahi estaremos ABZO
    J. Pierantoni

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