lunes, 5 de julio de 2021

Pavadas que nos distraen

    Mientras los varados adrede cantan tangos desde Miami, Macri se hace la víctima cuando, en realidad, es el victimario. Tretas para desorientarnos, aunque ya sabemos a dónde queremos llegar. 

Como siempre, la comunicación hegemónica alimenta el desánimo para instalar a sus favoritos en las elecciones de medio término. Algunos probarán objetar esta afirmación al considerar que hay una gran franja etaria que no consume medios tradicionales. En efecto, los diarios impresos dejaron de leerse hace mucho tiempo y la televisión es consumida por mayores de cuarenta años o más. Los jóvenes están más ligados a los formatos digitales –que potencia el consumo de radio- y a las redes sociales. Todo bien con esa advertencia, lo que no quiere decir que unos accedan a una información más confiable que otros. Tanto en un titular, en un graf o en un mensaje de Whatsapp la manipulación puede estar presente. Por cualquier medio que sea, el público está expuesto a recibir información incompleta o, en muchos casos falaz, porque lo contrario –la información responsable- requiere una voluntad que no todos tienen. En definitiva, no es garantía eludir los medios tradicionales para evitar ser manipulado: el discurso dominante tiene la capacidad de apropiarse de todas las herramientas que permitan colonizar a los individuos desprevenidos.

El video de un varado en Miami provoca indignación tanto si se difunde en TN como en un grupo guasapero si el receptor es propenso a indignarse sin motivo. No importa si la categorización de ‘varado’ corresponda o no ni si son valederos los motivos que llevaron al viajero hasta Miami o donde sea. Trabajo, emergencia, turismo o simple provocación. Lo mismo ocurre con cualquier titular amañado y sintético. El público estará expuesto a estas paparruchadas hasta que deje de ser público y se convierta en ciudadano. Mientras tanto, deberemos seguir batallando para desmontar operaciones y dejar al descubierto las patrañas que muchos individuos consumen y asimilan con absoluta inocencia… o no tanta. La manipulación potencia su capacidad con la candidez o complicidad del manipulado.

Por eso el ex empresidente Macri puede escribir una injuriosa carta tan profunda como las que envía a Papá Noel y a los Reyes para pedir sus regalitos. En esta misiva, el Infame Ingeniero explica su versión –mendaz, por supuesto- de la Causa Correo y afirma que es víctima de una persecución como la que él efectuó en serio sobre los titulares del Grupo Indalo, funcionarios K, periodistas, mapuches y tuiteros. Una “persecución kirchnerista” que empezó hace 20 años, cuando los kirchneristas no existían a nivel nacional. Persecución que se inicia por falta de inversiones, vaciamiento y miles de deudas con el sector público y privado. Persecución que merece por todo lo que ha sido y lo que es: un verdadero delincuente impune desde siempre. Y como buen cínico que es, finaliza su epístola con una frase cínica: “no pido privilegios, pido Justicia”, cuando en realidad, está pidiendo todo lo contrario.

Estas situaciones absurdas nos hacen perder tiempo porque nos arrastran a hablar de pavadas inconducentes, en lugar de elevar el debate para un futuro promisorio. Expectativa que no será posible con los PRO, porque se disfracen de lo que se disfracen son iguales al tipo que, a pesar de todo, los sigue conduciendo hacia el latrocinio definitivo que planean sobre nuestro querido país.

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