viernes, 13 de febrero de 2015

Un silencio que aturde



Mientras la mayoría de los miembros del Senado cumplía su función en el Congreso debatiendo las reformas propuestas por el Ejecutivo sobre Inteligencia, la oposición payaseaba ante las cámaras con lodenisman. Ellos encontraron su razón de ser en la muerte del fiscal y por allí vagabundean, entre las prácticas carroñeras y el oposicionismo patológico. Como el guión les exige ser opositores, ya incluyeron en sus plataformas de campaña la derogación de cuanta ley se haya aprobado en estos años. Algo nunca visto eso de anular aquello que no se conoce. Un servilismo humillante que los pone de rodillas ante las luminarias de un estudio televisivo. Una renuncia a gobernar desde el lugar en que los ha puesto la ciudadanía. Una extraña valoración de las instituciones democráticas que los posiciona más como actores que como representantes. Entre la bulla que practican a diario, denuncian presiones cuando son los que más presionan; claman por la independencia de los poderes cuando son los más dependientes de uno de los peores poderes; exigen claridad cuando son los que más confunden.
El afiche de De la Sota es apenas una muestra –quizá la más extrema- del oportunismo más vil y la ignorancia más sorprendente. Desubicado, extemporáneo, incomprensible. Irrespetuoso con el pasado y con el presente. La consecuencia previsible de esta nueva tendencia de ser cualquier cosa menos lo que se es. Una construcción oracional muy utilizada para expresar una identificación circunstancial con nulo compromiso. Una fórmula efectiva para los que no tienen nada para decir, pero se ven obligados por la coyuntura a decir algo.
Como los que ordenan la agenda de los medios hegemónicos están empecinados en que sólo se hable de lodenisman, reprochan a toda hora el mutismo de La Presidenta respecto al tema. Su última Cadena Nacional no fue la excepción. Ya lo sabemos: en cuanto pronuncie alguna palabra referida a la muerte del fiscal, saldrán a vociferar sobre presiones a la Justicia y demás sandeces de catálogo. Sí se refirió a la marcha y los dejó descolocados. CFK ofreció a los militantes otra de sus memorables frases: “nos quedamos con el canto, con la alegría, a ellos les dejamos el silencio. Siempre les gustó el silencio; ¿saben por qué?, porque no tienen nada que decir o porque no pueden decir lo que piensan”.
La memoria hace presente la atroz frase que utilizó la Dictadura como parte de una campaña para reducir los ruidos urbanos: “el silencio es salud”. Más allá de sus saludables propósitos, quedó como un emblema del autoritarismo de aquellos tiempos oscuros. Unos años después del retorno a la democracia, durante el primer gobierno del Infame Riojano, el asesinato de una adolescente en Catamarca, María Soledad Morales, convirtió el silencio en una forma de lucha. El silencio de los desplazados, de los humillados, de los de abajo. Ese silencio derrocó un poder anquilosado en la gobernación de esa provincia. Desde entonces, el silencio se convirtió en una herramienta eficaz para canalizar los reclamos puntuales de los más débiles. El 18F no tiene nada que ver con esto: el silencio que promete la comparsa de los fiscales, los oportunistas que se pegotean y los descarriados con inhibidores acústicos en sus cacerolas expresará los propósitos impronunciables de los que más poder tienen.
Un paseo por la hipocresía
Por eso la frase de La Presidenta no debe interpretarse como un intento de censura, aunque muchos lo intentaron. En realidad, toma la forma de un desafío. Cristina invita a todos los que convocan a la marcha opositora del 18F disfrazada de prístinos propósitos a que digan por qué marchan, a que expresen claramente qué proyecto de justicia desean para el futuro del país. Y no sólo de justicia sino de economía. Pero el silencio es su mejor propuesta porque cuando hablan, terminan embarrados. Y después de carnaval estarán “en el mismo lodo, todos manoseados”. No hay inocencia ni buenas intenciones en ese cacerolazo del silencio ni habrá buena fe en los que concurran.
Como tampoco hay buena fe en las despiadadas críticas a los acuerdos con la República Popular de China. Los mismos que aplaudían los planes del FMI en los noventa, los que reclamaban inversiones hasta hace dos semanas, los que hicieron campaña a favor de los fondos buitre, hoy demonizan los tratados con China y se calzan la celeste y blanca para defender la soberanía. ¿No son demasiado hipócritas? ¿No habría que poner freno a estos intentos tan reiterados de estafar a la sociedad?
Cristina deschavó a Techint por hablar en representación de todos los industriales y hacerse eco de las mentiras de los medios hegemónicos. Y hasta aconsejó a los chinos que revean la decisión de otorgar el crédito para la construcción de la represa hidroeléctrica El Tambolar. “Cuesta entender que cuando se va a ser beneficiario de algo, se escupa el asado”, destacó. Para que se entienda, Techint y Clarín están asociados en AEA -empecinados opositores al Gobierno Nacional- y destinan todos sus esfuerzos a la erradicación del kirchnerismo. Desde esta alianza, se pueden entender todos los conflictos pasados y presentes y con esta comprensión, podremos desarticular todos los que vengan. Lodenisman no es el heroísmo de un fiscal en defensa de los intereses de la Patria sino un episodio más de esta contienda. Nisman fue una pieza que debía ser sacrificada para ganar esta partida de ajedrez. Por lo tanto, si su muerte fue un homicidio, como tratan de instalar, hay que mirar para ese lado si se quiere encontrar a los culpables. Y los cuestionamientos a los tratados con China son otra pieza más. Quien piense que estos personajes están preocupados por los intereses del país no está utilizando el órgano pertinente para arribar a sus conclusiones.
Tampoco hay una intención de transparencia en sus constantes denuncias de corrupción, sino sus blancos serían más diversos. Y sus fuentes, más confiables. Hay que ser muy caído del catre para suponer que la ATFA –el grupo de tareas de los fondos buitres- está alarmada por la calidad moral de los funcionarios argentinos. No, sólo quieren embaucarnos y encuentran en los medios hegemónicos a sus incondicionales aliados. Ni tampoco quieren una Justicia más justa cuando pregonan sobre la independencia del Poder Judicial.
Siempre es conveniente reiterarlo: cuando hablamos de Clarín no estamos hablando de un periódico barrial sino de la oficina de prensa de los grupos económicos más concentrados y destructivos de nuestro país; no mencionamos a un grupo de periodistas que desea ejercer su libertad de expresión sino a un ejército de manipuladores que modelan un discurso enloquecedor; no señalamos a una entidad de bien público sino a una mafia capaz de pisotear la democracia en pos de concretar sus descomunales intereses.
¿Acaso el grupo mediático más importante del país puede dar lecciones de ética y republicanismo, cuando creció en alianza con la dictadura y aún no ha rendido cuentas ante la justicia por delitos de lesa humanidad; cuando no cumple con las leyes votadas en el Congreso; cuando fuga divisas y evade fortunas; cuando tiene jueces y fiscales cómplices a los que usa como escudo de sus privilegios; cuando condiciona a políticos de la oposición para que bailen al ritmo de sus pretensiones a cambio de unos minutos de fama?
Una de las cosas más importantes que hemos aprendido en estos años de kirchnerismo es que no podemos convivir más con semejante monstruosidad. Si queremos un país libre, soberano y equitativo tendremos que deshacernos de estas bestias de una vez y para siempre. De lo contrario, siempre estaremos expuestos a caer en sus nefastas trampas y a desandar el camino que tanto nos ha costado descubrir para extraviarnos en los escabrosos laberintos que nos han conducido a la ruina.

4 comentarios:

  1. Respuestas
    1. Muchas gracias por el elogio expresado con tan precisa síntesis. Abrazo

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  2. Genial Gustavo !!! Y me quedo con ése Título q no puede ser Más Descriptivo :"Un Silencio que Aturde " < Contundente :)

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  3. en el Obelisco, ya para 1974, ppios del 75 había un círculo con el cartel "El silencio es salud" (atribuido a Lopez rega y mandado a poner por la Municipalidad de la ciudad)

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