miércoles, 1 de octubre de 2014

Una rebeldía imprescindible



Aunque parezca una locura, el estatus de desacatado produce un enorme alivio, porque lo que se desobedece es un fallo ilegal, injusto y destructivo, una sentencia a la medida de los demandantes, una pieza jurídica de antología que pisotea todos los principios soberanos. Una decisión caprichosa avalada por todo el sistema judicial del Norte, al servicio de una minoría angurrienta que pretende tener al mundo en sus garras. Por eso, el desacato, en lugar de una afrenta, parece más un premio a la persistencia en la defensa de nuestros intereses. Si los buitres pensaban que con esto nos iban a amedrentar, otra vez se equivocaron. Tan acostumbrados estamos a los picotazos, que ni mella nos hacen. Al contrario, esta nueva amenaza nos fortalece ante el mundo y deja al descubierto la impotencia imperial de los especuladores financieros.
Lo que se aprecia a simple vista es que en la cabeza de Griesa, Argentina aparece a veces como Estado y a veces como particular. Al considerarnos Estado, niega la obligación de los buitres a incorporarse al canje aceptado por más del 92 por ciento de los acreedores, consenso más que considerable para una empresa en quiebra, por ejemplo. Como particular, nos declara en desacato, algo inadmisible para un Estado, tal como establecen las leyes internacionales. ¿Acaso piensa aplicar el arresto domiciliario para los 40 millones? ¿O será Guantánamo el destino que pergeña para nosotros? Pero no nos sintamos en cafúa, sino más libres que nunca.
La referencia al comisario de Trulalá, uno de los personajes de Hijitus, fue tomada por algunos medios para ilustrar el estado de ánimo que nos produce esa insólita medida. Otros, más alarmistas, pusieron el énfasis en la humillación que significa desobedecer al establishment, en el escarnio mundial que nos ha tocado gracias a las desatinadas decisiones de Cristina y su banda de improvisados funcionarios. Como era de esperar, la calidad de desacatados sólo sirve para envenenar los dardos que los operadores del poder fáctico disparan día a día. Esta vez se han puesto del lado equivocado. En realidad, siempre lo han hecho, pero ahora se nota más.
Tal vez sea un poco exagerado pensar que estamos ante una confabulación para volvernos a tener de rodillas. Quizá Griesa sólo esté protegiendo los intereses de un particular ante los abusos de un Estado. O, como muchos actores locales, considere que Paul Singer es el más débil en este episodio. Si es así, va tener que preocuparse un poco más por conocer el escenario en el que está tomando decisiones o dar un paso al costado, porque está a punto de provocar un conflicto de consecuencias impredecibles. A primera vista, suena un poco extraño que un juez consulte a una de las partes sobre cada paso que da y desoiga los argumentos de la otra. Y, por supuesto, resulta desproporcionado que un juez municipal pretenda tener semejante poder ante un país soberano. O puede ser que seamos los conejillos de un experimento, sometidos a las pruebas más arduas, en un laberinto plagado de obstáculos y trampas de las que debemos salir airosos para seguir camino. Pero los conejillos nos estamos hartando y queremos salir del jueguito como sea. Y encima, nos dicen desacatados porque pagamos de acuerdo a los compromisos y nos resistimos a una extorsión usuraria que puede condenarnos para siempre.
Águilas, buitres y bicharracos locales
Un país no se construye con sumisión, sino con fortaleza. Y es lo que demostró CFK en la Cadena Nacional del martes pasado. Mientras la oposición agacha la cabeza ante la prepotencia imperial, el oficialismo está dispuesto a enfrentar este abuso con la celeste y blanca como escudo, como espada, como savia. Mientras los medios hegemónicos magnifican los absurdos del octogenario magistrado, La Presidenta cuestiona la situación ante la que nos ha puesto el establishment internacional. Algo que no hemos provocado y de ninguna manera nos merecemos. Ningún país merece tanto pisoteo. Ni siquiera el del Norte. La inseguridad jurídica que tanto denuncian los carroñeros, la estamos padeciendo en carne propia. Mientras los monigotes opositores buscan un caparazón para esconderse, Cristina denuncia, rechaza, desafía: nos convoca a defender nuestra razón soberana ante estos intentos destructivos.
Uno siempre tiene la esperanza de que la cordura retorne en este extraño conflicto. Pero parece que la cosa no pasa por la salud mental de los gestores de esta tragicomedia, porque cada embestida parece muy racional, bien orquestada, con mucho aceite para que fluya. Menos mal que hay más cerebro de este lado, además de corazón. Si salvamos con éxito este percance, Argentina se convertirá otra vez en el mal ejemplo. El modelo de país que quiere el sistema financiero despiadado es el obediente, sumiso, sacrificado. El triunfo de Argentina en esta contienda puede desbaratar el sistema global de distribución asimétrica de los recursos del mundo. Nuestra resistencia puede provocar la caída del peor capitalismo, del que sólo trae destrucción. No el que invierte, produce y genera trabajo digno y genuino, sino el que gana fortunas a fuerza de la especulación salvaje que deja desolación a cada paso. Argentina no está enfrentando a un juez, sino a un sistema que ha provocado mucho daño y lo quiere seguir haciendo. “Yo no soy ingenua, pues todo esto no es casual, no puede pensarse que es un movimiento aislado de un juez senil de Nueva York: sería una ingenuidad y yo no soy ni ingenua ni estúpida”, aclaró Cristina en ese sentido.
Como no podía ser de otra manera, La Presidenta tranquilizó a los 40 millones de desacatados. “No me sorprendió la declaración ni que en veinte o treinta días más nos pongan sanciones económicas –explicó por Cadena Nacional- tal vez decidan ponerme presa si vuelvo a Nueva York. Pero yo voy a ir igual cuando tenga que ir”. A pesar de que la cuestión ya está tomando un cariz entre estados, Obama aconseja que nuestro país arregle sus cuentas con los acreedores. Pero es precisamente un juez municipal del país que gobierna el que está impidiendo el cumplimiento de nuestras obligaciones. Y para demostrar eso, hemos depositado las sumas correspondientes para todos los tenedores de bonos, hasta los que no aceptaron ingresar al canje.
Pero una cosa es lidiar contra buitres y águilas foráneas y otra, soportar el graznido de los caranchos vernáculos. Estos, además de molestar, duelen. Esos periodistas que parecen celebrar el abuso de autoridad, más que convencer, destilan ridículo. Esos diputados y senadores que claman a coro por el respeto hacia el poderoso, aunque intente colonizarnos, más que representar al pueblo, lo están traicionando. Y que nada digan contra los intentos de someternos a la succión vampírica, más que nuestro desarrollo, buscan nuestra caída. Esos productores y empresarios con posición dominante que provocan terremotos para recoger ganancias de los escombros, más que confianza, producen miedo. No es la primera vez que ocurre esto, pero lo bueno es que ahora lo detectamos al instante. Y tenemos Una Presidenta que pone el pecho para denunciarlos. Para frenarlos, también. No sea cosa que se le ocurra aplicar la ley antiterrorista para desbaratar todas las conspiraciones en danza y poner en funcionamiento las leyes para proteger a los consumidores de esos colmillos pestilentes. CFK aclaró que no está enojada. Pero, por las dudas, no la provoquen.

8 comentarios:

  1. Respuestas
    1. Gracias, Mabel, por participar de este modesto espacio. Estamos construyendo un país y cada esfuerzo es necesario. Abrazo

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  2. Excelente artículo Gustavo !!! Que Orgullo tener a CFK como "Capitana de este Barco",por el que ha dado y sigue dando muestras de que jamás permitirá que naufrague !!!

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    1. Y vamos por buen rumbo, con algunas olitas altas, pero no peligrosas. Lo peor son los tiburones, que tratan de horadar el casco. Abrazo enorme

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    2. Justamente éso es lo que tiene "nevioshos" a los "Tiburones"... El que vayamos por Buen Rumbo al Puerto Correcto !! Sí sí :)
      Un placer leerte Gus ! Besos

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  3. Excelente Gustavo!!!! Felicitaciones, un honor leerte!!! Comparto frase de José Martí: "El periódico es una espada y su empuñadura la razón. Solo deben esgrimirla los buenos, y no ha de ser para el exterminio de los hombres, sino para el triunfo necesario sobre los que se oponen a su libertad y progreso".

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  4. Gracias Gustavo. Argentina camina y eso molesta a los enemigos de la patria. Fuerza Argentina.

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  5. Que buenos que son tus relatos !!!! ... Recién los descubro y los estoy leyendo uno por uno... Te confieso que a medida que la lectura avanza , me regodeo con la misma , su claridad me atrapa ; a veces las ironías y cierta mordacidad me esbozan una sonrisa ; otras me deleito con los apelativos que empleas para los poderes fácticos y esbirros locales... Muchas gracias por esto..

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